ÁFRICA/KENIA - Polémica por la presencia militar británica

viernes, 31 julio 2026

Nairobi (Agencia Fides) – ¿Cómo conciliar la seguridad nacional e internacional con los derechos humanos y el bienestar de las comunidades locales? Estas son las cuestiones que se han debatido en Kenia después de que el Reino Unido anunciara su intención de trasladar las maniobras previstas de la British Army Training Unit Kenya (BATUK) desde el condado de Laikipia, en Kenia, a la vecina Tanzania. La decisión se había adoptado tras la falta de autorización por parte del Gobierno keniano, lo que abrió una nueva etapa en las relaciones entre Londres y Nairobi.

La controversia, sin embargo, se ha resuelto después de que el 29 de julio Nairobi y Londres anunciaran que las maniobras se celebrarán finalmente en Kenia el próximo mes de septiembre.
La posibilidad de trasladar estos ejercicios militares de Kenia a Tanzania había provocado reacciones encontradas entre la población keniana.

La BATUK constituye desde hace décadas uno de los pilares de la cooperación militar entre ambos países. Desde su base de Nanyuki, miles de soldados británicos realizan cada año ejercicios en territorio africano junto a las Kenya Defence Forces, en el marco de un acuerdo de defensa vigente desde los años posteriores a la independencia de Kenia.

No obstante, en los últimos años la presencia británica ha sido objeto de crecientes críticas. Las autoridades kenianas han solicitado una revisión del acuerdo bilateral para disponer de mayores competencias a la hora de perseguir posibles delitos cometidos por personal militar británico en territorio nacional. En el centro del debate se encuentra la exigencia de una mayor responsabilidad jurídica, alimentada también por casos que han causado una profunda indignación en la opinión pública, entre ellos el asesinato en 2012 de la joven Agnes Wanjiru, un caso en el que un soldado británico ha sido procesado y está a la espera de una vista sobre su extradición, además de otras denuncias por presuntas agresiones y abusos atribuidos a militares británicos.

Sin embargo, un eventual abandono de la base por parte del ejército británico podría tener importantes repercusiones económicas para las comunidades del condado de Laikipia, que durante años se han beneficiado de la actividad económica generada por la presencia de las tropas británicas.

No en vano, el exvicepresidente y líder del Democracy for the Citizens Party (DCP), Rigathi Gachagua, había acusado a la administración del presidente William Ruto de haber provocado el traslado de las actividades de la BATUK de Nanyuki a Tanzania. Dirigiéndose a los fieles reunidos en la iglesia católica de Santa Teresa, en Imenti (Meru), el domingo 26 de julio, Gachagua afirmó que la marcha de la instalación supondría el colapso de la economía de Nanyuki y la pérdida de numerosos puestos de trabajo.

«Esta instalación de entrenamiento ha beneficiado al país, también a través de los programas conjuntos de formación militar y de lucha contra el terrorismo. Además, ha proporcionado empleo a unas 500 personas en Nanyuki», afirmó Gachagua, quien añadió que la región corría el riesgo de perder mucho si no se renovaba la licencia. «El ejército británico ha aportado importantes beneficios en sectores como el abastecimiento, la hostelería y el transporte, contribuyendo al crecimiento de Nanyuki».
(L.M.) (Agencia Fides 31/7/2026)


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