AMERICA/CHILE - El Arzobispo de Santiago está con los estudiantes: es necesario recuperar la gratuidad de la enseñanza

miércoles, 26 septiembre 2012

Santiago (Agencia Fides) – Una petición vibrante, dirigida a todos los chilenos, para que se comprometan en recuperar la confianza, la ha realizado el Arzobispo de Santiago, Su Exc. Mons. Ricardo Ezzati, con ocasión del Te Deum celebrado el 18 de septiembre, fiesta nacional de la Independencia. “Es imposible crecer en la desconfianza – ha dicho el Arzobispo -. Hay una falta de confianza social y política que afecta a la esfera de la educación y la cultura”. En lo que respecta a la educación, Mons. Ezzati ha subrayado que “independientemente de quien la dirige, la educación como tal es un bien público, que la sociedad y el Estado deben asegurar... lo esencial son los contenidos de la educación, la calidad de los maestros”.
El 23 de septiembre, el Arzobispo, en una entrevista con el diario El Mercurio, cuyo texto ha sido enviado a la Agencia Fides por la Archidiócesis de Santiago, a retomado estos temas. “La pretensión de ofrecer sólo bienes materiales a la gente, para que se sientan satisfechos, no es correcto – ha dicho Mons. Ezzati -. Sucede los mismo con la educación. Si pensamos que la educación es sólo conocimiento, nos equivocamos. La persona no sólo es cabeza, es también corazón, dimensión espiritual, social... Cuando los jóvenes se rebelan contra el lucro, tienen razón. En el campo de la educación se ha descuidado una dimensión fundamental: la gratuidad. No sólo la gratuidad económica, sino la gratuidad del mismo acto educativo, de la transmisión de la educación. Ellos tienen derecho a protestar, porque la educación se ha convertido para muchos en una lucha para alcanzar la máxima puntuación, para tomar un puesto, mientras que la educación debería ser un lugar de gran libertad, en el que el diálogo entre el profesor y el alumno haga crecer la integridad de la persona”.
Al preguntarle acerca de cómo podemos cambiar esta situación, Mons. Ezzati responde: “Necesitamos un diálogo profundo. Debemos reconocer que hay muchos elementos de verdad y justicia en los movimientos sociales, más allá del fenómeno de la violencia, que es inaceptable. Por eso en mi homilía del 18 de septiembre dije que es necesario el diálogo entre los movimientos sociales y la política. Y esto exige repensar lo que es la política. No se puede pensar en una política que no tiene en cuenta la experiencia de la vida contemporánea”. (CE) (Agencia Fides, 26/09/2012)


Compartir: Facebook Twitter Google Blogger Altri Social Network