Abuja (Agencia Fides) – El asesinato del padre Samuel Opeyemi Oyetoro (véase Fides 3/8/2026) ha provocado una profunda conmoción tanto en la comunidad a la que pertenecía como en aquella donde había sido llamado a prestar servicio temporalmente. El sacerdote, cuyo cuerpo con signos de violencia por heridas de machete fue encontrado en Church Road, en Ajaokuta, en el estado de Kogi (centro de Nigeria), se encontraba de visita en la iglesia de San Pablo Apóstol de Ajaokuta. El padre Oyetoro prestaba servicio habitualmente en la iglesia parroquial de Santa María, en Egbe.
El día de su asesinato había celebrado la misa sustituyendo al párroco, el padre Clement Wesaku, ausente durante dos semanas por un periodo de descanso.
«Encomendamos a nuestro querido sacerdote a la infinita misericordia de Dios, agradeciéndole su fiel ministerio, su amor desinteresado y su inquebrantable dedicación al pueblo de Dios», ha declarado la diócesis de Lokoja en un comunicado.
El padre Oyetoro era originario de Ayetoro, en el área de gobierno local occidental de Ijumu, en el estado de Kogi, y había nacido en Egbe, Yagba, también en la zona occidental del mismo estado.
Mientras tanto, ha sido liberado Kelvin Ochai, el seminarista secuestrado el 29 de julio por hombres armados en la residencia del obispo de Otukpo, Mons. Michael Ekwoyi Apochi, en la zona de Asa III, en Otukpo, estado de Benue, en el centro-norte de Nigeria.
Según informó la diócesis de Otukpo, el seminarista logró escapar de sus captores el 31 de julio y llegar hasta Aliade, en el área de gobierno local de Gwer East, en el estado de Benue, donde se reunió sano y salvo con su familia, sin haber sufrido heridas.
Continúan, sin embargo, en manos de sus secuestradores el seminarista Lawrence Chidera Igbo y un fiel, capturados durante el asalto a la iglesia de San José en Inoyi, Affa, en el distrito de Udi, estado de Enugu (sureste de Nigeria), durante la misa del domingo 2 de agosto (véase Fides 3/8/2026).
(L.M.) (Agencia Fides 4/8/2026)