ASIA/PAKISTÁN - “Los ataques contra los lugares de culto generan mayor unidad entre los creyentes en Pakistán”, afirma el arzobispo Arshad

jueves, 12 febrero 2026

Peace Center Lahore

Islamabad (Agencia Fides) – «Atacar los lugares de culto es un atentado contra la armonía interreligiosa y contra los esfuerzos por promover la paz: es un hecho que no puede tolerarse bajo ninguna circunstancia. El terrorismo no tiene religión y es necesario detener a quienes conspiran para dividir a la sociedad». Así lo afirma el arzobispo de Rawalpindi-Islamabad, mons. Joseph Arshad, en un mensaje enviado a la Agencia Fides, en el que expresa su indignación y condena firmemente el atentado suicida perpetrado hace algunos días contra una mezquita chií en Islamabad.
En la mañana del 6 de febrero, un terrorista suicida atacó una mezquita chií en Islamabad: primero abrió fuego contra el personal de seguridad y posteriormente entró en el templo, donde hizo detonar un chaleco explosivo.
En el ataque al menos 31 personas han perdido la vida y otras 169 han sido hospitalizadas, aunque el número de víctimas sigue aumentando. El atentado ha sido reivindicado por el Estado Islámico de Jorasán (IS-KP), activo en Afganistán y Pakistán, implicado en una serie de ataques recientes.
Mientras la nación permanece conmocionada y numerosas familias siguen llorando a sus seres queridos, el arzobispo ha querido manifestar su cercanía a la comunidad islámica chií, recordando que «el ataque contra civiles inocentes es un crimen atroz contra la humanidad» y que «todos los creyentes en Pakistán, de cualquier religión, deben permanecer unidos en la defensa de los valores religiosos y de la armonía social». Expresando solidaridad con los heridos, mons. Arshad ha transmitido sus condolencias y oraciones a las familias de las víctimas, asegurando que «la comunidad cristiana en Pakistán está a su lado».
El arzobispo también ha expresado confianza en el gobierno federal y en las instituciones, exhortándolos a «llevar cuanto antes ante la justicia a los responsables del ataque». Asimismo, ha dirigido un llamamiento a toda la población: «Demostremos paciencia, unidad y respeto mutuo, y promovamos el mensaje de paz y tolerancia en lugar del odio, para que tragedias como esta no vuelvan a repetirse en el futuro».
Por su parte, el padre Qaisar Feroz, OFM Cap, responsable de las Comunicaciones Sociales de la Conferencia Episcopal de Pakistán, ha comentado a Fides: «El ataque contra un lugar de culto suscita en todos nosotros una profunda preocupación. Ha sido perpetrado como venganza y pretende enviar un mensaje al establishment: los talibanes y los terroristas siguen siendo poderosos e influyentes. Nosotros, los cristianos, reiteramos con claridad y mansedumbre que la pérdida de vidas inocentes no puede justificarse por ninguna ideología religiosa. Estos ataques, independientemente de la comunidad a la que golpeen, nos llevan a estar más unidos y a buscar apoyo mutuo en la lucha contra el extremismo y la violencia, así como en nuestra importante responsabilidad de promover la paz y la fraternidad en Pakistán».
(PA) (Agencia Fides 12/2/2026)


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