AMERICA/PARAGUAY - Homenaje al compromiso con los indios guaranì del misionero jesuita Antonio Ruiz de Montoya

martes, 23 octubre 2012

Asunción (Agencia Fides) – La “Real Academia de la Lengua” (RAE) ha rendido homenaje recientemente al jesuita peruano Antonio Ruiz de Montoya (1585-1652), creador de la lingüística guaranì y gran promotor de las "Reducciones" jesuitas en Paraguay. Ruiz de Montoya se recuerda por haber traducido, junto con algunos de sus colegas, varios libros en la lengua de los indios guaraníes, además de haber desempeñado un papel importante en el gran éxodo de estas poblaciones, obligadas a abandonar las reducciones para escapar de la persecución de los “paulistas” o cazadores de indios de Sao Paulo (Brasil). La nota enviada a la Agencia Fides recuerda que el homenaje al misionero se debe a la nueva edición de su libro “Arte, vocabulario, tesoro y catecismo de la lengua guaraní”. Entre los libros escritos por el P. Ruiz de Montoya, “La conquista espiritual realizada por la Compañía de Jesús en las provincias de Paraguay, Paraná, Uruguay y Tape” (1639), sigue siendo una de las principales fuentes históricas sobre las reducciones.
“Reducción”, según el diccionario de la RAE, significa “pueblo de indígenas convertidos al cristianismo”. Las reducciones o misiones jesuíticas del Paraguay (1609-1769) eran asentamientos de indios guaraníes promovidos por los padres y hermanos de la Compañía de Jesús en las tierras conquistadas por Portugal y España, con el deseo de preservar su dignidad como personas y como súbditos de la Corona. Los pueblos indígenas, asentados en las montañas y en grupos pequeños alejados unos de otros, se reunieron por iniciativa de los jesuitas para formar asentamientos de alrededor de 5.000 personas cada uno, definidos precisamente “reducciones”. De esta manera, los indios eran capaces de hacer frente a los problemas relacionados con su subsistencia (agricultura, ganadería, confección de ropa...), se dotaron de una organización social (cabildo, corregidor, alcaldes, jueces....) y desarrollaron una notable dimensión cultural (educación, arquitectura, escultura, música, ciencia...) y espiritual (estos pueblos considerados por los conquistadores como "salvajes" recibieron la fe a través de los misioneros).
En la actualidad viven en Paraguay 70 jesuitas que atienden a unas 150.000 personas con la ayuda de 1.500 colaboradores. Su presencia abarca diversos campos: educación, apostolado social, parroquias, apostolado intelectual, pastoral, espiritualidad y medios de comunicación. Su labor social comprende un amplio abanico, en el que entran tanto el análisis riguroso y académico, como la presencia y ayuda en las comunidades campesinas, barrios populares y comunidades indígenas, colaborando en la formación de líderes y en la sensibilización en torno a los problemas de injusticia. (CE) (Agencia Fides, 23/10/2012)


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