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Comunicado sobre Congo- Zaire - N. 412002 de la Curia del Generalato de los Padres Dehonianos - Informe sobre los hechos acontecidos en Mambasa en la jornada del 12 de octubre de 2002

La vigilia

El 11 de octubre parecía transcurrir en calma. Las noticias procedentes del frente hablaban de que la APC (Armée Populaire Congolaise), controlaba la situación. Sin embargo, hacia las dos de la tarde, las autoridades civiles y militares anunciaron que el enemigo se estaba acercando y que los militares de Nyamwisi debían abandonar Mambasa. La población de Mambasa comenzó a dirigirse hacia la selva. A las 4 de la tarde, el camión de la APC salió de Mambasa.

Sábado por la mañana

El sábado por la mañana se espera la entrada de los vencedores. Mambasa está vacía. Los últimos soldados de la APC abandonan pacíficamente la ciudad. Hacia las 8.30 horas, los asaltantes se dejan oír, disparando con artillería pesada. Los habitantes de Mambasa se encuentran repartidos entre la selva y sus casas.
Hacia las 9.00 horas, la ALC (Armée de Libération du Congo), que responde al mando de J.P.Bemba, entra en Mambasa sin encontrar ninguna resistencia; y lo hace con el ruido infernal de las armas. Continúan disparando 8 horas seguidas, sin tregua. En torno a las 4 de la tarde, parece reinar un poco de calma, pero los disparos continuarán escuchándose hasta las diez de la noche.

Saqueo

Todos se preguntan el porqué de tanto desperdicio de munición, cuando se sabía que los soldados de la APC se habían ya ido. La población supo la respuesta a esta pregunta a la hora de regresar a sus casas. Con los disparos, los soldados pretendían mantener alejados a los habitantes para saquear sin ser molestados y sin testigos. Todas las casas tenían las puertas forzadas. Las bicicletas, los colchones, los vestidos, las radio...todo había sido robado. Si los soldados se encontraban con alguien, le quitaban el dinero; y si no lo tenía, le azotaban y disparaban a su alrededor. Muchas mujeres fueron secuestradas a la vista de todos. La población ha sido duramente atacada con este saqueo; se ha quedado sin nada. Todos han perdido todo. Todos tienen que volver a empezar desde cero.

Motivo del saqueo

No hay duda: los militares de la ALC contaban con la aprobación de sus comandantes para cumplir el saqueo. Uno de ellos ha confesado que la regla es la siguiente: cuando se ocupa un poblado, los militares pueden saquear, violar y robar, sin sanción alguna, durante cuatro días. Hablando con un Coronel que venía de Isiro, se tuvo también la impresión de que se trataba de una costumbre habitual; la manera de pagar a los soldados.

Situación de la misión

Esta vez, también la misión ha sido saqueada. Los Padres han sido humillados y robados. Los disparos han alcanzado sus habitaciones. El saqueo ha sido completo: en las oficinas, en los dormitorios, en la cocina, en los depósitos, en la farmacia y en el dispensario Binase, así como también un poco en las escuelas profesionales del Instituto Bernardo Longo.
Más tarde, las autoridades militares superiores se dieron cuenta de haber cometido un gran error permitiendo el saqueo de la misión católica, que goza de gran estima entre todos; especialmente desde que se ocupaba de 2.500 refugiados a los que garantizaba nutrición, alojamiento y asistencia médica. Ya al día siguiente, domingo, tras el saqueo, el Coronel convocó al párroco para pedir disculpas a los padres y a las monjas por todo lo que habían hecho los militares, añadiendo que jamás hubiera deseado que pasara nada parecido. Se le dijo claramente que las disculpas tenían que presentarse a la población y que ésta, además, debería ser resarcida. Los padres y las monjas saldrán adelante, pero la población, si no se les devuelve nada, caerá en el más profundo desánimo. El Coronel, al final, prometió que al día siguiente, lunes, iría a la misión para disculparse oficialmente.

Las promesas

Efectivamente, el lunes 14 de octubre, el Coronel se presentó en la misión de buena mañana. Se disculpó diciendo que el saqueo había sido obra de un grupo de soldados desobedientes, y que serían castigados por ello. También añadió que habría hecho todo lo posible para que los bienes de la misión fueran recuperados y devueltos, pero, de nuevo, se le repitió claramente que más que recuperar los bienes de la misión, lo importante era pedir disculpas a la población y restituir, al menos, parte de sus bienes, y, sobre todo, poner en libertad a las muchachas que los soldados habían secuestrado. El Coronel prometió que todas las peticiones se verían realizadas en el plazo de 48 horas.

El encuentro

El jueves, 17 de octubre, los militares organizan un encuentro para explicar su acción y sus fines, y para dar a la población la posibilidad de recuperar sus bienes, expuestos en el lugar del encuentro. Desgraciadamente, se trataba de objetos tan insignificantes, que la población juzgó el hecho como una broma estúpida y se negó a recuperarlos. Los mismos misioneros rechazaron retirar 3 motos y un televisor para demostrar solidaridad con la población.

Y ahora...

En Mambasa, la vida se reemprenderá, pero pagando el precio de grandes sufrimientos. A este primer saqueo seguirán los de otros días (los militares vendrán a pedir todo lo posible y la población se verá obligada a contribuir a su sustento, deberá someterse a los chantajes en los puestos de control, a las violencias...). En cuanto a los refugiados...¿Cómo podemos ayudarles si la única carretera hacia Beni se ha convertido en un campo de batalla? ¿Quién vendrá a ayudar a este pueblo...?

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