Jartum (Agencia Fides) – El gobierno sudanés arrestó ayer, 15 de marzo, a Enagi Abdullah, un importante líder islamista y comandante de un grupo paramilitar que combate junto al ejército.
Durante un encuentro por el Ramadán, el 3 de marzo Abdullah había declarado explícitamente el apoyo de su grupo a Irán en su confrontación con Israel y Estados Unidos, reiterando al mismo tiempo su firme respaldo al movimiento palestino Hamas.
El arresto de Abdullah se produjo al día siguiente de que los Hermanos Musulmanes sudaneses fueran incluidos en la “lista negra” estadounidense como grupo “terrorista”, acusándolos de recibir apoyo del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC) de Irán (véase Fides 10/3/2026).
El general Abdel Fattah al-Burhan, comandante en jefe de las Fuerzas Armadas sudanesas, se distanció del grupo tras estas declaraciones. Burhan afirmó que el ejército no permitiría que ninguna entidad política hablara en su nombre y ordenó la adopción de medidas legales contra quienes intentaran representar la posición oficial del ejército.
Grupos y movimientos vinculados a la Hermandad Musulmana siguen siendo influyentes dentro de las instituciones sudanesas controladas por el general Burhan, especialmente en agencias de seguridad e inteligencia y en la magistratura.
El gobierno de Jartum podría enfrentar dificultades para implementar las medidas impuestas por Estados Unidos -como el congelamiento de cuentas de la Hermandad o la restricción de movimiento de sus líderes- debido a la penetración ideológica del movimiento dentro del cuerpo de oficiales, que se remonta a los años 70 del siglo pasado.
En cuanto a las relaciones con la República Islámica de Irán, los Hermanos Musulmanes sudaneses han mantenido un enfoque cambiante. Hasta los primeros años de la década de 2010, Sudán fue un aliado importante de Irán en África oriental. Luego, con el fortalecimiento del ala militar en el régimen de Jartum, se produjo una ruptura en las relaciones, favorecida por petro-dólares provenientes de las monarquías árabes del Golfo. Sin embargo, la componente islamista del régimen mantuvo contactos con Teherán, incluso durante la guerra en Siria, donde las fuerzas iraníes apoyaban al régimen de Bashar al-Assad, frente a la rebelión en la que tenía una fuerte presencia la Hermandad Musulmana local.
(L.M.) (Agencia Fides 16/3/2026)