| África/Mozambique. El rol protagónico
del sistema educativo para que África cambie y nazcan
empresas creadas por africanos. Habla el Rector de la Universidad
católica de Mozambique. |
Maputo (Agencia Fides) - "Aquí hay personas dispuestas
a arriesgarse para iniciar empresas que sirvan al desarrollo del
propio país". Así P. Felipe José Couto,
misionero de Mozambique de la Consolata y Rector de la Universidad
católica de ese país subraya uno de los principales
cambios que tuvieron lugar en su país a 10 años
del fin de la durísima guerra civil que ha golpeado el
país por casi veinte años. Para mejor comprender
la situación y las prospectivas del país , la Agencia
Fides lo ha entrevistado.
Aquí el texto de la entrevista:
Uno de los principales males africanos son las crónicas
carestías que afligen diversos países del continente.
Según Usted ¿cual puede ser el rol de la educación
para resolver esta situación?
El sistema educativo puede intervenir en diversos ámbitos.
El problema principal, común a todos los países
africanos, es la existencia de una agricultura de subsistencia
que por si sola no puede proveer a las necesidades de todos. Cuando
los agricultores para tener un poco de dinero se ven obligados
a vender parte de la escasa cosecha, a menudo después se
encuentran en dificultad porque no pueden alimentar a toda la
familia. Es necesario que los agricultores puedan encontrar otras
fuentes de ingreso. Es aquí donde un buen sistema escolar
y universitario puede ofrecer a los agricultores instrumentos
para superar esta dificultad. Por ejemplo, en diversas partes
de Mozambique, en los campos los agricultores encuentran a menudo
piedras preciosas (zafiros, etc..). Nuestra facultad de Agraria,
ha iniciado cursos para enseñar a los agricultores como
limpiarlas y después poder venderlas en el mercado.
Está después el problema de la creación de
las infraestructuras, desde las calles a los pozos, indispensables
para pasar de la agricultura de subsistencia a aquella comercial
y ser menos dependientes de los caprichos de la naturaleza (sequía
e inundaciones). También en este caso, escuelas y universidades
pueden formar técnicos locales en grado de comprender mejor
las específicas condiciones ambientales locales y las necesidades
de los habitantes.
El mundo desarrollado puede ayudar a África no solo con
donaciones, sino colaborando con nosotros los africanos en construir
empresas comerciales para un efectivo desarrollo de nuestro país.
Necesitamos empresarios dispuestos a invertir aquí en empresas
que sean productivas para ellos y para nosotros. Occidente ha
cambiado, se ha transformado en menos generoso, pero también
África cambió. Aquí hay personas dispuestas
a arriesgarse para iniciar empresas que sean de provecho para
el desarrollo del propio país.
Mozambique diez años atrás salió de una
guerra de 20 años que ha dejado heridas profundas en el
país. Según Usted ¿cual es ahora la situación
del país y cuales son los resultados obtenidos en estos
años?
Decir que todo está bien no es verdad, lo mismo que afirmar
que va todo mal. Hay todavía muchos problemas, pero el
país ha dado pasos adelante en estos diez años.
Aquello que querría subrayar, en particular, es que aquí
en Mozambique gozamos ahora de una libertad de expresión
que primero no teníamos. Han nacido muchos periódicos
que critican abiertamente al gobierno, sin ningún temor
ni consecuencias penales. Se trata de un resultado importante
si se piensa que hemos salido de una guerra civil sangrienta.
Quiere decir que hemos alcanzado un buen nivel de madurez democrática.
Junto a esto, tenemos un gran problema de moralidad pública:
hay mucha corrupción, sobretodo en el sector público.
Ciertamente mientras los salarios de los dependientes permanezcan
bajos, la gente se verá obligada a buscarse otras formas
de ingreso. Gracias a Dios, hay un fuerte debate sobre este problema
y esperamos que los resultados positivos sean pronto logrados.
Y entonces, ¿cual es el rol de la educación
católica en Mozambique?
La Iglesia tiene una larga tradición educativa en Mozambique.
Desde su arribo al país , los misioneros construyeron escuelas
y trabajaron mucho en la educación. Su papel importante
fue reconocido por Portugal, que en ese entonces administraba
el país, con una ley de 1940, que confiaba a la Iglesia
las escuelas primarias en las zonas rurales. Muchos habitantes
de este país han aprendido a leer y a escribir gracias
a los misioneros. Después de la independencia, en 1975,
el Estado ha asumido la mayor parte de la actividad educativa.
Al inicio de los 90 se han dado cuenta del gran aporte que la
Iglesia puede dar en este campo, no solo en la educación
primaria, sino también en la secundaria y superior. En
1996 hemos realizado un salto de calidad con la fundación
de la Universidad católica de Mozambique, dependiente de
la Conferencia Episcopal.
Después de 7 años de su construcción el Ateneo
cuenta con dos mil estudiantes y seis facultades distribuidas
sobre el territorio del país. En este modo logramos ofrecer
nuestro servicio a todo el país, sin privilegiar una zona
u otra. La Universidad recibe a todos, también a los no
cristianos.
El Ateneo tiene contactos con la Universidad Católica de
Milán y del Portugal y también con diversas universidades
estatales europeas y africanas. Esto nos ayuda a tener una mentalidad
abierta al mundo y a favorecer nuestro ser católicos, es
decir universales. (Agencia Fides 10/01/2003)
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