ASIA/FILIPINAS - Mantener la esperanza de los pobres en las barracas de Manila

viernes, 3 febrero 2017 pobreza   educación   jóvenes   niños de la calle   periferias  

Manila (Agencia Fides) - “Servir a los pobres conlleva esfuerzo, pero da esperanza”, dice a Fides la hermana Emiliana Saptaningsih, de la Congregación de los Sagrados Corazones de Jesús y María, que trabaja en la pastoral en las barracas de las Filipinas, donde viven los “squatter” (ocupas).
Se trata de los ocupantes de un nuevo barrio construido en 1980 en las afueras de Manila, conocidos como “Bagong Silang” (es decir “recién nacidos”). El barrio se ha ampliado, rápidamente convirtiéndose en uno de los sitios ocupados por los pobres que llegan a la capital, Manila buscando mejores condiciones.
Desde su fundación, en las afueras de Manila, Bagong Silang se ha convertido en la más populosa barangay (“aldea”) de las Filipinas, con más de 300 mil habitantes.
En un esfuerzo para regular la condición de estos “habitantes de barracas”, muchas familias de la zona han recibido una superficie de 50-60 metros cuadrados sobre los que construir su casa. Pero las infraestructuras locales no son suficientes para respaldar a una población tan grande, la mayoría de los cuales carece de los servicios más esenciales.
En este contexto ha surgido el Centro de San Damian, creada por la Congregación de los Sagrados Corazones de Jesús y María en 2012. Las hermanas y los voluntarios se ocupan del cuidado de los niños desnutridos y de las mujeres embarazadas, a través de programas de alimentación y de asistencia. Otros proyectos para la comunidad están relacionados con la educación y ofrecen cursos de formación profesional, acceso a becas.
“Estos programas y estas iniciativas buscan dar esperanza a la gente”, explica a la Agencia Fides la hermana Emiliana. “La gente necesita satisfacer sus necesidades materiales, pero es igualmente importante cuidar de las necesidades espirituales”, añade. “Los pobres de Bagong Silang tienen un gran corazón y alimentan la esperanza de un futuro mejor: nuestra misión es ayudar a mejorar sus vidas y a que se den cuenta de su potencial, a través de un acompañamiento humano y espiritual”, concluye. (PA- SD) (Agencia Fides 3/2/2017)


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