REGINA CAELI - León XIV: “Es el amor de Jesús el que hace nacer el amor en nosotros”

domingo, 10 mayo 2026

VaticanMedia

Ciudad del Vaticano (Agencia Fides) - Es «el amor de Jesús el que hace nacer el amor en nosotros». Y «dado que Dios nos ama primero, también nosotros podemos amar». Así lo ha recordado hoy el Papa León XIV, describiendo con palabras sencillas la fuente que hace posible seguir los mandamientos y las enseñanzas morales propuestas por la Iglesia. Lo ha hecho hoy, antes de recitar la oración mariana del Regina Caeli desde la ventana de su estudio en el Palacio Apostólico.

Dirigiéndose a la multitud reunida en la Plaza de San Pedro, el Pontífice ha retomado algunas de las palabras que Jesús dirigió a los Apóstoles en la Última Cena, recogidas en el pasaje del Evangelio según san Juan leído en la liturgia de hoy, domingo 10 de mayo.

«Si me amáis», dice Jesús a los suyos, «guardaréis mis mandamientos». Una afirmación que -ha subrayado el Papa León- «nos libra de un malentendido, es decir, de la idea de que somos amados si guardamos los mandamientos: nuestra justicia sería entonces un condicionante para el amor de Dios. Por el contrario, el amor de Dios es la condición para nuestra justicia».

«Guardamos verdaderamente los mandamientos, según la voluntad de Dios», ha proseguido el Obispo de Roma, «si reconocemos su amor por nosotros, tal como Cristo lo revela al mundo. Las palabras de Jesús son, pues, una invitación a la relación, no un chantaje ni una puesta en duda».

Por ello -ha añadido el Pontífice- Cristo puede pedir también «que nos amemos los unos a los otros como Él nos ha amado: es el amor de Jesús el que hace nacer el amor en nosotros».
En la vida nueva que experimenta quien sigue a Cristo, se pueden amar verdaderamente a los hermanos y hermanas y seguir con docilidad los mandamientos de la Iglesia, no por voluntarismo ético o rigorismo ascético: «Puesto que Dios nos ama primero», ha recordado hoy León XIV, «también nosotros podemos amar; y cuando amamos verdaderamente a Dios, nos amamos verdaderamente entre nosotros. Sucede como con la vida: solo quien la ha recibido puede vivir, y así solo quien ha sido amado puede amar».

Además -ha añadido el Papa Prevost, retomando palabras de Jesús en el mismo pasaje del Evangelio según san Juan- «precisamente porque nos ama, el Señor no nos deja solos en las pruebas de la vida: nos promete al Paráclito, es decir, al Abogado defensor, el “Espíritu de la verdad”. Es un don que “el mundo no puede recibir”, mientras se obstine en el mal que oprime al pobre, excluye al débil y mata al inocente. Mientras que, quien corresponde al amor que Jesús tiene hacia todos, encuentra en el Espíritu Santo un aliado que nunca falla: “Vosotros lo conocéis -dice Jesús- porque permanece con vosotros y estará en vosotros”. Siempre y en todas partes podemos entonces dar testimonio de Dios, que es amor: esta palabra no significa una idea de la mente humana, sino la realidad de la vida divina, por la cual todas las cosas han sido creadas de la nada y redimidas de la muerte».

Después del Regina Caeli, León XIV ha expresado su preocupación por « las noticias sobre el aumento de la violencia en la región del Sahel, en particular en Chad y Malí, que han sido objeto de recientes ataques terroristas». El Papa ha asegurado su oración «por las víctimas y cercanía a quienes sufren», ha deseado «que cese toda forma de violencia» y ha animado «todo esfuerzo en favor de la paz y el desarrollo en esa querida tierra».

El Pontífice también ha recordado que el 10 de mayo se celebra cada año el “Día de la Amistad Copto-Católica”. «Dirijo un saludo fraterno», ha añadido el Papa León, «a Su Santidad el Papa copto Tawadros II y aseguro mi oración a toda la amada Iglesia copta, con la esperanza de que nuestro camino de amistad nos conduzca a la unidad perfecta en Cristo, quien nos llamó “amigos”».

Hablando en español, el Obispo de Roma ha agradecido también «al pueblo de las Islas Canarias, por permitir la llegada del crucero “Hondius” con los enfermos de hantavirus. Estoy contento», ha añadido, «de poder encontrarme con vosotros el próximo mes en mi visita a las Islas». Por último, León XIV ha dirigido un «pensamiento especial» a todas las madres: «Por intercesión de María, madre de Jesús y madre nuestra, recemos con cariño y gratitud por cada mamá, especialmente por aquellas que viven en condiciones difíciles. ¡Gracias! ¡Que Dios las bendiga!». (Agencia Fides 10/5/2026)


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