AMÉRICA/BRASIL- Individualismo y pérdida del sentido comunitario: las dificultades de un catequista indígena en el Amazonas

miércoles, 27 junio 2018

São Francisco (Agencia Fides) – Una de las figuras más importantes del trabajo evangelizador de las comunidades del Amazonas es el catequista, encargado de acompañar la vida cotidiana, dada la escasa presencia de sacerdotes. Como indica para la Agencia Fides José Valdeci Pereira Gonçalves, catequista de la comunidad São Francisco, de la diócesis de São Gabriel da Cachoeira, “ser catequista significa tratar de llevar a nuestra gente la Palabra de Dios, construir una comunidad ayudando a las personas a entender cómo funciona la Iglesia, cosa que quiere Dios”.

No es fácil llevar a cabo este servicio porque la formación y participación de las familias no suele ser muy común. Para José Valdeci es necesario “llevar el conocimiento de la Palabra de Dios de casa en casa, aunque sea un pequeño pasaje de la Palabra, ver cómo lo vivimos en comunidad, como Dios quiere que estemos, más unidos y más comprometidos con la Iglesia”. Una de sus preocupaciones es la afirmación del individualismo, la pérdida de una visión comunitaria. “Hace años estábamos mucho más unidos. Cuando era pequeño, si a la hora de comer alguien había pescado mucho, todos nos reuníamos en una casa para comerlo. Esto se ha perdido desde los años 90, cuando las comunidades comenzaron a dividirse a causa del dinero, porque el dinero es la mayor ilusión del mundo y esto traído la separación de la comunidad. Cuando uno tiene un poco de dinero, piensa que ya no necesita a la comunidad ni a la Iglesia. Dejamos entonces de comer juntos, cuando se pesca mucho no lo das, sino que lo vendes, porque así ganas dinero. Antes no era así”, explica el catequista.

“Tenemos que trabajar con los jóvenes que están haciendo catequesis para recuperar lo que había antes, el estar unidos, porque una comunidad unida hace las cosas mejor”, dice José a Fides, quien subraya que esto tiene que ver “no solo con la comunidad sino también con la familia”. “Si nos reunimos para comer del mismo plato, nuestra comunidad estará más unida en el futuro. Pero si dejamos de transmitir esta experiencia, seguramente las cosas irán peor. Tenemos que trabajar para retomar lo que hemos perdido”.
(LMM) (Agencia Fides 27/6/2018)


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