ÁFRICA/SUDÁN - Drones del mismo fabricante “combaten” en los cielos sudaneses

jueves, 7 mayo 2026

Jartum (Agencia Fides) – Los vuelos hacia y desde la capital Jartum permanecen suspendidos después de que el 5 de mayo varios drones atacaran el aeropuerto y otras zonas de la ciudad.

El aeropuerto, que constituye un centro neurálgico para la distribución de ayuda humanitaria, fue objeto de un ataque con drones que, según las autoridades de Jartum, procedían de Etiopía. Los artefactos, de fabricación turca, al parecer, habían sido adquiridos por los Emiratos Árabes Unidos y enviados a la base aérea etíope de Bahir Dar, desde donde habrían sido lanzados contra objetivos sudaneses, según la misma versión oficial. En respuesta al ataque, Jartum ha retirado a su embajador en Addis Abeba (véase Fides 5/5/2026).

Los Emiratos Árabes Unidos han negado su implicación en el ataque al aeropuerto de Jartum, al igual que Etiopía, que a su vez ha acusado a las SAF (Fuerzas Armadas Sudanesas), dirigidas por el general Abdel Fattah al-Burhan, de apoyar a los rebeldes tigrinos del TPLF (Tigray People’s Liberation Front).

El ataque con drones contra el aeropuerto de Jartum, que provocó la suspensión de los vuelos, ha sido condenado por varios países árabes (Arabia Saudita, Egipto, Catar, Kuwait y Yemen), así como por la Liga Árabe y la Liga Musulmana Mundial. Las Naciones Unidas han expresado su preocupación por el ataque, mientras que Estados Unidos y la Unión Europea han pedido el cese de las hostilidades.

Turquía, que apoya a las SAF de al-Burhan frente a los paramilitares de las Fuerzas de Apoyo Rápido (RSF), dirigidas por Mohammed Hamdan Dagalo, alias “Hemedti”, es uno de los principales productores mundiales de drones de combate. Las industrias turcas suministran también sus drones a los Emiratos Árabes Unidos, que, como se ha señalado, son acusados por el gobierno de Jartum de haberlos entregado a las RSF e incluso de utilizar una base etíope para atacar territorio sudanés.

En este contexto, no parece increíble el vídeo difundido por el Comando General de las Fuerzas Armadas de Sudán, que muestra un dron de las SAF de fabricación turca derribando un dron del mismo modelo perteneciente a las RSF. Un viejo film italiano de Alberto Sordi llevaba por título “Mientras haya guerra, hay esperanza”. Para los fabricantes y traficantes de armas, por supuesto.
(L.M.) (Agencia Fides 7/5/2026)


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