|
INTERVENTO DI S.E. MONS. JAVIER LOZANO
BARRAGÁN
|
 |
Sr. Presidente, Distinguidos Ministros, Honorables participantes:
Sr. Presidente, lo saludo atentamente y lo felicito por la acertada
dirección de la presente Asamblea.
En el decenio pasado más de dos millones de niños
han sido asesinados en conflictos armados, 6 millones han quedado
inválidos, docenas de miles han sido mutilados por las
minas antihombre; en el 2002, 300,000 niños han sido reclutados
como soldados; más de 4 millones trescientos mil niños
han muerto recientemente de SIDA, cada día sólo
en África se infectan de SIDA 7 mil niños, y han
quedado más de 14 millones huérfanos por el SIDA.
La pobreza permanece como la principal causa de las enfermedades
del niño. Mil doscientos millones de personas viven con
menos de un dólar por día. Aún en los países
más ricos, uno de cada seis niños vive bajo la línea
de la pobreza. La brecha entre ricos y pobres se ensancha cada
vez más; el 30% de los niños de menos de cinco años
sufren hambre o están mal nutridos, el 50% de toda la población
africana subsahariana carece de agua potable.
250 Millones de niños menores de 15 años trabajan,
de los cuales entre 50 y 60 millones lo hacen en condiciones de
peligro. Según la Organización mundial del Trabajo
120 millones de niños y niñas entre los 5 y 14 años
trabajan a tiempo completo, muchos de ellos 6 días a la
semana y algunos, los 7. Son obligados a hacerlo muchas veces
encerrados en locales sin ventilación, mal iluminados y
con guardias armados para evitar que huyan.
Hoy, muchos niños y adolescentes están abandonados
a sí mismos y a sus instintos. Sus ambientes son Internet
y la TV. Se han extendido por todos lados los stereo/lectores
de compact disk, las computadoras, los "playstations",
las cámaras digitales, los celulares. No hay ningún
control para los programas de TV o de Internet en la que navegan
sin dirección moral de ninguna clase. Se ha extendido el
comercio sexual, la pedofilia, la violencia en las escuelas, los
crímenes, las pandillas, etc. Según datos de ISTAT
en muchos países un niño, en la etapa escolar habrá
visto 15,000 horas de TV y habrá "asistido" a
18,000 homicidios bajo un ambiente pleno de violencia, droga y
sexo.
Muchas familias han renunciado a su deber educativo. El padre
y la madre trabajan y nunca tienen tiempo para sus hijos. No dan
a sus hijos amor, cuidado, comunicación personal, formación
de la conciencia moral, enseñándoles a distinguir
lo que es bueno de lo que es malo. Es peor todavía cuando
las familias están divididas y se dividen a los hijos.
Muchas veces la educación escolar se reduce a una mera
información renunciando a la auténtica formación
ya que priva la norma de "no directividad", pues piensan
que la norma dañaría los derechos de los niños
a autodeterminarse.
Ante la situación preocupante del ambiente que rodea al
niño, las 7 direcciones para el futuro que propone la OMS
me parecen muy adecuadas. En efecto, pienso que se deba dar prioridad
a la salud materno-infantil, prevenir las enfermedades contagiosas
infantiles, evitar los accidentes, mejorar el ambiente físico,
en especial con relación al agua, a la higiene y sanitarios,
a la polución ambiental, a los transmisores de enfermedades,
a los peligros que ofrecen los componentes químicos, a
golpes y accidentes, a la conducta de los niños y adolescentes,
a su desarrollo psico-social, y a la atención a niños
en especial situación de riesgo como fuesen los "niños
de la calle".
Por nuestra parte, reconociendo la urgencia del total de las direcciones
ofrecidas, insistimos en dos puntos urgentes para crear el ambiente
adecuado para el niño: el primero, combatir la pobreza
con medios adecuados dentro de la presente economía globalizada.
Una economía fin en sí misma no puede más
que generar injusticias a toda escala. La economía, globalizada
o no, es para la persona y no la persona para la economía.
Es tiempo de tomar en serio la exigencia del bien común
internacional que ahora llamaríamos bien "global"
internacional. La inequidad existente entre países desarrollados
y países en vías de desarrollo, no es absolutamente
sostenible.
El otro no menos importante, mencionado por la OMS, es la conducta
y el desarrollo psicosocial del niño. El niño, como
persona humana, es un ser muy complejo, se entrelazan sus aspectos
físicos, sexuales, psíquicos, mentales, económicos,
sociales, políticos, espirituales; estos aspectos son a
manera de los vasos comunicantes y exigen un ambiente holístico
y no sectorializado. Se desarrolla la persona completa y no sólo
uno de sus aspectos. La conducta del niño es el auto desarrollo
de su propio proyecto vital; para ello debe saber quién
es, qué desea, qué lo construye y qué lo
destruye; y en esta complejidad necesita de una clara y firme
dirección.
El principal ambiente para su auto comprensión es el afecto
y el amor y la dirección segura a partir de sus padres
y de toda su familia, cuando esto falta se dificultan y muchas
veces se vuelve nocivo el desarrollo de los demás aspectos.
El ambiente a privilegiar es el ambiente sano familiar que constituye
una familia estable y bien fundada que equilibre todos los aspectos
del crecimiento de la persona humana. La Escuela, dentro de la
comunidad educativa que verdaderamente forme al niño, debe
ser el ambiente que prolonga la misma familia y la ensancha. Se
exige una continuidad y retroalimentación recíproca
entre la familia y la comunidad escolar que introduzca y sitúe
críticamente al niño en el ambiente completo societario.
Concluyendo, para mejorar el ambiente infantil se impone prioritariamente
combatir con eficacia la pobreza nacional e internacionalmente,
y fortalecer la familia junto con la auténtica formación
escolar.
|