ÁFRICA/NIGERIA - La Presidencia busca rebajar la tensión con la Iglesia católica tras las declaraciones del cardenal Onaiyekan

jueves, 6 agosto 2026

Abuja (Agencia Fides) – «Muchos de los desafíos que afronta nuestra nación requieren colaboración. Las comunidades religiosas, las instituciones tradicionales, la sociedad civil, el sector privado y los ciudadanos tienen todos un papel indispensable que desempeñar en la promoción de la paz, el fortalecimiento de la cohesión social y el avance del desarrollo nacional». Así lo ha afirmado George Akume, secretario del Gobierno de la Federación (Secretary to the Government of the Federation, SGF) y estrecho colaborador del presidente nigeriano Bola Tinubu.

Con esta declaración, la Presidencia de la Federación parece querer rebajar el tono del enfrentamiento surgido tras algunas declaraciones del cardenal John Olorunfemi Onaiyekan, arzobispo emérito de Abuja, después del encuentro entre una delegación de la Conferencia Episcopal Nigeriana (Catholic Bishops’ Conference of Nigeria, CBCN) y el presidente Tinubu, celebrado a finales de julio (véase Fides 29/7/2026).

El cardenal Onaiyekan, que formaba parte de la delegación, afirmó en una entrevista televisiva emitida el 31 de julio que, ante el dramático panorama de la situación social y económica del país presentado por los obispos, el presidente había dejado entender claramente que no compartía su valoración.

El purpurado añadió además que, a su juicio, el equipo presidencial no estaría proporcionando al jefe del Estado una imagen fiel de la realidad que viven los ciudadanos de a pie. «Sabíamos que lo que habían expuesto los obispos era diferente del tipo de informaciones que nuestro presidente sigue recibiendo de las personas con las que se encuentra», declaró el cardenal.

A sus palabras respondieron dos asesores del presidente, calificando de inapropiados los comentarios del cardenal Onaiyekan y sosteniendo que constituían una vulneración de la confidencialidad esperada en encuentros de alto nivel. Uno de los asesores llegó a afirmar que la Iglesia católica había apoyado abiertamente al candidato presidencial del Partido Laborista, Peter Obi, durante las elecciones generales de 2023, y sostuvo que las declaraciones del cardenal debían interpretarse también a la luz de ese contexto político.

En defensa del cardenal Onaiyekan intervino, el 3 de agosto, el Catholic Lay Council of Nigeria (CLCN), que en un comunicado rechazó la acusación de «violación de la confianza» formulada por la Presidencia, afirmando que el cardenal simplemente estaba ejerciendo la misión de la Iglesia al actuar como voz moral ante los centros de poder.

En relación con la confidencialidad del encuentro entre el presidente y los obispos, el CLCN afirmó que «las cuestiones que afectan a la vida, el bienestar y el futuro de más de 200 millones de nigerianos no pueden permanecer para siempre confinadas en salas cerradas», especialmente cuando se trata de temas como la economía, la seguridad y la justicia, que inciden directamente en la vida de la población.

Sobre el asunto también se pronunció el senador Orji Kalu, miembro del All Progressives Congress (APC), el partido del presidente Tinubu. Kalu declaró que abandonaría el partido si el jefe del Estado llegara a faltar al respeto a la Iglesia católica. No obstante, precisó que no considera que Tinubu haya adoptado una actitud semejante, y sostuvo que las declaraciones de los colaboradores presidenciales no deben confundirse con la posición personal del presidente.
(L.M.) (Agencia Fides 6/8/2026)


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