Habría
más bien que hablar del "nuevo feminismo" al que
hace referencia su Santidad Juan Pablo II en la Exhortación
Apostólica "Vita Consecrata": "que sepa reconocer
y expresar el verdadero espíritu femenino en todas las manifestaciones
de la convivencia ciudadana, trabajando por la superación de
toda forma de discriminación, de violencia y de explotación".