Ponencia de Angelo Amato sobre Cristo y la historia
Murcia, 29/11/2002
Amato: "el cristianismo no es fundamentalista,
sino que va al fundamento"
Angelo Amato, profesor de la Universidad Teológica
Salesiana en Roma, ha destacado en el Congreso Internacional de Cristología,
celebrado en la UCAM, que la salvación está en la Iglesia
Católica por las que las personas que no han conocido el mensaje
de Cristo pueden salvarse a través de otras vías, "las
cuales surgen también del propio misterio de Cristo".
"Se trata de regalos divinos que toda persona, sea cual sea su
religión, puede recibir ".
Ángelo Amato, profesor de la Universidad Teológica Salesiana,
reconoció en su ponencia que "aunque no existe una identidad
absoluta entre la historia profana y la religiosa también se
puede considerar a la primera como sagrada, ya que en ella se encuentra
presente Cristo resucitado".
Haciendo referencia a las corrientes religosas pluralistas, que están
en contra de la introducción de Cristo en la historia, Amato
ha afirmado que "la razón última por las que estas
corriente no acepta a Cristo es la negación filosófica
de que pueda existir un absoluto". "Este pluralismo ve tantas
fuentes santificadoras como religiones, sin embargo la conciencia
católica cree que existe un solo acontecimiento salvífico,
del que se derivan todas las realidades santificadoras".
Amato respondió a uno de los participantes en el coloquio sobre
la posibilidad de que se pueda relacionar a los cristianos con el
"fanatismo" en la actualidad. Amato aclaró que "el
fundamentalismo representa el no dialogo con los demás, sin
embargo la Iglesia, por su deber de anunciar la Salvación,
está abierta al diálogo". Resaltando que no se
puede hablar de fundamentalismo en el catolicismo sino de "fundamento,
ya que Cristo es su fundamento".
El Cardenal Prefecto de la Congregación
para la Doctrina cierra las conferencias del Congreso cristológico
de la UCAM disertando sobre "La unicidad y la universalidad salvífica
de Jesucristo y la Iglesia"
Murcia, 30/11/2002
Ratzinger reafirma que la salvación viene
sólo de Jesús y la Iglesia
Más de 2.000 personas han seguido en vivo la
intervención del Cardenal Joseph Ratzinger en el Congreso "Cristo:
Camino, Verdad y Vida" que se celebra en la sede de la Universidad
Católica San Antonio (UCAM). Desgranando las tendencias filosóficas
más en boga y afrontando las ideas más heterodoxas o
escépticas, el prelado alemán recordó el papel
salvífico de la Iglesia y reivindicó a Cristo como único
salvador universal "aunque pueda sonar como una llamativa arrogancia
para el relativismo religioso." Y una coincidencia: el Vaticano
hizo público hoy el nombramiento de Ratzinger como Decano del
Colegio Cardenalicio, lo que le supondrá en el futuro la responsabilidad
de organizar el cónclave.
Han sido tres intensos días de debates y diálogos sobre
el Misterio de Cristo. El Congreso que mañana clausura Ratzinger
en el santuario jubilar de la Vera Cruz, ha reunido a estudiosos de
todos los campos relacionados con la Cristología como ciencia
teológica. El seguimiento del público ha sido enorme
en todo momento, pero con el Cardenal llegó a su culmen.
Aunque por la mañana ya había dedicado dos horas a charlar
con periodistas, la intervención de Ratzinger ante el público
que abarrotaba el recinto de Los Jerónimos se ha extendido
alrededor de dos horas, durante las que explicó en profundidad
los motivos por los que sólo Cristo debe tenerse como Salvador.
Con abundantes referencias escriturísticas, distinguió
entre Jesús y una mera "figura fragmentaria de grandes
experiencias religiosas, un iluminado y un iluminador, al que se pueden
confrontar otras experiencias e iluminaciones." En el evangelio
"la profesión de fe que pronuncia Pedro en nombre de los
discípulos se aparta de las opiniones sobre el 'fenómeno
Jesús' provenientes de la interpretación personal de
la gente." En la actualidad, ""la gente" no piensa
de una manera distinta de la de entonces" pues se le conceptúa
como un gran hombre influyente, sin más, como pudieron serlo
Sócrates, Buda o Confucio.
Para encontrar al verdadero Jesús, "la cuestión
previa consiste en preguntarse por Dios. ¿Existe verdaderamente
un Dios capaz de intervenir en el mundo y de relacionarse con nosotros?"
Pero la solución para conocer a Jesús reside en seguirle,
"sólo entonces conocemos dónde vive. A la pregunta
'¿Quién eres?', Él sigue contestando: "Venid
y veréis". Por eso los discípulos eran capaces
de contestar con una respuesta distinta a la de "la gente",
ya que estaban en comunidad de vida con Él."
El Cardenal afirmó en la conferencia que la fe cristiana se
caracteriza por relacionar de manera nueva la razón y la religión:
"Somete a la razón en todo momento a las exigencias de
la Verdad, y no permite que la religión se convierta en una
costumbre."
La necesidad de las misiones
Desde fuera del Cristianismo, "puede parecer una arrogancia nuestra
fe", sin embargo, transmitirla no es "colonialismo espiritual,
una sumisión de los demás a mi cultura. Por el contrario,
el prototipo de la misión está en los discursos de envío
de Jesús: exige preparación para el martirio, una disposición
a perderse a sí mismos por amor a la verdad y a los prójimos.
Sólo así se hace creíble."
De esta forma, Ratzinger vuelve al discurso lógico de la necesidad
de que la Iglesia fomente las misiones: "la Verdad es única
para todos." Frente a los que tachan de simplistas a los que
creen en la Verdad absoluta, el prefecto afirmaba que "realmente
la Verdad no es una posesión, pero sí algo que debo
aceptar humildemente. La debo considerar como una responsabilidad
que supone también un servicio para los demás... ¿No
sería arrogante decir que Dios no nos puede dar el regalo de
la Verdad? ¿No es un desprecio de Dios decir que hemos nacido
ciegos y que la verdad no es cosa nuestra?", se preguntó.
Cándido Pozo, Klemens Stock y Santiago García
Acuña abordan una de las cuestiones más disputadas de
la teología actual:
"Jesucristo, ¿fue solamente un hombre excepcional?"
Murcia, 30/XI/2002
La humanidad y la divinidad de Cristo desde distintos
aspectos disputados de la teología actual, como las cristologías
inmanentistas, la conciencia de Cristo, etc. han sido objeto de la
mesa redonda de esta tarde, en la que han participado Klemens Stock,
Santiago García Acuña y el conocido teólogo español
Cándido Pozo.
La primera intervención ha sido la de Klemens Stock, profesor
de Exégesis del Instituto Pontificio Bíblico de Roma,
que ha planteado la controversia existente, especialmente entre teólogos
de tradición protestante y católica, sobre la determinación
del Jesús histórico y el Cristo de la fe. La distinción,
inexistente hasta el siglo XVIII, "nace con el postulado deísta
de que el Jesús verdadero y histórico era un mesías
político que queda completamente dentro de las expectativas
judías de su tiempo, y que fracasó sin remedio, y que
lo que el nuevo testamento dice por su cuenta es un invento fraudulento
de los discípulos". Desde entonces, en el área
protestante se produce una "constante búsqueda de un Jesús
'dentro de los límites de la razón', despojado de sus
atributos divinos". Desde un principio, la Iglesia católica
"miró con recelo estas afirmaciones", aunque algunas
de las afirmaciones sobre el Jesús histórico han ido
enriqueciendo posteriormente la teología católica.
Según el padre Stock, "existe diferencia, pero no ruptura,
entre el Jesús histórico y el Cristo de la fe. La predicación
apostólica y los evangelios ni deforman ni falsifican al Jesús
histórico, sino que presentan un conocimiento más profundo
de su persona desde la fe". Es necesario "conocer y respetar
las fuentes de conocimiento de Jesús" (los evangelios),
pero sabiendo que la exégesis "no constituye un fin en
sí misma, sino un servicio a la fe y a la vida de la Iglesia".
Küng, Barth y Von Balthasar
El segundo ponente, Santiago García Acuña, teólogo
de la diócesis de Alcalá de Henares, opone la cristología
inmanentista de Hans Küng, que considera sólo al Jesús
histórico, con el Cristo meramente trascendente de Karl Barth.
"El inmanentismo cristológico de Küng es un intento
titánico de la razón por dominar a Jesucristo",
con lo que este teólogo "opera una implacable disolución
de la fe y de la revelación cristianas". En cambio la
cristología de Barth "considera que el Jesús histórico
no tiene casi relevancia. Para él, la verdad de Jesucristo
se concentra totalmente en el más allá, en la trascendencia,
en la verticalidad trascendente". Entre ambas "cristologías
parciales", García Acuña sitúa a Von Balthasar,
para quien "en Jesucristo convergen el libre 'descenso' del Verbo
y el 'ascenso' de la historia a Dios. Baltasar muestra que no cabe
la posibilidad de establecer una separación entre Jesucristo
y sus mediaciones históricas, como pretende Küng, ni tampoco
una identificación de ambos, como pretende Barth".
¿Cómo puede ser Cristo a la vez verdadero
Dios y verdadero hombre?
Según el padre Cándido Pozo, profesor de Teología
de la Facultad de Granada, "la gran tentación en que de
nuevo incurren las llamadas cristologías modernas es la del
adopcionismo, que no respeta el misterio de la Encarnación,
y que reduce a Jesucristo a un hombre más, con una conciencia
meramente humana". Sin embargo, la Santa Sede, en las correcciones
realizadas al Catecismo holandés, afirma que "hay en Jesucristo
dos planos de conciencia humana de Jesús: una inferior, semejante
a la conciencia de los hombres, y otra superior, que patricia del
conocimiento que Cristo tiene en cuanto Dios". El padre Pozo
ha añadido también, respecto a la humanidad y divinidad
de Jesús, que "el hecho de haber conocido que Jesús
nos ha amado y continúa amándonos, con este amor personal
a cada uno y, por cierto, también con corazón de hombre,
ha sido el gran motor que ha suscitado en tantos y tantos cristianos,
tanto heroísmo y tanta entrega al mismo Jesús y a todos
aquellos hermanos necesitados con quien Jesús se identifica".
Entrevista al Card. Ratzinger en la UCAM, respecto al diálogo
cultural, que "reducir las cosas el subjetivismo es una intolerancia
muy grave"
"Debemos llegar a una verdadera asimilación
del Concilio Vaticano II"
Cerca de treinta periodistas han planteado múltiples interrogantes
a Monseñor Joseph Ratzinger, Cardenal Prefecto de la Congregación
para la Doctrina de la Fe, durante un encuentro, con motivo del Congreso
Internacional de Cristología organizado por la Universidad
Católica San Antonio, que ha durado dos horas y que en principio
estaba programado para media hora. Sin ningún tipo de reparo,
el Cardenal ha abordado temas cómo el diálogo y la intolerancia
entre las grandes religiones, el papel de la mujer en la Iglesia,
la misión de la Universidad, la Doctrina de la Fe, el carácter
de la futura Constitución Europea, e incluso, los problemas
del terrorismo que vive España o la campaña de desacreditación
mediática que sufre la Iglesia.
El relativismo en el que se encuentra inmersa la sociedad, tema que
abordará más en profundidad en la ponencia que realizará
en la UCAM esta tarde según el Cardenal Joseph Ratzinger "no
puede caer en un subjetivismo radical que relativice todas las cosas.
Pensar que decir la verdad esencial supone un ataque a la tolerancia
significa que hemos perdido los fundamentos éticos de nuestra
vida en común." En este sentido Ratzinger ha hablado de
la importancia del diálogo con otras religiones porque "tener
el don de recibir la Verdad no significa que no haya fragmentos de
verdad en otras religiones que sirvan para comprender cómo
estas fracciones constituyen segmento de nuestra fe." Para esta
apertura al diálogo manteniendo la fidelidad a la Iglesia,
ha resaltado la importancia de "la maduración de la fe
personal". Al mismo tiempo que "la auténtica fidelidad
al Señor Jesús es una fidelidad dinámica. Los
dos brazos de Jesús en la Cruz son muestra de esa libertad,
pero también representan el símbolo del espacio que
deja para todos." Ha concluido este tema resaltando que "en
la medida que entramos en comunión con Cristo, en su apertura
infinita que nos acepta y nos purifica, nos convertimos en fieles
y abiertos."
Cuestionado sobre su evolución teológica, ha resaltado
cómo "la sustancia de mi fe en Cristo ha permanecido siendo
la misma." Sin embargo, ha reconocido que tras leer a los Padres
de la Iglesia y en una segunda etapa, más dominante, fundamentada
en la teología existencialista de Bultmann "el punto más
importante para mí hoy consiste en comprender cómo,
por una parte, Cristo es único y, por otra, responde a todos
los que han sido precursores de Cristo y están en diálogo
con Cristo."
La Universidad
Según Joseph Ratzinger entender las Universidades "como
un centro de formación profesional sin pretender llegar a las
inquietudes últimas del hombre, significa empobrecer el concepto
de Universidad. Esta institución tiene como objetivo común
ofrecer una interpretación coherente de la vida humana."
Por lo tanto, el Cardenal ha manifestado que "una Universidad
Católica, como la UCAM, está llamada a ofrecer desde
la religión un punto de referencia que responda a los valores
fundamentales del hombre. "
El Cardenal estima que "el estudio de la Teología puede
aportar esa convergencia necesaria entre las distintas ciencias o
áreas del saber." En este sentido, ha reclamado también
un diálogo interdisciplinario para que "las facultades
no se conviertan en departamentos estancos de una universidad, sino
que estén en diálogo continuo para encontrar la unidad
del saber." Las dos partes del pensamiento humano, Ciencias y
Teología, "deben superar una excesiva especialización
y encontrarse para comprender que la realidad es una, el hombre es
uno. En caso contrario, en la medida que se produce un alejamiento
y falta de armonía entre ambas caemos en una percepción
esquizofrénica de la vida."
Europa, Política y sociedad
Ratzinger estima que la política tiene su autonomía,
respecto de la fe, sin embargo "necesita tener una visión
moral y antropológica que indica la gran visión ética
de un mundo político." Por lo tanto, "creo que es
necesario que en la Constitución Europea se hable de sus fundamentos
cristianos que siguen siendo los valores fundamentales de este continente,
que a su vez a dado luz a otros continentes." La Unión
Europea, ha asegurado, "no puede ser únicamente una cuestión
técnica o económica, debe ser más envolvente,
completa y fundamentada en valores. Una moral que no conoce a Dios
se fragmenta y, por tanto, estoy convencido de que al menos la mención
o intuición de que Dios existe no violenta a nadie, sino que
abre a todos un espacio libre para construir una vida verdaderamente
humana y moral."
Respecto a la problemática del terrorismo internacional y en
España, el Prefecto para la Doctrina de la Fe ha subrayado
que "la libertad profunda del cristianismo no es una receta política;
ésta tiene su autonomía, pero en ningún momento
la Sagrada Escritura alienta el terrorismo, ni éste puede estar
apoyado en la fe en Cristo."
"Cristo -ha aclarado- no es como Barrabás que buscaba
con el terrorismo la liberación de Israel. Cristo es el liberador
que ha liberado al mundo con su obra y con la Iglesia, tal y como
explica el Nuevo Testamento."
También ha abordado la problemática de los escándalos
de los sacerdotes americanos. Según Ratzinger "la continua
presencia mediática de estos temas responde a una campaña
de desacreditación de la Iglesia. El Cardenal está convencido
de esta "manipulación informativa porque, aunque es cierto
que también entre los sacerdotes hay miserias y pecados, el
porcentaje no es más elevado del que se da en otras categorías,
quizá más bajo. La presencia de estas noticias no responde
a una realidad objetiva de los hechos cuando menos de un uno por ciento
puede haber cometido ese delito."
La Iglesia actual y el Papa
Monseñor Ratzinger ha hecho una llamada de atención
a todos los creyentes al decir que "tenemos que traducir el Evangelio
para este mundo secularizado. La sociedad actual necesita respuestas
porque no sabe cómo vivir, tiene sed de respuestas y nosotros
debemos tratar de comunicar el Evangelio." En lo referente a
la oportunidad de un nuevo concilio, ha manifestado que "estamos
todavía trabajando para comprender e interpretar la herencia
del Concilio Vaticano II. Éste es el camino y no creo que haya
llegado el momento de un nuevo concilio." Actualmente "debemos
encontrar en los instrumentos que tenemos -sínodos, visitas
ad limina, conferencias episcopales- el cauce para proporcionar un
diálogo permanente en la Iglesia y llegar, de este modo, a
una verdadera asimilación del Vaticano II."
Con respecto al Papa y la proyección de su pontificado en el
futuro el cardenal ha respondido "no soy profeta, no me atrevo
a decir lo que dirán de Juan Pablo II dentro de medio siglo.
Pero está claro que, algunos documentos papales serán
importantes para siempre, como por ejemplo Fides et Ratio, Veritatis
Splendor, Evangelium Vitae o Redemptoris Missio."
El Papa ha hecho suya "la misión de conciliación
y de paz. Ha querido demostrar que la justa relación entre
las religiones no es la guerra. No quiere relativizar la unidad de
Cristo, camino, verdad y vida, pero sabe que la única vía
para llegar al otro es el diálogo humano y el amor."
Finalmente, Ratzinger ha resaltado "la importantísima
labor realizada a lo largo de los siglos por la mujer cristina -no
desde la jerarquía pero sí a nivel carismático-
desde la misión de concretar la maternidad de la Iglesia, hasta
permanecer, en segundo plano pero, al lado de los Padres de la Iglesia
y las diferentes tareas evangelizadoras que llevan a cabo en la actualidad."
Panel de comunicaciones: Jesucristo en el contexto
del diálogo y de la Evangelización de las grandes religiones
no cristianas"
Cristo: modelo de referencia en otras religiones Judaísmo,
Budismo, Hinduismo e Islam abordados durante el Congreso Internacional
de Cristología organizado por la UCAM
Murcia, 30/11/2002
Este congreso centrado en la figura de Cristo, su naturaleza, su esencia,
la venida al mundo de Dios hecho hombre y la consecuencia de este
hecho singular en la Historia, también ha querido dedicar un
espacio a otras religiones. El hilo conductor de este panel de comunicaciones
ha sido el diálogo entre el cristianismo y las grandes religiones
no cristianas, así como la esencia de las mismas, los puntos
en común y las diferencias que las separan.
Las religiones místicas, el budismo y el hinduismo, han sido
abordadas respectivamente por Mariasusai Dhavamony, profesor de Teología
y de Fenomenología de las Religiones en la Pontificia Universidad
Gregoriana de Roma, y Fernando Colomer, Profesor de Fenomenología
e Historia de las Religiones en el Instituto Teológico "San
Fulgencio" de Murcia. Este último ha manifestado durante
su intervención "la necesidad de reflexionar sobre el
significado del ser y la persona de Jesús, desde el cristianismo,
incorporando la visión de la realidad de estas religiones místicas
para poder ofrecer a Cristo y su verdad integral."
El profesor Dhavamony ha señalado que "aunque el budismo
no reconoce a Dios si que admite un buda eterno", al mismo tiempo
ha destacado un paralelismo existente entre "las tres perlas
del budismo -el buda o iluminado, la doctrina, y la comunidad, formada
por los monjes y los laicos- y el Cristianismo que se fundamenta en
la figura de Cristo, El Evangelio y la Iglesia." A pesar de ello,
existe entre ambas una diferencia radical que las separa: "Buda
enseña la vía pero no lo es, sin embargo Cristo enseña
y es él mismo la vía, tal y como señala el lema
de este simposium Cristo es el camino, la verdad y la vida."
El Judaísmo y el Islam
Una situación peculiar es la del Islamismo, la tercera religión
histórico-profética surgida a finales del siglo VI,
tal y como ha resaltado durante su intervención Samir Khalil
Samir, profesor de la Universidad "St. Joseph" de Beirut
y del Pontificio Instituto Oriental. Según esta religión,
ha resaltado el profesor, "un dicho de Mahoma asegura que todos
los hombres nacen musulmanes, aunque luego se conviertan a otras religiones
o abandonen cualquier tipo de fe." En el Islam "no es Mahoma
sino el Corán ocupa el lugar de Cristo, porque se refieren
al mismo como el libro eterno preexistente en Dios. Para ellos el
Corán bajó desde el cielo. Por lo tanto, esta religión
se fundamenta en el cumplimiento estricto de los mandatos o normas
del Corán. La salvación está en la aplicación
de la ley coránica en sentido literal." Al mismo tiempo,
los musulmanes creen en Cristo "como la única figura coránica
que permanece en Dios hasta el final de los tiempos. Pero esta última
venida no tiene nada que ver con la que profesa la fe cristiana. Para
los islámicos Cristo volverá y se hará musulmán
y, además de llevar a cabo una misión específica
redentora, se casará y vivirá como uno de ellos."
El islamismo defiende "un monoteísmo radical y absoluto,
define a Dios, Alá, como el omnipotente. Una potencia de amor
que se fundamenta en la creación. Subraya el aspecto de poder,
de tal manera que llega al fanatismo e incluso al terrorismo únicamente
para defender el honor de Dios."
También el cristianismo cree en un Dios todopoderoso, pero
"la diferencia estriba en que la potencia de su amor se fundamenta
no en su poder, que como Dios por supuesto que lo tiene, sino en el
vaciamiento y anonadamiento que ha hecho de si mismo por amor al hombre."
La cruz que es "negada en el islamismo es la esencia de cualquier
cristianismo -aclara Khalil- puesto que es el lugar en el cual el
hombre, desde su historia concreta y en su intimidad, se encuentra
con Cristo que le abre las puertas de la plenitud y de la felicidad."
Finalmente, Antonio Rodríguez, profesor de Sagrada Escritura
en la Facultad de Teología de Granada, hizo un recorrido histórico
desde el origen del judaísmo, hacia el año 1900 a. C.,
hasta nuestros días.
Multiples interpretaciones sobre la figura de Cristo se han dado a
lo largo de la historia, "desde los que lo consideraron -señala
el profesor-un bastardo durante la Edad Media, observando que cuando
fue concebido no tenía legalmente padre, hasta los que consideran
que puede ser el Mesías y no descartan la posibilidad de descubrir
al final de los tiempos esta realidad." En la actualidad, según
Antonio Rodríguez, "conviven tres corrientes en el Judaísmo:
la ortodoxa, la conservadora y la reformista. Estas dos últimas
rechazan al Cristo de la fe pero no al Jesús Histórico."