ASIA/SIRIA - Los esfuerzos de la Iglesia para liberar a los cristianos secuestrados y ayudar a los desplazados

jueves, 8 noviembre 2012

Aleppo (Agencia Fides) – La Iglesia esta realizando grandes esfuerzos para tratar de liberar a diez cristianos secuestrados en los últimos días por un grupo armado mientras se encontraban a bordo de un autobús que viajaba de Alepo a Beirut (véase Fides 6/11/2012). Son siete armenios, según la información de la Agencia Fides, a los que se añade otra familia cristiana: Bechara Rabbat, su esposa Mary Rose Saghirv y su hijo George.
Según ha informado a la Agencia Fides Mons. Youssef Anis Abi-Aad, Arzobispo maronita de Aleppo, los diez fueron secuestrados en la zona de Sarakeb por un grupo de hombres armados no identificados: “Estamos muy preocupados. No sabemos quienes fueron. Estamos tratando de identificar a los secuestradores y establecer contacto con ellos. El joven padre jesuita Murad Abi Seif y muchas familias están trabajando para tratar de resolver el caso”. “Los secuestrados son personas inocentes y fuera de la lógica del conflicto, pero – señala el Arzobispo - entre los rebeldes hay muchas facciones y grupos, lo que complica las cosas”.
En una situación cada vez más dramática, el Arzobispo pasa la mayor parte de su tiempo visitando a los refugiados, consolando a los afligidos, ayudando a los necesitados. Como Pastor de su pueblo, visita los centros para refugiados y los hospitales para tratar de “aliviar el sufrimiento del pueblo sirio, mostrando solidaridad con todos, sin excepción: esta es la misión de la Iglesia”. “No hacemos distinción entre cristianos y musulmanes sirios - explica en un mensaje enviado a la Agencia Fides -, pero la coordinación de todas las iglesias, de diferentes confesiones, está trabajando mucho en la ayuda”. Las familias más ricas de Aleppo, dice, se han trasladado al Líbano o a la costa, pero “más de la mitad de la población aún se encuentra en la ciudad y se niega a abandonar sus hogares a pesar de los combates: por eso aumenta el número de víctimas”.
Como cristianos maronitas, añade, “estamos manteniendo a 450 personas de diferentes religiones y comunidades, que hemos alojado en dos escuelas en nuestra comunidad”. Las escuelas y mezquitas acogen a los refugiados y prestan asistencia mientras que “los jesuitas, con la ayuda de las Hermanas Franciscanas, preparan más de 6.000 comidas al día, que se distribuyen a las familias desplazadas, acampadas en diferentes lugares”. El Obispo destaca la fuerte solidaridad entre los civiles, “que lloran y sufren”, y subraya que “en Siria no hay un problema de sectarismo”. “Nuestra esperanza y nuestro mayor deseo - concluye - que no puede ser otro que la paz: por ello oramos intensamente”. (PA) (Agencia Fides 8/11/2012)


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