VATICANO - La catequesis de Juan Pablo II sobre la Misión

miércoles, 6 abril 2005

Ciudad del Vaticano (Agencia Fides)- Juan Pablo II ha trabajado en primera persona para llevar el mensaje de salvación a todos los hermanos y ha hecho de la misión en concreto el pilar de su ministerio. Desde el inicio de su Pontificado ha empleado cualquier circunstancia y cualquier medio (viajes, audiencias, visitas ad limina, catequesis, encuentros, etc.) para recordar a todos la permanente validez del mandato misionero de la Iglesia y, sobre todo, para mantener siempre viva la conciencia misionera del pueblo de Dios.
Con ocasión de la tradicional audiencia general, que cada miércoles reservaba a los miles de peregrinos llegados de todo el mundo, Juan Pablo II, en el periodo que va desde el 8 de noviembre de 1978 hasta el 3 de enero de 1996, ha sostenido 534 catequesis que se referían a las principales verdades de la fe. El primer ciclo de sus catequesis (1978-1979) se centró en las cuatro virtudes cardinales (Prudencia, Justicia, Fuerza y Templanza). Desde septiembre de 1979 hasta abril de 1980, las catequesis enfocaron el tema de la Unidad original del hombre y de la mujer, a la luz del libro de la Génesis. Siguieron las catequesis sobre el Discurso de la Montaña: Bienaventurados los puros de corazón (1980-1981); 54 catequesis sobre la Teología del Cuerpo Místico de Cristo (1981-1984); 20 catequesis sobre la Moralidad y Espiritualidad conyugales, con reflexiones sobre la Encíclica “Humanae vitae” (1984-1985); 63 catequesis sobre el Credo, parte I: Dios Padre y Creador (1985-1986); 98 catequesis sobre el Credo, parte II: Jesús Hijo y Salvador (1986-1989); 81 catequesis sobre el Credo, parte III: El Espíritu Santo Dador de Vida (1989-1991); 147 catequesis sobre la Iglesia en el Credo (1991-1996).
En el marco de las catequesis relativas al misterio de la Iglesia en el Credo, en el periodo que va desde el 5 de abril hasta el 21 de junio de 1995, Juan Pablo II ha dedicado un ciclo sistemático y orgánico de 9 catequesis a los elementos fundamentales y esenciales de la misión de la Iglesia, a las bases sobre las que se funda, a los nuevos desafíos de la misión y a las cuestiones relacionadas con el creciente empeño por el ecumenismo. En las primeras dos catequesis misioneras (“La Misión universal de la Iglesia”, del 5 de abril, y “La naturaleza misionera de la Iglesia”, del 19 de abril), Juan Pablo II ha puntualizado la naturaleza de la Misión universal de la Iglesia y los elementos fundamentales que la contraseñan. En la catequesis sobre el “Desarrollo histórico y perspectiva escatológica de la misión” del 26 de abril de 1995, Juan Pablo II revela que la misión universal de la Iglesia se desarrolla en el tiempo y se cumple a lo largo de la historia de la humanidad. En las sucesivas dos catequesis, del 3 y del 10 de mayo de 1995, su “Misión y misiones” y “Finalidad de la actividad misionera”, el Papa recuerda las incomprensiones nacidas por motivos históricos contingentes que, durante un cierto periodo, han puesto en relación la actividad misionera con la colonización política, poniendo en duda así el valor de la actividad misionera y su finalidad evangelizadora. El Papa se detiene a puntualizar con absoluta claridad cuál es la finalidad de la actividad misionera de la Iglesia. En las cuatro catequesis siguientes, el Papa dedica amplio espacio a subrayar los nuevos desafíos que la sociedad actual presenta a la actividad misionera de nuestro tiempo (17 de mayo de 1995), insiste en que Cristo es el camino para la salvación de todos (31 de mayo), invita a las iglesias locales a trabajar para la misión universal (14 de junio) y analiza el deber misionero de la Iglesia en las relaciones con el mundo (21 de junio de 1995).
(Agencia Fides 6/04/05)


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