Kafanchan (Agencia Fides) – «Con dolor y preocupación he tenido noticia de los recientes ataques contra diversas comunidades en Nigeria, que han causado graves pérdidas de vidas humanas». Con estas palabras, el Papa León XIV ha llamado la atención sobre los últimos episodios de la espiral de violencia, con masacres y secuestros, que continúa sembrando dolor y terror entre la población de amplias zonas del país.
En sus palabras pronunciadas hoy, domingo 8 de febrero, tras rezar la oración mariana del Ángelus desde la ventana de su estudio en el Palacio Apostólico, el Pontífice ha querido expresar su «cercanía en la oración a todas las víctimas de la violencia y del terrorismo» en territorio nigeriano, y ha expresado la esperanza de que «las autoridades competentes continúen actuando con determinación para garantizar la seguridad y la protección de la vida de cada ciudadano».
Entre los recientes y trágicos episodios de violencia recordados por León XIV figura también el ataque contra la comunidad católica de Karku, en el área del gobierno local de Kajuru, en el estado de Kaduna, que ha dejado tres personas asesinadas y otras diez secuestradas, entre ellas el sacerdote Nathaniel Asuwaye (en la foto).
El sábado 7 de febrero, hacia las 3:20 de la madrugada –según un comunicado difundido por Jacob Shanet, canciller de la diócesis católica de Kafanchan– un grupo de hombres armados, definidos como «terroristas» por los habitantes del pueblo, ha asaltado Karku y ha secuestrado al padre Nathaniel, sacerdote de la iglesia católica de la Santísima Trinidad, junto con otras diez personas. Durante el mismo ataque han sido asesinados tres hombres, cuyos nombres –Jacob Dan'azumi, Maitala Kaura y Alhaji Kusari– figuran en el breve informe difundido por el canciller diocesano, quien ha invitado a todos a rezar «por el padre Nathaniel, por las otras diez personas secuestradas y por el eterno descanso de quienes han sido asesinados durante el ataque».
En los últimos días, según informaciones filtradas por los servicios de inteligencia nigerianos y difundidas por agencias internacionales, otros ataques perpetrados por grupos armados contra aldeas de la misma zona habrían causado la muerte de tres personas y el secuestro de otras 40.
(GV) (Agencia Fides 8/2/2026)