SDB
Quito (Agencia Fides) – La noticia de la muerte de don Enio Esteves, SDB, ha sido comunicada por la Inspectoría salesiana “Sagrado Corazón de Jesús” del Ecuador (ECU), que, a través de una nota difundida por la Agencia Info Salesiana, ha informado del accidente aéreo ocurrido en la tarde del 26 de enero, en el que se ha visto involucrado el misionero salesiano.
Al anunciar la dolorosa noticia, la Inspectoría ECU ha recordado que don Esteves, “hasta el último instante de su vida, ha realizado su vocación misionera al servicio de los pueblos amazónicos de nuestro país”.
Según lo informado por los medios locales, la pequeña aeronave en la que viajaba don Enio estaba realizando un vuelo misionero y, tras una jornada de servicio comunitario, se dirigía a la localidad de Wasakentsa, donde estaba previsto pasar la noche. Además de don Esteves, en el accidente se han visto involucradas otras dos personas: Danny López, el piloto, y Roberto Wisum, un joven voluntario de la comunidad. De acuerdo con las primeras informaciones, tras el impacto se habría producido también una explosión.
Originario de Timor Oriental, donde había nacido en 1979, el salesiano se encontraba en Ecuador desde 2009 y allí había desempeñado numerosos encargos, primero en la comunidad de Bomboiza, luego en Yaupi y, finalmente, desde 2023, en Wasakentsa.
Entre los mensajes de condolencia, don Marcelo Farfán, superior de la Inspectoría ECU, ha expresado su profundo dolor por la desaparición del misionero. “Expresamos nuestras condolencias a sus familiares y amigos y, al mismo tiempo, damos gracias al Señor por este gran misionero salesiano, que ha dedicado su vida al anuncio del Evangelio, en particular entre los pueblos Shuar y Achuar del Vicariato Apostólico de Méndez”.
Las exequias se celebrarán en la mañana del miércoles 28 de enero, en la Catedral de La Purísima de Macas.
Los primeros misioneros salesianos, enviados por el propio Don Bosco, llegaron a Ecuador el 12 de enero de 1888, iniciando su labor en Quito el 28 de enero del mismo año. Asumieron la dirección del Protectorado Católico de las Artes y Oficios, una institución dedicada a la formación de artesanos y técnicos. Fundaron también el oratorio festivo para niños pobres y comenzaron a expandir su obra a otras ciudades, llegando a Riobamba en 1890 y a Cuenca en 1893. Este esfuerzo pionero marcó el inicio de la obra educativa y pastoral salesiana que, aún hoy, permanece activa en las tres regiones del país: la Costa, la Sierra y la Amazonía.
(AP) (Agencia Fides 28/1/2026)