ÁFRICA/CONGO RD - Nuevas masacres en Kasai; los militares bajo acusa, no sólo los milicianos de Kamuina Nsapu

lunes, 27 marzo 2017 masacres  

Kinshasa (Agencia Fides) - Unos cuarenta policías fueron decapitados después de caer en una emboscada tendida por unos milicianos del fallecido jefe tradicional Kamuina Nsapu. La emboscada tuvo lugar el 24 de marzo, y fue perpetrada contra un convoy de miembros de las fuerzas del orden en la carretera entre las localidades de Kananga y Tshikapa, en la provincia de Kasai central. Los milicianos decapitaron a 42 policías, pero dejaron a seis libres porque hablaban el idioma local, el tshiluba.
La nueva masacre se suma a los continuos descubrimientos de fosas comunes donde han sido enterradas las víctimas de matanzas de civiles, entre ellos mujeres y niños.
Según la comisión de expertos de la ONU que están investigando los crímenes contra la humanidad cometidos en la República Democrática del Congo, las masacres en Kasai van más allá del conflicto entre las fuerzas del orden y lo milicianos difunto jefe tradicional Kamuina Nsapu. Algunas de las fosas comunes descubiertas se encuentran en zonas donde no hay milicianos de Kamuina Nsapu.
La Comisión de Derechos Humanos de la ONU ha examinado alrededor de un docena de fosas comunes entre el centro de Kasai, donde están activos los milicianos de Kamuina Nsapu, y el Kasai Oriental. Anteriormente Radio Francia Internacional (RFI) y Reuters habían reportado el descubrimiento de otras ocho fosas comunes. Según la Comisión de las Naciones Unidas las víctimas enterradas en fosas comunes fueron asesinadas de una manera atroz.
A mediados de marzo, dos miembros de la comisión de expertos de la ONU, el americano Michael Sharp y la sueca Zahida Katalan, fueron secuestrados en Kasai central y no se sabe nada de ellos (véase Fides 15/03/2017).
Los testimonios recogidos acusan a los soldados de las fuerzas armadas del Congo (FARDC) haber exterminado a los presuntos partidarios de los milicianos. Pero la sospecha es que las masacres se derivan no sólo de la mala gestión de un conflicto con un líder tradicional (que fue asesinado por la policía en agosto), sino por las tensiones políticas relacionadas con el fracaso de las elecciones presidenciales celebradas en diciembre de 2016. Las negociaciones para poner en práctica los acuerdos de San Silvestre, destinadas a la creación de un gobierno de unidad nacional que lleve al país a elecciones dentro de un año, aún no se han completado, mientras que la tensión crece entre la población. (L.M.) (Agencia Fides 27/3/2017)


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