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Chicago (Agencia Fides) – Son «más de mil» los «hombres, mujeres y niños iraníes que yacen muertos después de días de bombardeos con misiles estadounidenses e israelíes». Mientras tanto, el pasado jueves, «la cuenta oficial de la Casa Blanca en X publicó por la noche un video con escenas de populares películas de acción mezcladas con imágenes reales de ataques aéreos contra Irán». Un videoclip en el que «una guerra, con muerte y sufrimiento reales», es tratada «como si fuera un videojuego».
Así lo denuncia el cardenal estadounidense Blaise J. Cupich, arzobispo de Chicago, quien ha descrito con palabras contundentes el video difundido en los últimos días por la Casa Blanca, en el que las imágenes de los bombardeos de Estados Unidos e Israel sobre ciudades iraníes aparecen acompañadas por la canción Macarena. Una iniciativa que el cardenal califica de «repugnante», en una declaración titulada “A Call to Conscience”, difundida mientras presidía en Chicago el Encuentro Internacional por la Paz y la Reconciliación organizado por la Loyola University Chicago en colaboración con la Pontificia Comisión para América Latina.
«Cientos de personas», recuerda el cardenal estadounidense, «han muerto: madres y padres, hijas e hijos, incluidos decenas de niños que cometieron el error fatal de ir a la escuela ese día. Seis soldados estadounidenses también han muerto. Y también ellos son deshonrados por esa publicación en las redes sociales. Cientos de miles de personas se han visto desplazadas y muchos millones más viven aterrorizados en todo Oriente Medio». El «horrible» video que celebra el ataque israelí-estadounidense contra Irán «demuestra que vivimos en una época en la que la distancia entre el campo de batalla y nuestras salas de estar se ha reducido drásticamente».
La guerra -añade el cardenal- «se ha convertido ahora en un deporte para espectadores o en un juego de estrategia». El arzobispo menciona el caso de una plataforma de apuestas en línea que tuvo que pagar más de 2,2 millones de dólares a apostadores descontentos por la forma en que, tras la muerte de Ali Khamenei, la empresa distribuyó los 55 millones de dólares apostados sobre la caída de la Guía Suprema de Irán. «Los periodistas -explica el cardenal- utilizan ahora el término “gamificar” la guerra para describir esta dinámica». Se trata de «un profundo fracaso moral, porque la “gamificación” despoja a las personas reales de su humanidad».
Según el cardenal Cupich, el video difundido por la Casa Blanca demuestra que el gobierno de Estados Unidos «está tratando el sufrimiento del pueblo iraní como un telón de fondo para nuestro entretenimiento, como si fuera simplemente otro contenido que ver mientras hacemos fila en el supermercado». Es una espiral en la que se pierde toda humanidad, mientras «nos emocionamos con el poder destructivo de nuestro ejército. Nos volvemos dependientes del “espectáculo” de las explosiones. Y el precio de este hábito es casi imperceptible, porque nos volvemos insensibles al verdadero coste de la guerra».
«Sé que el pueblo estadounidense -concluye el cardenal Cupich- es mejor que esto. Tenemos el sentido común para reconocer que lo que está sucediendo no es entretenimiento, sino guerra, y que Irán es una nación de personas, no un videojuego al que otros juegan para entretenernos».
(GV) (Agencia Fides 8/3/2026).