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Kuwait City (Agencia Fides) – “Salí en coche desde Awali, en Baréin, ayer 19 de marzo, para llegar a Kuwait City con motivo de la visita pastoral que tenía programada. Esta mañana hemos celebrado la Misa de inicio de la visita”. Así lo declara a Fides el Vicario Apostólico de Arabia del Norte, el obispo Aldo Berardi, O.SS.T., quien el miércoles 18 de marzo ha celebrado sus primeros tres años de episcopado en la Catedral de Nuestra Señora de Arabia en Manama.
“Estamos hechos para la vida, por eso estamos en manos del Padre unidos a Cristo resucitado –ha dicho el Vicario Apostólico durante la homilía–. Acerquémonos a la Pascua con fe a pesar de la situación. Crezcamos como comunidad bajo la mirada del Espíritu Santo y demos testimonio de Cristo resucitado”.
El obispo Berardi ha enviado además un mensaje con ocasión del Eid al-Fitr que está llegando a su fin, dirigiendo “felicitaciones y bendiciones a Su Alteza el jeque Mishal Al-Ahmad Al-Jaber Al-Sabah, Emir del Estado de Kuwait, a Su Alteza el Príncipe Heredero, al ilustre Gobierno y a todos los ciudadanos y residentes del Estado, pidiendo a Dios que esta celebración traiga a todos bondad, prosperidad y bendiciones”.
“A la luz de las actuales circunstancias que atraviesa nuestra región, elevamos nuestros corazones en oración a Dios, pidiéndole que conceda la paz a nuestros países y al mundo entero, que sustituya la angustia por serenidad, el miedo por esperanza, y que siembre en todos los corazones el espíritu de paz. En un tiempo de desafíos, la paz es nuestra elección común”.
“El Eid al-Fitr encierra profundos significados espirituales y humanos, encarnados en la fe sincera, en la solidaridad hacia los necesitados y en el espíritu de generosidad y perdón –añade el obispo–. Son valores nobles que todos compartimos y que constituyen una base sólida para construir sociedades basadas en el respeto mutuo y la convivencia pacífica”.
“La Iglesia católica en Kuwait –sus sacerdotes, monjes, religiosas, instituciones y todos sus fieles– expresa su profundo aprecio por la seguridad y la estabilidad de las que goza este país bajo su sabia guía, y elogia el espíritu de fraternidad y convivencia que une a los distintos componentes de la sociedad kuwaití. La Iglesia reafirma además su compromiso constante de fortalecer los lazos de diálogo y de acción conjunta con todos los actores de la sociedad, por el bien de la persona humana y su dignidad, y para la promoción de los valores de paz y amor”.
El Vicario Apostólico concluye exhortando a rezar a Dios “para que proteja al Estado de Kuwait, a su liderazgo y a su pueblo, y para que mantenga la bendición de la seguridad y la paz, y bendiga sus esfuerzos por difundir el bien y la estabilidad en la región”.
(AP) (Agencia Fides 20/3/2026)