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INTRODUCCIÓN AL SIMPOSIO TEOLÓGICO
DEL CONGRESO INTERNACIONAL EUCARÍSTICO
+ Javier Cardenal Lozano Barragán
I. El simposio
1. Punto de Partida
El punto de partida del Simposio teológico del Congreso eucarístico
internacional deberá ser la fe viva del pueblo de Dios sobre
la Eucaristía, tal como se vive hoy en la Iglesia católica.
La Eucaristía como memorial de la muerte y resurrección
del Señor es la llamada que hoy constituye la Iglesia. En
el Congreso eucarístico y en especial en el Simposio, tenemos
como objetivo profundizar la llamada y aportar mayores elementos
para escucharla con mayor atención y actualidad. Así
se hace crecer la Iglesia, se extiende el Reino de Dios y se crece
en el ser de hijos adoptivos de Dios, ya que somos palabras de Dios
en la Palabra que es el Verbo Encarnado.
2. Teología, Carisma y esfuerzo
Comenzamos nuestro Simposio de este punto de partida, constatando
la fe eucarística del pueblo de Dios, comprobando como viven
los fieles hoy el misterio eucarístico en todo el mundo,
para mejorar su vivencia. Entendemos la teología como un
don del Espíritu, como un carisma que nos otorga para renovar,
ampliar y unificar la Iglesia. Es cierto que la teología
a la vez que don es fruto de un esfuerzo humano, pero se distingue
de las ciencias de las religiones en cuanto que se trata de un trabajo
que podemos llamar “teándrico”. Tanto Dios como
el hombre se empeñan en hacer la auténtica teología.
Dios nos concede el don de la fe. Sin la fe viva es imposible hacer
teología. La auténtica teología comienza en
la adoración y alabanza del Señor. Algunos de los
elementos iniciales que comprende este carisma teológico
son la vivencia de la fe, el sentido de la fe del pueblo de Dios,
y especialmente los dones del Espíritu Santo de la sabiduría,
la ciencia y la inteligencia. Estos dones son una especie de capacidad
que Dios otorga al teólogo para que de alguna manera pueda
entrar también con su esfuerzo en el misterio. Si intentamos
hacer teología del misterio eucarístico, debemos partir
de la vivencia de la fe en dicho misterio por parte del pueblo de
Dios. Esta vivencia la podemos encontrar en muchas y diversas expresiones,
pero de una manera especial en el culto eucarístico. El sentido
de la fe del pueblo de Dios se coloca más bien en la esfera
gnoseológica y se trata de una especie de congenialidad interna
recibida del Espíritu Santo, que se establece entre el creyente
y el objeto de la fe, que da una vivencia de totalidad de la misma
fe que la hace reconocer como tal y la presenta como una vivencia
de totalidad que de una manera espontánea funda el conocimiento
racional, y con la cual se discierne casi intuitivamente el objeto
de la Fe. El teólogo comienza su doble labor: analítica
y sintética, pertrechado con estos dones gratuitos: saber
cuál es el contenido de la Revelación y profundizarlo
. Esto no impide sino favorece que el mismo Señor frecuentemente
ayude al teólogo con el conocimiento místico gratuito.
2. Objetivo del Simposio
En consecuencia, el objetivo de nuestro Simposio teológico
sobre la Eucaristía es profundizar en la Palabra revelada
eucarística para renovarnos, para encontrar nuevos elementos,
quizá hasta ahora ocultos, y llegar a una mayor unidad personal
y eclesial. Nuestra meta es escuchar la Palabra eucarística
che hace la Iglesia, y mediante el Memorial, crecer hacia la estatura
del Hijo de Dios.
Nos proponemos incrementar el Dogma eucarístico. Evidentemente
no se trata de un aumento objetivo, sino subjetivo; en cuanto a
su comprensión por el esfuerzo teológico. Nuestro
guía es el antiguo maestro Vicente de Lerins que sabiamente
nos ha dicho: “Crescat igitur oportet et multum vehementerque
proficiat tam singulorum quam omnium, tam unius hominis quam totius
ecclesiae, aetatum et saeculorum gradibus, intelligentia, scientia,
sapientia, sed in suo dumtaxat genere, in eodem scilicet dogmate,
eodem sensu eademque sententia” .
3. El Magisterio
En este contexto colocamos nuestro Simposio. Es obvio que como parte
central y fuente tendrá lugar la celebración eucarística.
Nuestro trabajo de estudio lo iniciamos con una exposición
del Magisterio de la Iglesia sobre la Eucaristía en la reciente
Encíclica “Ecclesia de Eucaristía”. Se
trata de hacer teología católica en la cual nos guiamos
como por una norma próxima, por el Magisterio de la Iglesia.
Los temas son en especial los seis capítulos de la Encíclica,
en la que con relación a la Eucaristía se presentan
los puntos: Fe, Construcción eclesial, Apostolicidad, Comunión,
Decoro y María.
4. Los Exponentes
El Cardenal Marc Ouellet, (p.s.s.) expondrá una visión
de conjunto de la Encíclica. Ya entrando en el trabajo teológico,
un primer paso lo daremos cuando pastores de los cinco Continentes
nos expongan la vivencia de la fe eucarística por el pueblo
de Dios en las diversas latitudes. Así, por África
nos hablará el Cardenal Peter Kowo Appiah Turkson; por América,
el Cardenal Bernard Law; por Europa, el Cardenal Carlos Amigo Vallejo;
por Oceanía, el Cardenal George Pell; y por Asia, S.E.R.
Mons. Carmelo D.F. Morelos.
Para crecer teológicamente en el Memorial, siguiendo los
seis capítulos de la mencionada Encíclica le pedimos
al Cardenal Angelo Scola que presente el tema “Eucaristía,
Misterio de Fe”; al Rev. P. J. Jesús Castellano, (o.c.d.),
el tema “La Eucaristía que edifica la Iglesia”;
a S.E.R. Gerhard Ludwig Mühler, “La apostolicidad de
la Eucaristía y la Iglesia”; al Cardenal Walter Casper,
“La Eucaristía y la comunión eclesial”;
a S.E.R. Mons. Victor Sánchez, “El decoro de la celebración
eucarística”; y al Rev. Stefano de Flores (s.m.m.)
el tema “En la escuela de María, mujer eucarística”.
5. La originalidad
Nuestro Simposio es un simposio activo que pretende no venir a escuchar
ponencias repetitivas de temas trillados, sino que tiene como objetivo
hacer verdaderamente teología sobre la Eucaristía.
Por esto hemos pedido a cada conferencista que presente sintéticamente
dos puntos que expresen la originalidad de su pensamiento y que
sirvan así para el intercambio en el Simposio, que verdaderamente
garanticen un auténtico progreso teológico.
Al final de esta introducción indicamos los aspectos que
los conferencistas resaltan en sus aportes y los dos puntos sobre
los que la organización del Simposio ha juzgado conveniente
que se pudiera guiar el intercambio de los peritos en cada uno de
los debates posteriores a las Conferencias.
6. Los invitados.
Hemos invitado a profesores de Teología de todo el mundo.
A cada hora de exposición seguirá una hora de intercambio
y reflexión entre profesores y peritos sobre los dos puntos
presentados en cada conferencia. Como hemos dado a conocer estos
puntos de antemano, les sugerimos a los profesores y peritos que
estén en capacidad de hacerlo, que hagan sus aportes por
escrito, con la extensión que lo deseen, aunque es evidente
que su intervención oral en el debate será muy breve,
como lo expresaré al hablar del procedimiento práctico
de nuestro Simposio. Los aportes recibidos serán tomados
en cuenta de la mejor manera posible.
7. Aplicación del Intercambio
Nuestras conclusiones podrán ser de mucha utilidad, tanto
para una ulterior catequesis del pueblo de Dios, como para una mayor
iluminación de nuestros pastores, ya que las pondremos a
disposición de nuestros hermanos obispos que participarán
en el próximo Sínodo sobre la Eucaristía.
II. El Método
Como anotación general indicamos que en el método
se debe proceder con todo rigor, pues de lo contrario no se logra
el fin que se pretende. Por tanto, sírvanse aceptar nuestras
excusas por su aplicación exacta.
1. Las intervenciones
Como decíamos anteriormente, el Simposio procederá
prácticamente basándose en exposiciones e intercambios.
Después de las exposiciones de las ponencias de estudio seguirá
una hora de intercambio. Las intervenciones versarán sobre
los dos puntos que cada conferencista ha señalado como la
originalidad de su exposición. Son en total 7 horas de exposición
de las ponencias de estudio y 7 horas de intercambio. Al final tendremos
un panel conclusivo también de una hora.
2. El tiempo
Deberemos ceñirnos rigurosamente al tiempo disponible para
poder sacar la mayor ventaja de nuestro estudio. Me refiero tanto
a los exponentes, como a los intercambios. Para los exponentes pienso
que el tiempo es más que suficiente, pues disponen de toda
una hora para su tema. El tiempo del intercambio es el más
problemático. Repetimos que los profesores y peritos que
intervendrán podrán presentar sus aportaciones del
tamaño que deseen pero por escrito, oralmente debemos atenernos
al tiempo a disposición. El tiempo de intervenciones será
sólo de cincuenta minutos para dejar diez minutos para comentario
del ponente sobre los aportes recibidos y diez para la dirección
del debate. Este límite nos obliga por una parte a disponer
sólo de breve tiempo para los aportes orales, sólo
cuatro minutos. Esto nos dará la oportunidad de que intervengan
10 personas en cada debate.
3. Petición de la Palabra
Para lograr esta amplitud de participación vamos a solicitarles
a quienes deseen intervenir que pidan la palabra anotándose
para ello en la Secretaría del Simposio, en donde se aceptarán
para ser pronunciadas las primeras 10 intervenciones que se anoten.
Por escrito se aceptan todas las intervenciones que se deseen. La
Secretaría del simposio proveerá a su adecuada difusión.
4. Procedimiento de orden
Los participantes tomarán la palabra en el orden que disponga
la Secretaría y que se aplicará por el coordinador.
Es lógico que se tendrá que proceder muy rigurosamente
con el tiempo, de manera que pasados los tres minutos concedidos,
necesariamente el orador tendrá que ceder la palabra al siguiente.
En la coordinación se tendrá que actuar matemáticamente.
De lo contrario se molestan los derechos de hablar de los oradores
subsecuentes. Como ya se había indicado antes, el orador
puede presentar por escrito su intervención de la manera
más amplia que prefiera
5. Los Secretarios
Cada uno de los conferencistas que exponen los temas sujetos a debate,
hará el favor de ser el secretario de la sesión en
la que se pone a discusión su tema. Y anotará lo que
le parezca más importante para el progreso de sus propuestas.
6. El Panel final
De hecho, al final del simposio se tendrá una mesa redonda
donde a cada uno de los siete expositores de estos temas, se le
concederán 8 minutos para que exponga una brevísima
síntesis de la discusión habida. Así al final
tendremos el resultado de todo el Simposio de manera que todos podamos
concluir con algo concreto en el progreso teológico del tema
de la Eucaristía, que es precisamente el objetivo de nuestro
Simposio.
Guadalajara Jal, 6 de octubre de 2004.
+ Javier Cardenal Lozano Barragán
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