|
|
 |
Catorce Preguntas sobre los Congresos Eucarísticos
1. ¿Qué es un Congreso Eucarístico?
Los Congresos Eucarísticos, según el Ritual Romano
De comunión et de cultu mysterii eucaristici extra missam
(1973), "deben considerarse como una estación (statio)
es decir, como una pausa de reflexión y de oración,
en la que una comunidad invita a la Iglesia universal o bien una
Iglesia local invita a las otras Iglesias de toda una región,
o bien de la misma nación, o incluso de todo el mundo, para
que unánimemente se dediquen a considerar con mayor profundidad
un determinado aspecto del misterio eucarístico ofreciendo
así un homenaje de pública veneración, con
el vínculo de la caridad y la unidad. Tales congresos deben
ser un signo auténtico de fe y caridad por la plena participación
de la Iglesia local y la presencia representativa de las otras Iglesias".
(Ritual de la Sagrada Comunión y del culto de la Eucaristía
fuera de la Misa, n.109).
Un Congreso Eucarístico es internacional o mundial (Statio
Orbis), no solamente en el sentido sociológico y social.
Es, ante todo, un acontecimiento de dimensión sobrenatural
y religiosa; se trata de una asamblea que tiene la intención
de formar un sólo Cuerpo, el Cuerpo Místico de Cristo.
Un Congreso Eucarístico Internacional es, ante todo, una
fiesta de toda la Iglesia de Cristo, en torno a su Señor
y Maestro, presente en la Eucaristía. La Iglesia es convocada
a reunirse para agradecerle por el tesoro más grande que
le ha dejado: la Sagrada Eucaristía. Se reúne para
reflexionar en torno al misterio eucarístico, para celebrarlo,
para adorarlo y para renovar con entusiasmo, su compromiso evangelizador
en el mundo contemporáneo. Así, los Congresos Eucarísticos
internacionales manifiestan la fe en el Misterio Eucarístico
y expresan la comunión en la Iglesia universal que se siente
solidaria con los problemas fundamentales del mundo moderno como
son el compartir y la justicia, la santidad de las familias, el
respeto hacia toda criatura y la paz en el mundo.
2. ¿Quién puede convocar un Congreso Eucarístico?
El Santo Padre convoca un Congreso Eucarístico Internacional
en la sede propuesta por un Obispo Ordinario o una Conferencia Episcopal.
También los Obispos pueden convocar Congresos Eucarísticos
diocesanos o nacionales en sus diócesis o en las correspondientes
naciones.
El Pontificio Comité para los Congresos Eucarísticos
Internacionales anima, entre otros objetivos, la celebración
de Congresos Eucarísticos nacionales, diocesanos, interdiocesanos
y parroquiales, que incluyan posiblemente una dimensión ecuménica
e interreligiosa.
3. ¿Cuáles son las finalidades del Congreso
Eucarístico?
Con el compromiso de los Delegados nacionales y diocesanos - y
dónde existen Comités nacionales - con el apoyo de
las Conferencias Episcopales y de los Obispos Ordinarios, favorecer
o tomar aquellas iniciativas que, en armonía con las disposiciones
vigentes de la Iglesia, tienen el objetivo de incrementar la comprensión
y la participación en el Misterio eucarístico en todos
sus aspectos: desde la celebración al culto extra missam,
hasta la irradiación en la vida personal y social.
4. ¿Qué se debe estudiar para preparar un
Congreso Eucarístico?
Los Documentos que se deben estudiar para la preparación
de un Congreso Eucarístico son ante todo, los del Magisterio:
la instrucción De cultu mysterii eucaristici (1967); el Ritual
Romano De comunión et de cultu eucaristici extra missam (1973)
los números 110 - 111, y particularmente la Carta Encíclica
del Papa Juan Pablo II Ecclesia de Eucharistia (2003). Para la fisonomía
propia de cada Congreso es indispensable la reflexión sobre
las aplicaciones pastorales del texto base redactado por el Comité
local.
5. ¿Cuáles son los elementos esenciales de
todo Congreso Eucarístico?
Cada Congreso Eucarístico debería tener ante todo
un aspecto catequético, que estudie y analice el Misterio
Eucarístico. Igualmente importante es el estímulo,
mediante la experiencia y la enseñanza, de esa "plena,
consciente y activa participación en las celebraciones litúrgicas
que pide la naturaleza misma de la Liturgia". Por último,
se debe subrayar el aspecto de misión por el que la celebración
eucarística nos empuja "sea a las muchas obras de caridad
y a la ayuda recíproca, sea a la acción misionera
y a las diversas formas de testimonio cristiano."
6. ¿Cuáles son las actividad de un Congreso
Eucarístico?
El Ritual romano indica como punto central de todo Congreso Eucarístico
la Celebración Eucarística, fuente y cumbre de la
vida cristiana. Las celebraciones de la Palabra de Dios y las conferencias
pueden contribuir a analizar los diversos aspectos del Misterio
Eucarístico sugeridos por el tema del Congreso. La posibilidad
de rezar en común y de adorar el Santísimo Sacramento
en determinadas iglesias, contribuye a interiorizar estos temas.
Por último, las procesiones eucarísticas pueden ayudar
a dar una dimensión pública y ritual a la fe eucarística
celebrada, estudiada y reafirmada durante el Congreso.
7. ¿Cómo podemos fomentar en los fieles una
participación activa en la Misa celebrada en el Congreso
Eucarístico?
Se podría organizar un periodo de tiempo de preparación
para los participantes al Congreso Eucarístico que incluya
un tiempo, suficientemente largo, de estudio de la Instrucción
general del Misal Romano y del Ordinario de la Misa con el fin de
fomentar un aprecio profundo del significado espiritual de las varias
partes de la Misa y la suma importancia de la participación
de todos los que están presentes en el Sacrificio Eucarístico.
Las oficinas diocesanas para el culto pueden ayudar de manera particular
en el desarrollo de tal estudio, como también los expertos
en doctrina y aquellos encargados por el obispo para vigilar sobre
los ministerios doctrinales y catequísticos.
8. ¿Qué podemos decir de las Procesiones eucarísticas?
Se deben estudiar y observar cuidadosamente las normas prescritas
para las Procesiones Eucarísticas en el Ritual Sagrada Comunión
y Culto de la Eucaristía fuera de la Misa, capítulo
tercero, parte tercera,
9. ¿Cuánto dura un Congreso Eucarístico?
Un Congreso Eucarístico puede celebrarse en un día
o varios días, dependiendo de las necesidades, recursos y
circunstancias de cada diócesis. Pueden unirse varias diócesis
para una celebración común con el fin de utilizar
mejor los recursos limitados.
10. ¿Cómo debería ser estructurado
un Congreso de dos días?
Un ejemplo de programa podría ser:
I° día
Mañana - Santa Misa celebrada en toda la Diócesis
según la intención del Congreso Eucarístico,
a la que siguen reuniones en cada parroquia en las que el párroco
presenta el tema del Congreso con debates y material anteriormente
provistos por el Comité organizativo. En diversos lugares
de la diócesis se pueden organizar conferencias en las que
intervengan importantes oradores sobre un aspecto del tema del Congreso.
Se podrían unir las sesiones por medio de tele-conferencias
que pueden presentarse de diferentes formas. Una manera apropiada
para iniciar cada conferencia podría ser la celebración
de la Liturgia de las Horas.
Mediodía - una segunda serie de conferencias sobre otro aspecto
del tema del Congreso. Las conferencias de la mañana y la
tarde pueden tenerse en diversos lugares: escuelas, colegios, puestos
de trabajo o parroquias por grupos de padres, catequistas, estudiantes,
sacerdotes, trabajadores pastorales, etc...
Tarde - Una concelebración eucarística con el Obispo
en la que participan sacerdotes, diáconos y una gran asamblea
de fieles. Se deben asignar recursos significativos para esa Misa
para que proporcione una experiencia ejemplar de una celebración
eucarística animando a toda la comunidad de fieles a la participación.
La homilía del Obispo podría centrarse, apropiadamente,
sobre el aspecto del Misterio Eucarístico acentuado por el
Congreso Eucarístico. Después de la Misa y durante
la noche, sería apropiado animar a la adoración de
la Eucaristía en la Catedral o en otra Iglesia conveniente.
Los ritos que se encuentran en el Ritual: Sagrada Comunión
y Culto de la Eucaristía fuera de la Misa deberán
seguirse atentamente.
II° día
El segundo día podría seguir un programa parecido
al del primer día. Se podría también organizar
una serie de grupos de estudio centrados en la parroquia. En caso
de que el segundo día coincidiera con un fin de semana o
una festividad, se podrían tener en un o más localidades,
grupos de estudio facultativos parecidos a los de un Congreso Diocesano.
Se debe implicar en la experiencia del Congreso Eucarístico
al mayor número de personas posible de orígenes culturales
y sociales diferentes.
Cuando el segundo día coincide con el fin de semana o una
festividad, se puede celebrar por la tarde una solemne Misa 'statio',
seguido de una procesión eucarística a la catedral
o a otra iglesia, dónde se impartirá la bendición
y el Obispo tendrá la homilía final. El Congreso Eucarístico
concluirá con una misa, una celebración festiva o
una oración nocturna por la noche.
11. ¿Cómo puede organizarse un Congreso de
un día?
Un Congreso de un día podría seguir el mismo programa
del primer día indicado más arriba, pero concluiría
con el mismo programa de la tarde del segundo día. También,
pueden combinarse, libremente, varios elementos, según el
orden o conveniencia, teniendo en cuenta las necesidades pastorales
locales.
12. ¿Todos los Congresos tienen que ser iguales?
No. El Congreso Eucarístico será desarrollado por
el Obispo junto con los sacerdotes y otros especialistas de modo
que pueda responder a las exigencias particulares y utilizando los
recursos específicos de cada diócesis o región.
Después de haber tenido en cuenta esmeradamente de los elementos
descritos en los números 4 y 5, el comité organizativo
local sugerirá al Obispo el tema elegido y la estructura
que se quiere seguir.
13. ¿Cuáles podrían ser los temas de
un Congreso Eucarístico?
Puede ser elegido el tema del Congreso Eucarístico Internacional
o uno de los siguientes temas sacados del primer capítulo
de la instrucción de 1973 Eucharisticum Mysterium. Los temas
aquí enumerados pueden ser usados para los grupos de estudio
o seminarios que se tienen durante el Congreso. Otros se pueden
sacar de documentos conciliares y post-conciliares, de los libros
litúrgicos o del magisterio pontificio sobre la eucaristía.
El Misterio Eucarístico: centro de la vida cristiana (v.
Eucharisticum Mysterium, 6)
La Eucaristía: centro de la Iglesia local (ib. 7)
La Eucaristía: Unidad de los Cristianos (ib. 8)
Cristo realmente presente hoy (ib. 9)
Palabra y Eucaristía: el sacrificio de alabanza (ib. 10)
la Eucaristía y el sacerdocio de Cristo (ib. 11)
Participación activa: afectos profundos y ritos externos
(ib. 12)
Eucaristía y vida cotidiana de los fieles (ib. 13)
Eucaristía y niños (ib. 14)
la eucaristía y el Orden de la Misa (ib. 15)
14. ¿Y después del congreso?
Para hacer fructificar un congreso eucarístico es indispensable
que haya una continuación en las diócesis y en las
parroquias por medio de los Delegados permanentes en colaboración
con los centros pastorales.
|