ASIA/PAKISTÁN - “La luz de Cristo brilla en Pakistán: del Jubileo nace una esperanza de paz”, afirma el padre Feroz

jueves, 8 enero 2026 jubileo   paz  

Qaisar Feroz Ofm Cap

Lahore (Agencia Fides) – «El Año Jubilar nos ha recordado que Cristo es nuestra esperanza, ayer, hoy y siempre. Esta esperanza nos acompaña en 2026, un año en el que esperamos y nos comprometemos a construir la paz en nuestra sociedad y en nuestra nación, y también con los países vecinos: paz con la India y paz con Afganistán», afirma a la Agencia Fides el padre Qaiser Feroz, OFM Cap, sacerdote capuchino, párroco en Lahore y secretario ejecutivo de la Comisión Nacional para las Comunicaciones Sociales de la Conferencia Episcopal de Pakistán.
«La clausura del Año Jubilar, el día de la Epifanía –relata-, ha sido para nosotros un momento de oración intensa: una oración de acción de gracias por los dones recibidos y de intercesión por el futuro».
«El Jubileo –explica- se ha celebrado con gran entusiasmo en todas las diócesis católicas de Pakistán. La esperanza ha sido el centro de nuestras reflexiones, oraciones y predicaciones. Numerosas actividades centradas en este tema han ayudado a las personas a renovarse en la vida cristiana. En la sociedad pakistaní, en medio de desafíos como la guerra, los conflictos étnicos o situaciones difíciles como el aumento del desempleo y la lucha diaria por la supervivencia, nuestra esperanza se ha fortalecido y nuestra fe se ha renovado. Hemos levantado la mirada hacia Cristo, nuestra esperanza viva, en medio de la persecución y de los momentos difíciles que atravesamos».
El sacerdote continúa: «Hemos visto florecer la esperanza en gestos sencillos: niños que proclaman el Evangelio; vecinos musulmanes que han compartido con nosotros momentos y comidas durante la Navidad, en un espíritu de fraternidad. Hemos visto a jóvenes entregarse incansablemente como voluntarios para ayudar a las víctimas de las inundaciones, con una generosidad y una caridad que trascienden la fe, la etnia y la cultura. Estos momentos, nacidos de un amor auténtico, son el pesebre vivo donde Cristo sigue naciendo hoy».
«Como ha recordado el arzobispo Arshad -añade el padre Feroz-, en este nuevo año, tras la conclusión del Jubileo, estamos llamados a llevar adelante las gracias recibidas y a ser testigos de misericordia y constructores de puentes, porque la esperanza está arraigada en la fidelidad de Dios: ese es el fundamento de nuestra esperanza, incluso en las tribulaciones y pruebas que vivimos».
En todas las comunidades católicas de Pakistán –señala-, aun en medio del sufrimiento y de condiciones de pobreza, «hemos visto a las familias rezar juntas, ayudar a los más necesitados, educar a sus hijos en la paz y en el cuidado de nuestra casa común: son signos de que la luz de Cristo brilla en Pakistán, brilla en las lámparas de nuestros hogares, en el coraje de quienes perdonan y se entregan al prójimo».
La oración de todos los católicos pakistaníes, que del Jubileo se proyecta hacia el nuevo año -concluye el padre Feroz-, es «que podamos ser artesanos de paz, especialmente donde hay conflicto, y sembradores de esperanza allí donde la desesperación amenaza con imponerse».
(PA) (Agencia Fides 8/1/2025)


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