AVONA
Awali (Agencia Fides) – “Como guía de la Iglesia católica del Vicariato Apostólico de Arabia del Norte y como Obispo del Reino de Bahréin, y en nombre de toda la comunidad cristiana católica -sacerdotes, religiosos, religiosas y fieles laicos- que represento, deseo dirigirme a ustedes en estos días difíciles, marcados por el dolor y la incertidumbre de la guerra, con palabras de aliento y esperanza”.
A casi una semana del inicio de los conflictos bélicos en la zona del Golfo (véase Fides 28/2/2026), el Vicario Apostólico, el obispo Aldo Berardi, O.SS.T., se ha dirigido al rey Hamad bin Isa bin Salman Al Khalifa, al príncipe heredero Salman bin Hamad bin Isa Al Khalifa, a los miembros del Gobierno, a los ciudadanos de Baréin y a todos sus residentes, deseando paz y serenidad para todos.
“El estallido de esta guerra nos ha encontrado a todos, tanto a la comunidad musulmana como a la cristiana, en un período religioso particularmente importante para cada una de ellas: respectivamente el mes sagrado del Ramadán y el gran ayuno de cuarenta días de la Cuaresma -prosigue el obispo-. Estos dos tiempos sagrados, no por coincidencia sino por providencia divina, este año comenzaron el mismo día, el 18 de febrero. Musulmanes y cristianos hemos iniciado este camino juntos, recordándonos la fragilidad de nuestras vidas –algo que la guerra hace aún más evidente-, la caducidad de nuestra existencia en esta tierra y, por tanto, la necesidad de volvernos con todo el corazón a Dios, ayunando y arrepintiéndonos por nuestras culpas y por los pecados del mundo”.
“Que este camino de Ramadán y Cuaresma, que hemos comenzado juntos, nos una también en estos momentos difíciles marcados por el conflicto, trabajando incansablemente en la búsqueda de caminos que conduzcan a la paz, con el deseo de volver a tiempos de serenidad, tanto para el pueblo del Reino de Bahréin en particular como para toda la región de Oriente Medio. A través del ayuno y la oración constante y sincera, que brota de corazones necesitados de consuelo y ayuda, podemos interceder ante el único Dios, el Dios de nuestro patriarca Abraham, para el restablecimiento de la paz”.
“Pido a Dios de modo especial que consuele a todas las familias que han perdido a sus seres queridos; rezo también por las almas de quienes han muerto durante esta guerra y por todos aquellos que, de un modo u otro, se ven afectados física, psicológica, espiritual y materialmente por este conflicto. Somos constructores de paz, como nos recuerda Jesucristo en el Sermón de la Montaña, y pedimos a Dios que inspire caminos de unidad para que el estruendo de los misiles cese y podamos, de una vez por todas, vivir en comunión en una tierra -Oriente Medio- tan a menudo marcada, por desgracia, por la división. Deseo también expresar mi sincera gratitud a todos aquellos que, con responsabilidad y dedicación, defienden nuestras fronteras y salvaguardan la seguridad del Reino”.
“Que el Reino de Bahréin, que siempre se ha distinguido como una nación donde prevalecen la armonía, el respeto mutuo y la tolerancia, continúe brillando como un faro de convivencia y esperanza en esta región; y que Dios Todopoderoso bendiga a su pueblo, preserve su estabilidad y le conceda el don duradero y precioso de la paz”.
(AP) (Agencia Fides 6/3/2026)