VATICANO - "LAS PIEDRAS, LOS SONIDOS, LOS COLORES DE LA CASA DE DIOS" de Su Exc. Mons. Mauro Piacenza - Los Archivos Eclesiásticos (II)

martes, 28 noviembre 2006

Ciudad del Vaticano (Agencia Fides) - La transmisión histórica en la continuidad eclesial. El archivo histórico eclesiástico se cualifica transmitiendo de generación en generación la vivencia eclesial. Está en la lógica de la continuidad histórica dado que el archivo eclesiástico es el depósito de la memoria de una comunidad que existe en el hoy. Esto evidencia sus raíces y transmite sus diversas impostaciones eclesiales, hasta el punto de legitimar el presente y abrir al futuro. Parafraseando "una feliz reflexión de la escuela de Chartres del siglo XII, podemos decir que nos sentimos gigantes si tenemos la conciencia, aún siendo enanos [u hombres normales], de estar a espaldas de las generaciones que nos han precedido en el signo de la única fe" (FPAC, Proemio).
Está en la lógica de la Traditio Ecclesiae ya que la memoria documentaria no es voluntad autocelebrativa sino una ocasión para agradecer al Señor por las "grandes cosas" que ha obrado en su Iglesia, a pesar de la humana fragilidad de sus miembros. Cuanto se encuentra depositado en los archivos expresa los hechos que se han ido alternando de fidelidades e infidelidades, de fuerza carismática y de debilidad institucional, de compromisos caritativos y de carencia de los mismos, que han marcado la vivencia de cada comunidad cristiana. La compleja vivencia bíblica del "pueblo elegido", que huía con frecuencia de las atenciones del Señor, continua dándose en la historia de la Iglesia. Los archivos documentan así el lento proceso de recapitulación de todas las cosas en Cristo, que se inaugura de generación en generación, además de en cada individuo, hasta la consumación de los tiempos. Por tanto, "el tener el culto […] de los archivos, quiere decir como consecuencia, tener el culto de Cristo, tener el sentido de la Iglesia, darnos a nosotros mismos y quienes vendrán después, la historia del paso de esta fase del transitus Domini en el mundo" (Pablo VI, Alocución a los archiveros eclesiásticos, 26 de septiembre de 1963).
Proclamándose la Iglesia "experta en humanidad", ordena su acción al bien de las personas por medio de un compromiso de promoción cultural y evangelización cristiana. La conservación respetuosa de la acción pastoral de la Iglesia en las distintas realidades locales (crónicas parroquiales, directores de almas, libros contables etc...), indica la cura de las personas y deja "entrever la historia de la santificación del pueblo cristiano en sus dinámicas institucionales y pastorales" (FPAE 1.2.). Lo indicado y lo omitido en los documentos locales, describe la mens del clero, la impostación pastoral, la incidencia social, la sensibilidad de los fieles, de modo que traza un viva imagen de la comunidad cristiana en continuo cambio. + Mauro Piacenza. Presidente de la Pontificia Comisión para los Bienes Culturales de la Iglesia, Presidente de la Pontificia Comisión de Arqueología Sagrada. (Agencia Fides 28/11/2006 - Líneas: 32 palabras: 460)


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