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| I Encuentro Continental de Obispos Comprometidos
con la Pastoral Afro |
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MENSAJE FINAL
En la ciudad de Quito, Ecuador, del 9 al 13 de septiembre de este
año 2002, por invitación del Departamento de Misiones
(DEMIS) y el Secretariado de Pastoral Afroamericana (SEPAFRO) del
CELAM, un grupo de 24 Obispos que tenemos población afroamericana
en nuestras jurisdicciones, juntamente con algunos delegados episcopales
y expertos, sacerdotes, religiosos y laicos, miembros del pueblo
afrodescendiente, nos hemos reunido para realizar el "I Encuentro
Continental de Obispos Comprometidos con la Pastoral Afro",
con el propósito de "compartir las experiencias, aunar
criterios y asumir juntos los retos de esta pastoral en el continente".
Durante estos días hemos compartido, en actitud gozosa de
escucha y discernimiento, el caminar de nuestros hermanos y hermanas
negros/as con sus logros, experiencias y dificultades en su compromiso
pastoral. Constatamos con alegría que hay países y
jurisdicciones con mayoría de población afrodescendiente
donde el Evangelio se ha inculturado y la Iglesia se ha implantado
plenamente.
Desde nuestra conciencia de Pastores nos sentimos comprometidos
con el destino de las Comunidades Negras de nuestro continente,
unidos al Santo Padre Juan Pablo II quien en repetidas ocasiones
ha expresado su honda preocupación por la situación
de marginación y pobreza de los pueblos negros de América
(Cfr. Ecclesia in América 32,4; 64,1-2)
En estos momentos de preocupante desafío de la globalización
económica, social y cultural y del creciente fenómeno
de las sectas y de la secularización, la profunda y gozosa
convicción religiosa, el sentido solidario del Pueblo Negro,
constituyen signos de esperanza ante la situación crítica
y el temor que el mundo de hoy siente por su futuro.
La pastoral con los/as afrodescendientes ha despertado un vivo interés,
ahondando la presencia de la Iglesia en sus comunidades, especialmente
con la promoción de laicos, hombres y mujeres que al caminar
en la fe y en su compromiso con Cristo, reivindican a la vez, los
orígenes y los valores de su cultura.
Observamos con alegría que todo ello conlleva una revitalización
y enriquecimiento de nuestra Iglesia que anima a todos nuestros
hermanos en la fe y los estimula en la construcción permanente
del Reino de Dios.
En este camino, que ya tiene su historia, no han estado ajenos los
Pastores, representados por Obispos y Sacerdotes acompañados
por numerosos religiosos y religiosas que han compartido desde los
inicios la maduración lenta y sufrida de la Pastoral Afroamericana.
Creemos que ahora es más importante aún apoyar, desde
nuestra condición de Pastores, el trabajo que se va realizando,
con una actitud de apertura, comprensión, acompañamiento
y orientación, a fin de que se promueva todo lo positivo
que se va gestando y se eviten los peligros que se puedan presentar.
Teniendo en cuenta la religiosidad profunda del pueblo afrodescendiente
consideramos la conveniencia de promover su maduración para
aclarar y superar las dudas y vacíos que surgen en este camino
de fidelidad a la Iglesia de Jesús.
Solicitamos fraternal y respetuosamente a nuestras Conferencias
Episcopales en América Latina que tomen en cuenta explícitamente
la Pastoral Afro en su organización y planes pastorales.
Así mismo solicitamos al CELAM que continúe el apoyo
decidido a las diversas iniciativas en respaldo a la Pastoral Afro
en el Continente. Los Obispos participantes, por nuestra parte,
asumimos este compromiso en lo que a nosotros corresponde.
Reconocemos el valor propio y la vitalidad alcanzada por la Pastoral
afroamericana y el deber pastoral de acercarnos a estos hermanos
"a partir de su cultura, considerando seriamente las riquezas
espirituales y humanas de esta cultura que marca su modo de celebrar
el culto, su sentido de alegría y de solidaridad, su lengua
y sus tradiciones" (Ecclesia in América # 16). Esperamos
que esa riqueza siga desarrollándose en espíritu de
comunión y participación con toda la Iglesia.
Agradecemos al Señor por la profunda experiencia de fe y
comunión eclesial y por el compartir fraterno que hemos vivido
en estos días. Que Santa María, Madre de Jesús
y Madre nuestra, especial protectora de los Pueblos afrodescendientes,
siga inspirando y bendiga estos caminos de Nueva Evangelización
inculturada.
Dado y firmado en Quito, el 13 de septiembre de 2002
Mons. Fernando Lugo M. Obispo de San Pedro de Ycuamandyjú
- Paraguay, Presidente del DEMIS-CELAM
Mons. Eugenio Arellano Fernández, Vicario Apostólico
de Esmeraldas
Presidente del SEPAFRO-CELAM
Mons. Edmundo Luis Abastoflor M., Arzobispo de La Paz - Bolivia
Mons. Juan Vargas A., Obispo de Coroico - Bolivia
Mons. Iván Antonio Marín López, Arzobispo de
Popayán - Colombia
Mons. Eulises González Sánchez, Obispo de San Andrés
- Colombia
Mons. Hernán Alvarado Solano, Vicario Apostólico de
Guapi - Colombia
Mons. Ismael Rueda Sierra, Obispo Auxiliar de Cartagena - Colombia
Mons. Gustavo Girón Higuita, Obispo de Tumaco - Colombia
Mons. Luis Antonio Sánchez, Obispo de Tulcán - Ecuador
Mons. Antonio Arregui Yarza, Obispo de Ibarra - Ecuador
Mons. Rafael Cob, Vicario Apostólico de Puyo - Ecuador
Mons. Jesús Esteban Sádaba, Vicario Apostólico
de Aguarico - Ecuador
Mons. Pedro Antonio Paulo, Obispo de Port de Paix - Haití
Mons. Virgilio López Irías, Obispo de Trujillo - Honduras
Mons. Felipe Aguirre Franco, Arzobispo de Acapulco - México
Mons. Héctor González Martínez, Arzobispo de
Oaxaca - México
Mons. Carlos María Ariz Bolea, Obispo de Colón - Panamá
Mons. Uriah Ashley, Obispo de Penonomé - Panamá
Mons. Guido Breña López, Obispo de Ica - Perú
Mons. Francisco Ozoria Acosta, Obispo de San Pedro de Macorís
- República Dominicana
Mons. Rafael Leonidas Felipe y Núñez, Obispo de Barahona
- República Dominicana
Mons. Julio César Bonino Bonino, Obispo de Tacuarembó
- Uruguay
Mons. Gustavo García Naranjo, Obispo de Guarenas - Venezuela
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