ÁFRICA/NIGERIA - El obispo de Ogoja visita la iglesia incendiada el 26 de febrero

lunes, 2 marzo 2026

Abuya (Agencia Fides) – «Quienes perpetraron el atroz acto de incendiar la iglesia no quedarán impunes». Con estas palabras, Donatus Edet Akpan, obispo de Ogoja, se ha dirigido a los fieles de la iglesia parroquial católica de St. Mary en Irruan, en el área de gobierno local de Boki, en el estado de Cross River, al sureste de Nigeria, devastada por un incendio provocado en la madrugada del 26 de febrero (véase Fides 27/2/2026).
El domingo 1 de marzo, monseñor Akpan ha realizado una visita pastoral para expresar su cercanía y ofrecer consuelo espiritual a la comunidad afectada. Durante la visita, el obispo ha celebrado una misa en la que han participado numerosos fieles.
Al término de la celebración eucarística, el prelado ha exhortado a los parroquianos a mantenerse vigilantes, advirtiendo que los autores del ataque podrían encontrarse aún en las inmediaciones. Además, condenando con firmeza el acto sacrílego, ha subrayado que se trata de la primera vez, en casi cien años de presencia católica en la zona, que una iglesia sufre una destrucción de esta magnitud. Al mismo tiempo, ha reiterado su confianza en que los responsables serán llevados ante la justicia: «Quienes han cometido este acto atroz no quedarán impunes».
El ataque se produjo en las primeras horas del 26 de febrero, alrededor de las tres de la madrugada, cuando individuos desconocidos forzaron las puertas del templo, accedieron al interior y prendieron fuego a la estructura. Las llamas causaron graves daños al edificio, destruyendo el sagrario, varios objetos sagrados y el archivo parroquial. También fueron incendiados dos vehículos utilizados por el párroco, que se encontraban estacionados frente a la casa parroquial.
El párroco, don Euna Esibu, que había asumido su cargo apenas tres meses antes, sufrió graves lesiones ortopédicas al intentar escapar del incendio. Para ponerse a salvo, se vio obligado a lanzarse por la ventana de su apartamento, situado en la planta superior.
Según algunas hipótesis, los autores del incendio podrían ser agricultores de las cercanas plantaciones de palma aceitera o miembros de grupos criminales anteriormente vinculados a una conocida banda local, liderada en su momento por un cabecilla apodado “General Iron”, abatido por la policía hace algunos años.
(L.M.) (Agencia Fides 2/3/2026)


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