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CONGRESO INTERNACIONAL DE CRISTOLOGÍA"CRISTO, CAMINO, VERDAD Y VIDA"

"Es necesario recuperar la centralidad de Cristo y la universalidad de su mensaje"

Murcia, 29/11/2002

En la segunda jornada del Congreso de Cristología de la Universidad Católica San Antonio (UCAM), se han desarrollado diversas ponencias sobre "Jesucristo en el contexto de la búsqueda de la unidad de los cristianos". Al respecto, expertos teólogos españoles han profundizado en la figura de Jesucristo ante la Ortodoxia, ante la Reforma así como ante las sectas y movimientos extra-eclesiales.
Albert Viciano, profesor de Patrología de la UCAM, ha centrado su discurso en la importancia del Concilio de Calcedonia (451), pieza clave en la formulación del dogma cristológico, que "abarca el inconcebible misterio de la fe: Cristo es Dios y hombre con todas las consecuencias". Según el teólogo, este dogma "es aceptado igualmente por la Iglesia Católica y por las Iglesias Ortodoxas. Sin embargo, los cristianos occidentales acentúan en Cristo los aspectos más humanizadores, es decir, la Encarnación, la Pasión y la Muerte de Jesús; mientras que los cristianos orientales hacen más hincapié en la acción divinizadora del Hijo de Dios encarnado y centran su atención en la gloria de Cristo Resucitado." Así, Viciano afirma que "la diferente recepción de este Concilio marca las diferencias actuales entre la cristología de la Iglesia Católica y la de las Iglesias Ortodoxas."
Desde este punto de vista, el investigador estima necesario "un diálogo ecuménico con la Ortodoxia, pues "siguiendo palabras de Ratzinger, la atención excesivamente centrada en la humanidad de Cristo va haciendo desaparecer su divinidad, y dominan las reconstrucciones de Jesús como puro hombre". De esta forma, ha concluido aseverando que la "Iglesia no es inmune a los reduccionismos; es muy importante que la vida cristiana permanezca dirigida a Dios y a la vez al hombre".

Protestantes
Por su parte, Monseñor Adolfo González, Obispo de Almería, trató sobre la doctrina de la Reforma protestante. La ponencia se centró en la cristología de Martín Lutero, que establece "como Centro de la Escritura la justificación por la sola fe." Esta concepción dogmática y teológica, según el prelado "deja en penumbra la mediación de la Salvación realizada por Cristo." De este modo, recordó la declaración conjunta firmada por la Iglesia católica y la Comunión luterana en 1999 sobre la doctrina de la justificación del pecador, que ha contribuido notablemente a una mejor comprensión del misterio de Cristo en la revelación de Dios y la salvación del hombre.
Por este documento se llegó a un consenso fundamental sobre la doctrina de la gracia en relación con las obras humanas, aclarando el principal motivo de controversia entre protestantes y católicos durante casi cinco siglos.

Sectas
Raúl Berzosa, de la Facultad de Teología del Norte de España, analizó la figura de Jesucristo ante la actual proliferación de sectas y ante los nuevos movimientos extra-eclesiales. Asimismo, resumió el variado y complejo fenómeno socio-cultural e interreligioso de las nuevas corrientes de religiosidad. Destacó la difusión de la new age, un movimiento en el que Cristo es comparado a una figura aglutinante de poder superior, y se ve como mero paradigma de la humanidad y de la unión sincrética de las culturas orientales y occidentales. Berzosa propone diversas soluciones para recuperar una cristología integral.
Entre ellas, señaló el diálogo con la modernidad para resituar la centralidad de Jesucristo y la Universalidad del cristianismo, así como el diálogo con la nueva religiosidad emergente con el fin de redescubrir un Dios personal, encarnado y Salvador, no sólo maestro o guía. Además, planteó redescubrir el cristianismo y la vivencia eclesial en "clave catecumenal o de Iniciación cristiana."


Ponencia de Angelo Amato sobre Cristo y la historia
Murcia, 29/11/2002

Amato: "el cristianismo no es fundamentalista, sino que va al fundamento"

Angelo Amato, profesor de la Universidad Teológica Salesiana en Roma, ha destacado en el Congreso Internacional de Cristología, celebrado en la UCAM, que la salvación está en la Iglesia Católica por las que las personas que no han conocido el mensaje de Cristo pueden salvarse a través de otras vías, "las cuales surgen también del propio misterio de Cristo". "Se trata de regalos divinos que toda persona, sea cual sea su religión, puede recibir ".
Ángelo Amato, profesor de la Universidad Teológica Salesiana, reconoció en su ponencia que "aunque no existe una identidad absoluta entre la historia profana y la religiosa también se puede considerar a la primera como sagrada, ya que en ella se encuentra presente Cristo resucitado".
Haciendo referencia a las corrientes religosas pluralistas, que están en contra de la introducción de Cristo en la historia, Amato ha afirmado que "la razón última por las que estas corriente no acepta a Cristo es la negación filosófica de que pueda existir un absoluto". "Este pluralismo ve tantas fuentes santificadoras como religiones, sin embargo la conciencia católica cree que existe un solo acontecimiento salvífico, del que se derivan todas las realidades santificadoras".
Amato respondió a uno de los participantes en el coloquio sobre la posibilidad de que se pueda relacionar a los cristianos con el "fanatismo" en la actualidad. Amato aclaró que "el fundamentalismo representa el no dialogo con los demás, sin embargo la Iglesia, por su deber de anunciar la Salvación, está abierta al diálogo". Resaltando que no se puede hablar de fundamentalismo en el catolicismo sino de "fundamento, ya que Cristo es su fundamento".

El Cardenal Prefecto de la Congregación para la Doctrina cierra las conferencias del Congreso cristológico de la UCAM disertando sobre "La unicidad y la universalidad salvífica de Jesucristo y la Iglesia"

Murcia, 30/11/2002

Ratzinger reafirma que la salvación viene sólo de Jesús y la Iglesia

Más de 2.000 personas han seguido en vivo la intervención del Cardenal Joseph Ratzinger en el Congreso "Cristo: Camino, Verdad y Vida" que se celebra en la sede de la Universidad Católica San Antonio (UCAM). Desgranando las tendencias filosóficas más en boga y afrontando las ideas más heterodoxas o escépticas, el prelado alemán recordó el papel salvífico de la Iglesia y reivindicó a Cristo como único salvador universal "aunque pueda sonar como una llamativa arrogancia para el relativismo religioso." Y una coincidencia: el Vaticano hizo público hoy el nombramiento de Ratzinger como Decano del Colegio Cardenalicio, lo que le supondrá en el futuro la responsabilidad de organizar el cónclave.
Han sido tres intensos días de debates y diálogos sobre el Misterio de Cristo. El Congreso que mañana clausura Ratzinger en el santuario jubilar de la Vera Cruz, ha reunido a estudiosos de todos los campos relacionados con la Cristología como ciencia teológica. El seguimiento del público ha sido enorme en todo momento, pero con el Cardenal llegó a su culmen.
Aunque por la mañana ya había dedicado dos horas a charlar con periodistas, la intervención de Ratzinger ante el público que abarrotaba el recinto de Los Jerónimos se ha extendido alrededor de dos horas, durante las que explicó en profundidad los motivos por los que sólo Cristo debe tenerse como Salvador. Con abundantes referencias escriturísticas, distinguió entre Jesús y una mera "figura fragmentaria de grandes experiencias religiosas, un iluminado y un iluminador, al que se pueden confrontar otras experiencias e iluminaciones." En el evangelio "la profesión de fe que pronuncia Pedro en nombre de los discípulos se aparta de las opiniones sobre el 'fenómeno Jesús' provenientes de la interpretación personal de la gente." En la actualidad, ""la gente" no piensa de una manera distinta de la de entonces" pues se le conceptúa como un gran hombre influyente, sin más, como pudieron serlo Sócrates, Buda o Confucio.
Para encontrar al verdadero Jesús, "la cuestión previa consiste en preguntarse por Dios. ¿Existe verdaderamente un Dios capaz de intervenir en el mundo y de relacionarse con nosotros?" Pero la solución para conocer a Jesús reside en seguirle, "sólo entonces conocemos dónde vive. A la pregunta '¿Quién eres?', Él sigue contestando: "Venid y veréis". Por eso los discípulos eran capaces de contestar con una respuesta distinta a la de "la gente", ya que estaban en comunidad de vida con Él."
El Cardenal afirmó en la conferencia que la fe cristiana se caracteriza por relacionar de manera nueva la razón y la religión: "Somete a la razón en todo momento a las exigencias de la Verdad, y no permite que la religión se convierta en una costumbre."
La necesidad de las misiones
Desde fuera del Cristianismo, "puede parecer una arrogancia nuestra fe", sin embargo, transmitirla no es "colonialismo espiritual, una sumisión de los demás a mi cultura. Por el contrario, el prototipo de la misión está en los discursos de envío de Jesús: exige preparación para el martirio, una disposición a perderse a sí mismos por amor a la verdad y a los prójimos. Sólo así se hace creíble."
De esta forma, Ratzinger vuelve al discurso lógico de la necesidad de que la Iglesia fomente las misiones: "la Verdad es única para todos." Frente a los que tachan de simplistas a los que creen en la Verdad absoluta, el prefecto afirmaba que "realmente la Verdad no es una posesión, pero sí algo que debo aceptar humildemente. La debo considerar como una responsabilidad que supone también un servicio para los demás... ¿No sería arrogante decir que Dios no nos puede dar el regalo de la Verdad? ¿No es un desprecio de Dios decir que hemos nacido ciegos y que la verdad no es cosa nuestra?", se preguntó.

Cándido Pozo, Klemens Stock y Santiago García Acuña abordan una de las cuestiones más disputadas de la teología actual:
"Jesucristo, ¿fue solamente un hombre excepcional?"
Murcia, 30/XI/2002

La humanidad y la divinidad de Cristo desde distintos aspectos disputados de la teología actual, como las cristologías inmanentistas, la conciencia de Cristo, etc. han sido objeto de la mesa redonda de esta tarde, en la que han participado Klemens Stock, Santiago García Acuña y el conocido teólogo español Cándido Pozo.
La primera intervención ha sido la de Klemens Stock, profesor de Exégesis del Instituto Pontificio Bíblico de Roma, que ha planteado la controversia existente, especialmente entre teólogos de tradición protestante y católica, sobre la determinación del Jesús histórico y el Cristo de la fe. La distinción, inexistente hasta el siglo XVIII, "nace con el postulado deísta de que el Jesús verdadero y histórico era un mesías político que queda completamente dentro de las expectativas judías de su tiempo, y que fracasó sin remedio, y que lo que el nuevo testamento dice por su cuenta es un invento fraudulento de los discípulos". Desde entonces, en el área protestante se produce una "constante búsqueda de un Jesús 'dentro de los límites de la razón', despojado de sus atributos divinos". Desde un principio, la Iglesia católica "miró con recelo estas afirmaciones", aunque algunas de las afirmaciones sobre el Jesús histórico han ido enriqueciendo posteriormente la teología católica.
Según el padre Stock, "existe diferencia, pero no ruptura, entre el Jesús histórico y el Cristo de la fe. La predicación apostólica y los evangelios ni deforman ni falsifican al Jesús histórico, sino que presentan un conocimiento más profundo de su persona desde la fe". Es necesario "conocer y respetar las fuentes de conocimiento de Jesús" (los evangelios), pero sabiendo que la exégesis "no constituye un fin en sí misma, sino un servicio a la fe y a la vida de la Iglesia".

Küng, Barth y Von Balthasar
El segundo ponente, Santiago García Acuña, teólogo de la diócesis de Alcalá de Henares, opone la cristología inmanentista de Hans Küng, que considera sólo al Jesús histórico, con el Cristo meramente trascendente de Karl Barth. "El inmanentismo cristológico de Küng es un intento titánico de la razón por dominar a Jesucristo", con lo que este teólogo "opera una implacable disolución de la fe y de la revelación cristianas". En cambio la cristología de Barth "considera que el Jesús histórico no tiene casi relevancia. Para él, la verdad de Jesucristo se concentra totalmente en el más allá, en la trascendencia, en la verticalidad trascendente". Entre ambas "cristologías parciales", García Acuña sitúa a Von Balthasar, para quien "en Jesucristo convergen el libre 'descenso' del Verbo y el 'ascenso' de la historia a Dios. Baltasar muestra que no cabe la posibilidad de establecer una separación entre Jesucristo y sus mediaciones históricas, como pretende Küng, ni tampoco una identificación de ambos, como pretende Barth".

¿Cómo puede ser Cristo a la vez verdadero Dios y verdadero hombre?
Según el padre Cándido Pozo, profesor de Teología de la Facultad de Granada, "la gran tentación en que de nuevo incurren las llamadas cristologías modernas es la del adopcionismo, que no respeta el misterio de la Encarnación, y que reduce a Jesucristo a un hombre más, con una conciencia meramente humana". Sin embargo, la Santa Sede, en las correcciones realizadas al Catecismo holandés, afirma que "hay en Jesucristo dos planos de conciencia humana de Jesús: una inferior, semejante a la conciencia de los hombres, y otra superior, que patricia del conocimiento que Cristo tiene en cuanto Dios". El padre Pozo ha añadido también, respecto a la humanidad y divinidad de Jesús, que "el hecho de haber conocido que Jesús nos ha amado y continúa amándonos, con este amor personal a cada uno y, por cierto, también con corazón de hombre, ha sido el gran motor que ha suscitado en tantos y tantos cristianos, tanto heroísmo y tanta entrega al mismo Jesús y a todos aquellos hermanos necesitados con quien Jesús se identifica".


Entrevista al Card. Ratzinger en la UCAM, respecto al diálogo cultural, que "reducir las cosas el subjetivismo es una intolerancia muy grave"

"Debemos llegar a una verdadera asimilación del Concilio Vaticano II"
Cerca de treinta periodistas han planteado múltiples interrogantes a Monseñor Joseph Ratzinger, Cardenal Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, durante un encuentro, con motivo del Congreso Internacional de Cristología organizado por la Universidad Católica San Antonio, que ha durado dos horas y que en principio estaba programado para media hora. Sin ningún tipo de reparo, el Cardenal ha abordado temas cómo el diálogo y la intolerancia entre las grandes religiones, el papel de la mujer en la Iglesia, la misión de la Universidad, la Doctrina de la Fe, el carácter de la futura Constitución Europea, e incluso, los problemas del terrorismo que vive España o la campaña de desacreditación mediática que sufre la Iglesia.
El relativismo en el que se encuentra inmersa la sociedad, tema que abordará más en profundidad en la ponencia que realizará en la UCAM esta tarde según el Cardenal Joseph Ratzinger "no puede caer en un subjetivismo radical que relativice todas las cosas. Pensar que decir la verdad esencial supone un ataque a la tolerancia significa que hemos perdido los fundamentos éticos de nuestra vida en común." En este sentido Ratzinger ha hablado de la importancia del diálogo con otras religiones porque "tener el don de recibir la Verdad no significa que no haya fragmentos de verdad en otras religiones que sirvan para comprender cómo estas fracciones constituyen segmento de nuestra fe." Para esta apertura al diálogo manteniendo la fidelidad a la Iglesia, ha resaltado la importancia de "la maduración de la fe personal". Al mismo tiempo que "la auténtica fidelidad al Señor Jesús es una fidelidad dinámica. Los dos brazos de Jesús en la Cruz son muestra de esa libertad, pero también representan el símbolo del espacio que deja para todos." Ha concluido este tema resaltando que "en la medida que entramos en comunión con Cristo, en su apertura infinita que nos acepta y nos purifica, nos convertimos en fieles y abiertos."
Cuestionado sobre su evolución teológica, ha resaltado cómo "la sustancia de mi fe en Cristo ha permanecido siendo la misma." Sin embargo, ha reconocido que tras leer a los Padres de la Iglesia y en una segunda etapa, más dominante, fundamentada en la teología existencialista de Bultmann "el punto más importante para mí hoy consiste en comprender cómo, por una parte, Cristo es único y, por otra, responde a todos los que han sido precursores de Cristo y están en diálogo con Cristo."
La Universidad
Según Joseph Ratzinger entender las Universidades "como un centro de formación profesional sin pretender llegar a las inquietudes últimas del hombre, significa empobrecer el concepto de Universidad. Esta institución tiene como objetivo común ofrecer una interpretación coherente de la vida humana." Por lo tanto, el Cardenal ha manifestado que "una Universidad Católica, como la UCAM, está llamada a ofrecer desde la religión un punto de referencia que responda a los valores fundamentales del hombre. "
El Cardenal estima que "el estudio de la Teología puede aportar esa convergencia necesaria entre las distintas ciencias o áreas del saber." En este sentido, ha reclamado también un diálogo interdisciplinario para que "las facultades no se conviertan en departamentos estancos de una universidad, sino que estén en diálogo continuo para encontrar la unidad del saber." Las dos partes del pensamiento humano, Ciencias y Teología, "deben superar una excesiva especialización y encontrarse para comprender que la realidad es una, el hombre es uno. En caso contrario, en la medida que se produce un alejamiento y falta de armonía entre ambas caemos en una percepción esquizofrénica de la vida."
Europa, Política y sociedad
Ratzinger estima que la política tiene su autonomía, respecto de la fe, sin embargo "necesita tener una visión moral y antropológica que indica la gran visión ética de un mundo político." Por lo tanto, "creo que es necesario que en la Constitución Europea se hable de sus fundamentos cristianos que siguen siendo los valores fundamentales de este continente, que a su vez a dado luz a otros continentes." La Unión Europea, ha asegurado, "no puede ser únicamente una cuestión técnica o económica, debe ser más envolvente, completa y fundamentada en valores. Una moral que no conoce a Dios se fragmenta y, por tanto, estoy convencido de que al menos la mención o intuición de que Dios existe no violenta a nadie, sino que abre a todos un espacio libre para construir una vida verdaderamente humana y moral."
Respecto a la problemática del terrorismo internacional y en España, el Prefecto para la Doctrina de la Fe ha subrayado que "la libertad profunda del cristianismo no es una receta política; ésta tiene su autonomía, pero en ningún momento la Sagrada Escritura alienta el terrorismo, ni éste puede estar apoyado en la fe en Cristo."
"Cristo -ha aclarado- no es como Barrabás que buscaba con el terrorismo la liberación de Israel. Cristo es el liberador que ha liberado al mundo con su obra y con la Iglesia, tal y como explica el Nuevo Testamento."
También ha abordado la problemática de los escándalos de los sacerdotes americanos. Según Ratzinger "la continua presencia mediática de estos temas responde a una campaña de desacreditación de la Iglesia. El Cardenal está convencido de esta "manipulación informativa porque, aunque es cierto que también entre los sacerdotes hay miserias y pecados, el porcentaje no es más elevado del que se da en otras categorías, quizá más bajo. La presencia de estas noticias no responde a una realidad objetiva de los hechos cuando menos de un uno por ciento puede haber cometido ese delito."
La Iglesia actual y el Papa
Monseñor Ratzinger ha hecho una llamada de atención a todos los creyentes al decir que "tenemos que traducir el Evangelio para este mundo secularizado. La sociedad actual necesita respuestas porque no sabe cómo vivir, tiene sed de respuestas y nosotros debemos tratar de comunicar el Evangelio." En lo referente a la oportunidad de un nuevo concilio, ha manifestado que "estamos todavía trabajando para comprender e interpretar la herencia del Concilio Vaticano II. Éste es el camino y no creo que haya llegado el momento de un nuevo concilio." Actualmente "debemos encontrar en los instrumentos que tenemos -sínodos, visitas ad limina, conferencias episcopales- el cauce para proporcionar un diálogo permanente en la Iglesia y llegar, de este modo, a una verdadera asimilación del Vaticano II."
Con respecto al Papa y la proyección de su pontificado en el futuro el cardenal ha respondido "no soy profeta, no me atrevo a decir lo que dirán de Juan Pablo II dentro de medio siglo. Pero está claro que, algunos documentos papales serán importantes para siempre, como por ejemplo Fides et Ratio, Veritatis Splendor, Evangelium Vitae o Redemptoris Missio."
El Papa ha hecho suya "la misión de conciliación y de paz. Ha querido demostrar que la justa relación entre las religiones no es la guerra. No quiere relativizar la unidad de Cristo, camino, verdad y vida, pero sabe que la única vía para llegar al otro es el diálogo humano y el amor."
Finalmente, Ratzinger ha resaltado "la importantísima labor realizada a lo largo de los siglos por la mujer cristina -no desde la jerarquía pero sí a nivel carismático- desde la misión de concretar la maternidad de la Iglesia, hasta permanecer, en segundo plano pero, al lado de los Padres de la Iglesia y las diferentes tareas evangelizadoras que llevan a cabo en la actualidad."

Panel de comunicaciones: Jesucristo en el contexto del diálogo y de la Evangelización de las grandes religiones no cristianas"
Cristo: modelo de referencia en otras religiones Judaísmo, Budismo, Hinduismo e Islam abordados durante el Congreso Internacional de Cristología organizado por la UCAM
Murcia, 30/11/2002
Este congreso centrado en la figura de Cristo, su naturaleza, su esencia, la venida al mundo de Dios hecho hombre y la consecuencia de este hecho singular en la Historia, también ha querido dedicar un espacio a otras religiones. El hilo conductor de este panel de comunicaciones ha sido el diálogo entre el cristianismo y las grandes religiones no cristianas, así como la esencia de las mismas, los puntos en común y las diferencias que las separan.
Las religiones místicas, el budismo y el hinduismo, han sido abordadas respectivamente por Mariasusai Dhavamony, profesor de Teología y de Fenomenología de las Religiones en la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma, y Fernando Colomer, Profesor de Fenomenología e Historia de las Religiones en el Instituto Teológico "San Fulgencio" de Murcia. Este último ha manifestado durante su intervención "la necesidad de reflexionar sobre el significado del ser y la persona de Jesús, desde el cristianismo, incorporando la visión de la realidad de estas religiones místicas para poder ofrecer a Cristo y su verdad integral."
El profesor Dhavamony ha señalado que "aunque el budismo no reconoce a Dios si que admite un buda eterno", al mismo tiempo ha destacado un paralelismo existente entre "las tres perlas del budismo -el buda o iluminado, la doctrina, y la comunidad, formada por los monjes y los laicos- y el Cristianismo que se fundamenta en la figura de Cristo, El Evangelio y la Iglesia." A pesar de ello, existe entre ambas una diferencia radical que las separa: "Buda enseña la vía pero no lo es, sin embargo Cristo enseña y es él mismo la vía, tal y como señala el lema de este simposium Cristo es el camino, la verdad y la vida."
El Judaísmo y el Islam
Una situación peculiar es la del Islamismo, la tercera religión histórico-profética surgida a finales del siglo VI, tal y como ha resaltado durante su intervención Samir Khalil Samir, profesor de la Universidad "St. Joseph" de Beirut y del Pontificio Instituto Oriental. Según esta religión, ha resaltado el profesor, "un dicho de Mahoma asegura que todos los hombres nacen musulmanes, aunque luego se conviertan a otras religiones o abandonen cualquier tipo de fe." En el Islam "no es Mahoma sino el Corán ocupa el lugar de Cristo, porque se refieren al mismo como el libro eterno preexistente en Dios. Para ellos el Corán bajó desde el cielo. Por lo tanto, esta religión se fundamenta en el cumplimiento estricto de los mandatos o normas del Corán. La salvación está en la aplicación de la ley coránica en sentido literal." Al mismo tiempo, los musulmanes creen en Cristo "como la única figura coránica que permanece en Dios hasta el final de los tiempos. Pero esta última venida no tiene nada que ver con la que profesa la fe cristiana. Para los islámicos Cristo volverá y se hará musulmán y, además de llevar a cabo una misión específica redentora, se casará y vivirá como uno de ellos."
El islamismo defiende "un monoteísmo radical y absoluto, define a Dios, Alá, como el omnipotente. Una potencia de amor que se fundamenta en la creación. Subraya el aspecto de poder, de tal manera que llega al fanatismo e incluso al terrorismo únicamente para defender el honor de Dios."
También el cristianismo cree en un Dios todopoderoso, pero "la diferencia estriba en que la potencia de su amor se fundamenta no en su poder, que como Dios por supuesto que lo tiene, sino en el vaciamiento y anonadamiento que ha hecho de si mismo por amor al hombre." La cruz que es "negada en el islamismo es la esencia de cualquier cristianismo -aclara Khalil- puesto que es el lugar en el cual el hombre, desde su historia concreta y en su intimidad, se encuentra con Cristo que le abre las puertas de la plenitud y de la felicidad."
Finalmente, Antonio Rodríguez, profesor de Sagrada Escritura en la Facultad de Teología de Granada, hizo un recorrido histórico desde el origen del judaísmo, hacia el año 1900 a. C., hasta nuestros días.
Multiples interpretaciones sobre la figura de Cristo se han dado a lo largo de la historia, "desde los que lo consideraron -señala el profesor-un bastardo durante la Edad Media, observando que cuando fue concebido no tenía legalmente padre, hasta los que consideran que puede ser el Mesías y no descartan la posibilidad de descubrir al final de los tiempos esta realidad." En la actualidad, según Antonio Rodríguez, "conviven tres corrientes en el Judaísmo: la ortodoxa, la conservadora y la reformista. Estas dos últimas rechazan al Cristo de la fe pero no al Jesús Histórico."

 
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