Jartum (Agencia Fides) – “Detengan el envío de mercenarios colombianos a combatir en Sudán”. Este es el llamamiento que el Primer Ministro sudanés, Kamal Idris, ha hecho a través de un mensaje de video dirigido a las autoridades y al pueblo de Colombia.
“El mundo hispanohablante ha hecho contribuciones extraordinarias a la humanidad, desde el arte de Pablo Picasso hasta la poesía de Pablo Neruda, desde la narrativa de García Márquez hasta la literatura de Vargas Llosa”, recuerda el Primer Ministro sudanés en el mensaje, leído en español y publicado en árabe, francés y otros idiomas. “Con este mismo espíritu de creatividad, solidaridad y compromiso con la paz, hago un llamamiento al pueblo colombiano y a todas las comunidades hispanohablantes a que se mantengan firmes a nuestro lado para poner fin al asedio de Al Fasher y detener el reclutamiento y despliegue de mercenarios en nuestro territorio”, continua refiriéndose a la capital de Darfur del Norte, último bastión de las SAF (Sudan Armed Forces) asediada durante más de un año por la milicia de las Rapid Support Forces (RSF). Según algunas informaciones estas últimas estarían recurriendo a mercenarios colombianos contratados por los Emiratos Árabes Unidos.
Idris insta al gobierno colombiano a investigar las redes que reclutan soldados colombianos para combatir en el conflicto sudanés, destacando que estas prácticas “amenazan la paz y agravan la crisis humanitaria”. El presidente colombiano respondió con una publicación en X en la que pedía: “Jóvenes exsoldados y exoficiales, no se vendan. Luchar por la patria, no morir en guerras extranjeras”. Según una investigación del periódico colombiano “La Silla Vacía”, el despliegue de mercenarios colombianos forma parte de una operación transnacional que involucra a cuatro países. Al menos 300 exsoldados colombianos fueron enviados a Sudán, de los cuales unos cuarenta fueron posteriormente encarcelados por sus reclutadores porque se negaron a combatir, alegando haber sido reclutados mediante engaños.
Según “La Silla Vacía”, los exsoldados colombianos fueron contratados por la empresa colombiana International Services Agency A4SI (Academy for Security Instruction), aparentemente para brindar servicios de seguridad a la infraestructura petrolera en los Emiratos Árabes Unidos. Entre los socios ocultos de la empresa se encuentra un exoficial del ejército de Bogotá que dejó el ejército en 2007 debido a presuntos vínculos con el cártel del Norte del Valle. La empresa colombiana había obtenido un contrato para brindar seguridad a la infraestructura petrolera de los Emiratos Árabes Unidos en 2022, pero luego inició la operación para desplegar mercenarios colombianos en colaboración con una empresa emiratí.
La mayoría de los soldados profesionales colombianos se jubilan a los 40 años o se jubilan anticipadamente si no ascienden a suboficial u oficial. Tras participar en el conflicto colombiano, se les considera soldados experimentados, buscados por empresas de seguridad internacionales.
(L.M) (Agencia Fides 18/8/2025)