AMERICA/ARGENTINA - Combatir la trata de personas, que se ha convertido en una “estructura empresarial”, en manos de la delincuencia organizada

jueves, 24 mayo 2012

Gualeguaychú (Agencia Fides) – Los participantes al XXVII Encuentro de Diócesis de Frontera, sobre el tema de la Trata de Personas han sido unos sesenta. Del 21 al 23 de mayo, los representantes de las diócesis de frontera de Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay, se han reunido en la ciudad de Gualeguaychú, en Argentina. Las diócesis representadas eran: Bagé, Chapecó, Foz do Iguaçú, Santo Ângelo, Uruguaiana (Brasil); Encarnación (Paraguay); Melo, Mercedes, Salto, Tacuarembó (Uruguay); Concordia, Goya, Posadas, Gualeguaychú (Argentina).
El texto final de la reunión, del cual han enviado una copia a la Agencia Fides, subraya el motivo de la reunión: “Impulsados por una realidad que nos duele, nos hemos encontrado para compartir y reflexionar sobre la dignidad de todo ser humano, y asumir una actitud profética frente a la violación grave de la misma en la trata de personas”. Continua el texto: “la trata de personas tiene por fin la explotación comercial de la persona con fines sexuales, laborales o de robo y venta de órganos. Tiene modalidad de crimen organizado y estructura 'empresarial', maneja una alta movilidad de personas y considera al ser humano como un bien transferible y vendible según la oferta y la demanda. Su alarmante crecimiento se refleja en un movimiento anual de dinero que supera el del tráfico de armas, convirtiéndola en la segunda actividad criminal más rentable en el mundo, después del narcotráfico”.
Los Obispos explican muy claramente que “la trata implica captar una persona, trasladarla, coaccionarla, venderla, amenazarla, violentarla, usarla y descartarla. Hablamos de violencia física, psicológica, de engaño o pseudo convencimiento, a veces con intervención de familiares o personas con las que la víctima está comprometida afectivamente… El turismo sexual infantil opera tanto en la zona de la triple frontera como en grandes ciudades, ofrece adolescentes, niñas y niños para servicio sexual de extranjeros y en numerosos casos, los trafica a otros países de América y a Europa Occidental, según denuncias reiteradas de la Organización Internacional de las Migraciones, Organización Internacional del Trabajo, así como organizaciones de la sociedad civil que valerosamente luchan contra estos delitos”.
Después de recordar esta trágica realidad, el documento propone los valores cristianos como un signo de esperanza y compromiso de la Iglesia para luchar contra esta difícil situación. Por último, el documento firmado el 23 de mayo, expresa el compromiso de todos los participantes de crear conciencia de esta terrible situación, denunciar los casos, promover la familia como primer centro de protección, trabajar junto a los que ya están comprometidos en este campo y manifestar juntos este compromiso. (CE) (Agencia Fides, 24/05/2012)


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