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Por Luigi Galvani*
Kupang (Agencia Fides) – Del 18 al 24 de enero de 2026 se ha celebrado en Lotung (Taiwán) el encuentro de los misioneros camilianos italianos que trabajan en Taiwán, Filipinas e Indonesia. Se ha tratado de una cita sencilla, pero cargada de significado, que ha reunido a siete misioneros, portadores de una extraordinaria herencia de 399 años en su conjunto de vida misionera.
El tema del encuentro, «Carisma y misión», ha sido propuesto y animado por el padre Amelio Troietto, médico y misionero en Filipinas. La reflexión ha favorecido una relectura profunda de la experiencia misionera a la luz del carisma de san Camilo de Lelis, poniendo de relieve cómo la fidelidad al servicio de los enfermos y de los pobres continúa generando obras, vocaciones y esperanza.
La presencia de los camilianos en Asia comenzó en 1946 en China. Tras la expulsión de 1952, aquella primera experiencia misionera se ha transformado en un nuevo impulso que ha llevado a la Orden a extender su presencia a diez países asiáticos. En este camino, siempre se ha prestado una atención especial a la formación de futuros misioneros, no solo para las Iglesias locales, sino también para el servicio en otros países del mundo.
El encuentro de Lotung ha ofrecido una valiosa oportunidad para compartir experiencias, conocer más de cerca las actividades en curso y reforzar la comunión entre los misioneros comprometidos en contextos diversos, pero unidos por el mismo carisma.
En Taiwán, donde los camilianos están presentes desde hace 74 años, las obras realizadas testimonian una larga y fecunda dedicación al mundo del sufrimiento: dos hospitales -el St. Mary’s Hospital de Lotung, con unas 700 camas, y el St. Camillus Hospital de Makung, actualmente en fase de reestructuración, con 150 camas-, un centro para personas con discapacidad que acoge a 230 huéspedes, una residencia para ancianos con 110 plazas, una escuela de enfermería con más de mil estudiantes y un centro cultural de danza. En el ámbito pastoral, los camilianos son responsables de 12 pequeñas parroquias, cinco de ellas situadas en zonas montañosas, entre poblaciones especialmente aisladas.
En Filipinas, donde la presencia camiliana dura desde hace 51 años, se han construido tres pequeños hospitales, tres policlínicos y una residencia para ancianos. Los misioneros realizan además la atención pastoral en tres parroquias y el servicio de capellanía en algunos grandes hospitales de Manila y Davao City, llevando consuelo evangélico a cientos de enfermos.
En Indonesia, donde los camilianos están presentes desde hace 16 años, el principal compromiso sigue siendo la formación, con alrededor de un centenar de jóvenes acompañados en su camino vocacional a través de cuatro seminarios. Junto a este servicio fundamental, se han puesto en marcha dos centros sociales, uno en la isla de Flores y otro, más reciente, en la isla de Timor, para ofrecer acogida y oportunidades de estudio a jóvenes procedentes de otras islas, a menudo en condiciones de grave necesidad.
El encuentro de Lotung ha mostrado cómo la edad y la experiencia se convierten en una riqueza para la misión. Estos misioneros, ya hombres sabios, han testimoniado que, con buena voluntad, confianza en la Providencia y el apoyo de muchos amigos generosos, todavía es posible realizar auténticos «milagros de bien» para el Evangelio, para la Iglesia y para la Orden de San Camilo. Una memoria que no es nostalgia del pasado, sino gratitud operante, capaz de alimentar el presente y abrir nuevas obras futuras de caridad de la misión camiliana en Asia.
(Agencia Fides 4/2/2026)
*El padre Luigi Galvani, MI, tras 30 años de misión en Filipinas, fue pionero de la misión en la isla de Flores, donde permaneció 16 años. Desde noviembre de 2025 se encuentra en el nuevo St. Camillus Social Center en Kupang, en la isla de Timor.
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