ÁFRICA/SUDÁN - Los dos gobiernos rivales amenazan con prolongar la guerra civil sudanesa

viernes, 29 agosto 2025

Jartum (Agencia Fides) – Reconstrucción posguerra, recuperación económica, mejora de la seguridad y apoyo al retorno voluntario de los desplazados a sus lugares de origen. Estos han sido los principales temas tratados en la primera reunión del Gobierno de transición sudanés, celebrada en Jartum, dos meses después de que la capital fuera reconquistada por el ejército regular (Sudan Armed Forces, SAF), bajo el mando del general Abdel Fattah al-Burhan.

Durante mucho tiempo, la capital ha sido escenario de combates entre las SAF y las Fuerzas de Apoyo Rápido (Rapid Support Forces, RSF), dirigidas por el general Mohamed Hamdan Dagalo, conocido como Hemedti. La ciudad aún no se ha recuperado de la destrucción ni del desplazamiento de su población. La primera reunión del gabinete, que hasta ahora operaba desde Puerto Sudán, pretende enviar una señal política de cara al regreso pleno de las instituciones estatales a la capital, previsto para octubre.

Otra señal significativa llegó el 18 de agosto, cuando el general al-Burhan reorganizó los altos mandos de las SAF, destituyendo a varios oficiales vinculados a movimientos islamistas y, en particular, al Partido del Congreso Nacional (NCP) del exdictador Omar al Bashir. Según analistas internacionales, este movimiento está vinculado a los intentos de al-Burhan de reforzar los lazos con Egipto y Estados Unidos, como muestra la reunión mantenida en Ginebra el 15 de agosto con Massad Boulos, asesor principal para África del presidente Trump.

Mientras tanto, en el bando contrario avanzan los preparativos para la investidura del «gobierno paralelo» impulsado por Dagalo. La ceremonia de toma de posesión del presidente y de los miembros del Consejo Presidencial está prevista para el 30 de agosto. Este ejecutivo alternativo es una expresión de la Alianza Fundadora de Sudán (TASIS), una coalición de partidos y grupos armados aliados de las RSF, que en julio de 2025 anunció la formación de un gobierno rival. Con la existencia de dos ejecutivos enfrentados que se niegan mutuamente la legitimidad, el conflicto sudanés parece aún muy lejos de concluir.

El epicentro de los combates sigue siendo El Fasher, capital de Darfur del Norte y último bastión de las SAF en la región, controlada casi en su totalidad por las RSF. Según UNICEF, la ciudad se ha convertido en «el epicentro del sufrimiento de los niños», con 260.000 civiles -130.000 de ellos menores- atrapados desde hace más de 16 meses, sin acceso a ayuda humanitaria. Para impedir la huida de la población, las SAF han levantado un muro de arena o «berma» que rodea completamente la ciudad.
(L.M.) (Agencia Fides 2978/2025)


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