Situada en el centro de Africa, la región
de los Grandes Lagos ha pasado durante varios años por
una crisis debida a los numerosos conflictos que los países
allí localizados han enfrentado. Tales conflictos se presentan
de manera continua entre determinados países, ciertas comunidades
étnicas, o, incluso, entre las autoridades y los grupos
armados de un país que reciben el apoyo de otros países.
Estos conflictos, remontan sus orígenes a los periodos
pre-coloniales, coloniales y a los de la lucha por la independencia.
Esta situación ha resultado en la muerte de miles de personas,
atrocidades y violencia sexual desenfrenada, violaciones masivas
de los derechos humanos, migraciones inmensas de desplazados,
y el general debilitamiento de la autoridad Estatal. La crisis
actual de los Grandes Lagos ha producido serias consecuencias
a escala humana, económica, política, social y ambiental.
Está claro que las causas del conflicto varían de
acuerdo a la complejidad de la situación particular de
cada país, las relaciones de su gobierno con otros estados,
y los retos representados por los grupos armados internos y las
políticas de exclusión que frecuentemente apoyan.
Sin embargo, existen elementos comunes que podemos citar como
factores que continúan empeorando la situación en
la región:
• La falta de democracia y de instituciones democráticas;
• La inmadurez de la clase política, pobre gobernabilidad
y corrupción;
• El no-respeto a los acuerdos ni a la ley internacional;
• La impunidad de crímenes y compadrazgo político;
• La avidez por los recursos naturales y su arraso por parte
de una élite político-militar;
• La ausencia de ejércitos nacionales capaces de
garantizar la seguridad de la población y la integridad
de las fronteras;
• La proliferación y comercio ilícito de armas
pequeñas;
• El fortalecimiento de una cultura de violencia relacionada
con la identidad;
• La persistencia de la pobreza y la superpoblación;
• La ambigua posición de la comunidad internacional.
Integración Regional: sin lugar a dudas, cada uno de los
países en la región ha conocido y buscado su propio
proceso de normalización interna. Sin embargo, está
claro que en la región de los Grandes Lagos, el proceso
de reconciliación de un país está fuertemente
vinculado al de los otros países, por tanto, cualquier
solución viable tiene un carácter regional. De esta
manera, es importante que la próxima Conferencia Internacional
en los Grandes Lagos que la ONU está planeando, sirva para
acelerar el proceso de normalización entre todos estos
países y para definir las estrategias para la integración
económica y política de la región. La reasunción
de las actividades de la Comunidad Económica de los Países
de los Grandes Lagos (ECGAL) sería un paso vital, y de
la mima manera, otras instituciones de naturaleza social, cultural
y científica también podrían contribuir a
reforzar el progreso de los últimos años.
Estableciendo la Norma de la Ley: Esto implica la democratización
del poder, el buen gobierno, el respeto a los derechos humanos,
y el fin a la impunidad en todo nivel mediante la creación
de cortes y tribunales, además de los esfuerzos para establecer
comisiones de Verdad y Reconciliación verdaderas. La fundación
de un Tribunal Penal Internacional para los Grandes Lagos es indispensable
para el proceso hacia la reconciliación y la paz sustentable..
Cohabitación y Seguridad Fronteriza: La construcción
de una paz sustentable también debe estar basada en la
cohabitación política y la cooperación para
la seguridad regional. La seguridad fronteriza debe ser garantizada
y las aduanas aseguradas en común. Para alcanzar estos
objetivos, es necesario fortalecer las capacidades de ejércitos
republicanos reales en cada país de la región y
fortalecer las medidas de control del tráfico de armas
pequeñas en las fronteras.
Fortalecimiento de la sociedad civil: En cualquier proceso de
reestructuración de un estado es indispensable la presencia
y revitalización de las instituciones de la sociedad civil
pues dichas organizaciones tienen un papel importante en el proceso
de reforma e integración regional. Lejos de ser antagonistas
que se oponen a las autoridades públicas, deben ser consideradas
como compañeras en la transformación democrática
y pacífica de la región. Además, los miembros
de la sociedad civil están bien ubicados para colaborar
en campañas para educar y concienciar sobre los retos que
continúan bloqueando el proceso hacia la paz.
Por lo tanto, Pax Christi Internacional pide a esta Comisión
que adopte una resolución que incluya un llamado a la Comunidad
Internacional y de manera más particular a la ONU para:
1. Buscar rigurosamente los esfuerzos para acompañar el
proceso de pacificación nacional en cada país, y
el proceso de normalización de las relaciones entre todos
los Estados de la región;
2. Establecer estructuras fronterizas comunes para mantener la
seguridad en las fronteras y para erradicar el comercio ilegal
de armas pequeñas;
3. Aumentar los esfuerzos y apoyar las capacidades del MONUC
para alcanzar su tarea de garantizar la seguridad de la RD del
Congo, acuartelar a los grupos armados, y completar su programa
de Desarme, Desmovilización, Repatriación, Restablecimiento
y Reintegración (DDRRR) de las milicias étnicas;
4. Fortalecer las capacidades de la Fuerza Africana en Burundi;
5. Apoyar las acciones para desmovilizar a los niños soldados
y asegurar su reintegración a la sociedad;
6. Dar mayor atención a los numerosos casos de violencia
perpetrada en contra de las mujeres;
7. Buscar soluciones para terminar con el comercio ilícito
de diamantes, coltán y otros recursos naturales: un comercio
que alimenta los conflictos en la parte este de la República
Democrática del Congo;
8. Fortalecer mecanismos para seguir de cerca a cada país
en la preparación de elecciones, en el proceso de Verdad
y Reconciliación, y en el reestablecimiento de los sistemas
jurídicos;
9. Crear un Tribunal Penal Internacional para los Grandes Lagos;
10. Incrementar la ayuda al desarrollo a los países bajo
condición de que practiquen el buen gobierno, destinen
dichos fondos a la reducción de la pobreza y respeten los
acuerdos de paz y las normas de la ley internacional;
Pax Christi Internacional también pide a los Estados de
la región de los Grandes Lagos:
Comprometerse a respetar los derechos fundamentales individuales:
1. Promover activamente un compromiso nacional con la dignidad
humana, con los derechos del individuo, con la tolerancia y con
la reconciliación entre grupos dentro de cada país;
2. Abrir un espacio político que incluya una prensa autónoma
y el refuerzo de una sociedad civil libre, independiente y participativa
en los intereses públicos;
3. Reformar completamente y promover los programas nacionales
de educación cívica y política dirigida hacia
el liderazgo civil y militar y hacia el público en general
visualizando la promoción del liderazgo responsable y una
cultura de la no-violencia;
Dar prioridad al establecimiento del orden de la ley:
4. Fortalecer la coexistencia entre ellos al respetar su integridad
territorial y la soberanía nacional de los países
vecinos;
5. Respetar estrictamente y cumplir completamente cada compromiso
acordado en el contexto de los acuerdos de paz firmados consensualmente
entre cada estado y sus grupos rebeldes;
6. Acelerar el proceso de desmovilización de los grupos
armados y el acuartelamiento de los soldados, otorgando atención
especial a la desmovilización de los niños soldados
y a su reintegración a la sociedad;
7. Integrar a los ejércitos nacionales todas las fuerzas
combatientes y grupos armados de acuerdo a criterios objetivos,
y establecer en cada Estado un ejército verdaderamente
republicano capaz de proteger a toda la población y no
sólo a una parte de ella;
Proseguir enérgicamente los esfuerzos hacia un programa
de integración regional:
8. Establecer mecanismos regionales para la integración,
reconciliación y cooperación en las esferas política,
económica, social, cultural y militar.