|
Ciudad de Guatemala (Agencia Fides) - La conciencia misionera
ad gentes es todavía frágil, olvidada, descuidada
y débil, de hecho, no se expresa en la catequesis y menos
en la acción pastoral de la comunidad eclesial o de grupos
de apostolado. La constatación ha sido hecha por Mons.
Vittorino Girardi, conocido misiólogo comboniano recientemente
consagrado Obispo de Tiralán (Costa Rica) y Presidente
de la Comisión Episcopal de las Misiones de Costa Rica.
Prosiguiendo los encuentros y las reuniones preparatorias del
Congreso Americano Misionera (CAM 2) en el pasado mes de febrero
tuvo lugar en la cuidad de Managua (Nicaragua) el Tercer Encuentro
Centroamericano de los Vicarios de la Pastoral, de los Directores
diocesanos de las Misiones y del Comité Central. Las reflexiones
del encuentro fueron dirigidas por Mons. Vittorino Girardi que,
analizando los números 25, 26 y 27 del documento de Santo
Domingo que señalan con claridad y fuerza el empeño,
la exigencia y la "hora" misionera de América
Latina expresó su pesar porque la conciencia misionera
ad gentes es todavía muy débil.
El Prelado recordó que "el carácter misionero
esencial de la Iglesia" encuentra su origen en el misterio
Trinitario y nace del costado abierto de Cristo, después
invitó a los participantes a esforzarse por promover en
las comunidades el espíritu misionero creando estructuras
necesarias, animando al estudio de una eclesiología profunda
y sosteniendo con coraje el envío de los misioneros sin
abandonarlos, antes bien, acompañándolos en su inserción.
Después indicó con fuerza que el verdadero espíritu
misionero florece en los corazones que han encontrado a Jesucristo
vivo y se esfuerzan por testimoniarlo con su vida. (R.Z.) (Agencia
Fides 12/3/2003 Líneas: 26 Palabras: 293)
|