Es difícil en la actualidad, predecir con
certeza la evolución futura de la lepra. Diversas indicaciones
llevan a esperar en la eliminación de la enfermedad. En primer
lugar, el excelente resultado alcanzado en el número de los
casos tratados (unos 12 millones) que ha supuesto una correspondiente
disminución en la prevalencia de la enfermedad. En segundo
lugar, la progresiva focalización de la misma, en otra palabras,
el hecho de que los casos se han concentrado en regiones geográfica
cada vez más restringidas. Existen, por desgracia, otras
indicaciones que no dan las mismas esperanzas. Se trata del número
de nuevos casos descubiertos cada año, estos es, la incidencia
de la enfermedad que todavía no consigue disminuir.
La presencia de enfermedades infecciosas está ligada a la
difusión de sus agentes causales en el ambiente. Eliminar
el agente causal o reducir su presencia por debajo de los límites
que hacen posible la “transmisión” permite eliminar
la enfermedad. En particular, en el caso de la lepra, la pregunta
clave que se plantea hoy es si se ha conseguido reducir la presencia
del M. Leprae por debajo de esos limites. El indicador fundamental
que dará la respuesta es el numero de nuevos casos de lepra
que se presenten anualmente en el mundo. La esperanza de todos es
que en los próximos años se pueda finalmente ver el
inicio de la definitiva reducción de este indicador. (Fuente:
Dossier Lepra de Salvatore Noto) |