Abuya (Agencia Fides) – Cuatro personas han sido condenadas a muerte por la masacre perpetrada hace cuatro años, el 5 de junio de 2022, en la iglesia de San Francisco Javier de Owo, en el estado de Ondo (suroeste de Nigeria, véase Fides 6/6/2022).
Idris Abdulmalik Omeiza, de 25 años; Al Qasim Idris, de 20; Jamiu Abdulmalik, de 26; y Abdulhaleem Idris, de 25, han sido condenados a muerte por el Tribunal Superior Federal de Abuya mediante ahorcamiento, por nueve cargos que incluían toma de rehenes, secuestro, financiación del terrorismo y detonación de explosivos con resultado de muerte y lesiones.
Un quinto acusado, Momoh Otuho Abubakar, ha sido absuelto por insuficiencia de pruebas, aunque se le había encontrado en posesión de una suma importante de dinero cuya procedencia no pudo explicar. Las investigaciones fueron llevadas a cabo por el Department of State Security (DSS), el servicio federal de seguridad interna. En el proceso han declarado 11 testigos. Los cuatro condenados, que inicialmente se habían declarado inocentes, admitieron posteriormente haber llevado a cabo el ataque tras ser informados por su jefe -aún prófugo- de que la Iglesia católica estaba cometiendo blasfemia al insultar al profeta Mahoma, y de haber recibido la orden concreta de matar al párroco, que sobrevivió al atentado.
Según cuanto ha salido a la luz durante el juicio, los acusados se habrían unido en 2021 al grupo yihadista somalí Al Shabaab. Sin embargo, Al Shabaab nunca ha reivindicado el atentado de junio de 2022, y su presencia operativa en Nigeria sigue siendo incierta. Tampoco el Estado Islámico de la Provincia de África Occidental (ISWAP), surgido de una escisión del grupo nigeriano Boko Haram, ha reivindicado la masacre de Pentecostés (denominada así porque el 5 de junio de 2022 cayó en domingo de Pentecostés), que causó más de 40 muertos y más de 100 heridos.
Comentando la sentencia, Mons. Jude Ayodeji Arogundade, obispo de Ondo, ha afirmado que “se ha hecho justicia, al menos en parte, pero al mismo tiempo la sentencia no devuelve la vida a las 41 personas brutalmente asesinadas aquel día”. “Por tanto, mi reacción es: bueno, en este país existe una ley. La ley habrá seguido su curso, pero a nosotros nos queda la tarea de seguir curando las heridas de quienes han sido marcados por el ataque”, ha añadido.
La pena de muerte en Nigeria se aplica raramente y, por ello, es probable que las cuatro condenas capitales sean conmutadas por cadena perpetua.
(L.M.) (Agencia Fides 9/6/2026)