Más de quince mil especialistas
de todo el mundo, con
el apoyo de muchas instituciones
gubernamentales y no,
participarán en la XIV
Conferencia Internacional
del SIDA organizada
por la ONU en Bracelona entre
el 7 y el 12 de julio. Entre los puntos
de interés, se discutirá sobre la simplificación
del tratamiento contra la enfermedad,
los nuevos fármacos y las vacunas terapeúticas.
Se examinarán además las
políticas de prevención y
el acceso a los tratamientos por parte
de los países pobres, ya que sólo
el 5% de los enfermos de todo
el mundo puede acceder a los
medicamentos contra el SIDA.
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| La Iglesia en primera línea en la lucha
contra el SIDA |
El objetivo principal de la Iglesia, especialmente sensible hacia
los enfermos de SIDA, es el de que esta iniciativa alcance resultados
positivos frente a esta grave enfermedad.Antes de que la nfermedad
se manifieste, deben existir sistemas concretos de prevención.
En el mensaje que el Santo Padre dirigió al Secretario General
de la ONU
en ocasión de la sesión especial de la Asamblea General
de la ONU sobre el SIDA, declaró que "la epidemia de
VHI/SIDA representa sin lugar a dudas una de las catástrofes
más grandes de nuestra época, sobre todo en África.
No se trata de un simple problema de salud, ya
que la infección tiene consecuencias dramáticas sobre
la vida social,
económica y política de las poblaciones. La temible
difusión del SIDA se inscribe en un universo social caracterizado
por una seria crisis
de valores. En la lucha contra la epidemia, la comunidad internacional
se debe inspirar en una visión constructiva de la
dignidad del hombre e invertir en la juventud, ayudándola
a desarrollar una madurez afectiva responsable".
Juan Pablo II insistió además en que "es necesario
repetir con insistencia que la prevención debe ser, al mismo
tiempo, respetuosa con la dignidad humana y auténticamente
eficaz, proponiendo dos objetivos: una información adecuada
y una educación para la madurez responsable" Los cristianos
son una entre las mayores fuentes de esperanza para los enfermos
de SIDA de todo el mundo. Uno de cada cuatro enfermos está
asistido por instituciones eclesiásticas y, en el Tercer
Mundo, la proporción es todavía
mayor. Mons. Javier Lozano Barragán, Presidente del Consejo
Pontificio para la Salud, en ocasión de la misma sesión
especial
de la Asamblea, dijo: "Como el SIDA se transmite por vía
sexual,
la mejor prevención, y la más eficaz al mismo tiempo,
es la formación en los auténticos valores de la vida,
del amor y de la sexualidad". (A.P.)
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