ASIA/MYANMAR - El Card. Bo: “Una llamada de atención para la democracia. Que el 2017 sea el año de la paz”

miércoles, 8 febrero 2017 derechos humanos   minorías religiosas   minorías étnicas   política   onu   diálogo   paz   justicia   democracia   violencia   militares  

Yangon (Agencia Fides) - “Myanmar está pasando por unos momentos difíciles de su historia. Parece volver a sus días oscuros. La población necesita que el mundo le preste atención para fortalecer su frágil camino en la democracia”: Así lo escribe el cardenal Charles Maung Bo, Arzobispo de Yangon, en un llamamiento urgente enviado a la Agencia Fides.
En el llamamiento el cardenal cita el informe publicado el 3 de febrero por el Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, al que califica como “muy preocupante”. Las Naciones Unidas informan de brutalidades y otras violaciones graves de los derechos humanos cometidas por parte de las fuerzas de seguridad birmanas en el estado de Rakhine, enumerando actos de “barbarie e inhumanidad difíciles de leer y difíciles de creer”, continua el cardenal. Se trata de “una llamada de atención para todos nosotros”, añade.
“Durante los últimos cinco años, Myanmar ha experimentado muchos cambios positivos y se ha convertido en un país más abierto. Se trata de una aurora de esperanza”, señala el texto, recordando los cambios en la economía, en los medios, en la sociedad, en los mecanismos democráticos. Pero el Cardenal Bo señala: “tenemos que rezar fervientemente para que no se convierta en un falso amanecer. Los comerciantes del odio están en plena marcha. El odio hacia personas de diferente origen étnico y religión se ha intensificado alcanzando un nivel alarmante. Lo que ha sucedido en el estado de Rakhine debe ser detenido de una vez por todas”.
La situación en los estados del norte de Kachin y Shan es preocupante, en particular después de la detención de dos pastores cristianos de etnia Kachin, Nawng Latt y Gam Seng. “Rezo para que se haga justicia y sean puestos en libertad. También rezo por los miles de desplazados a causa de la reciente acción militar en el norte de Myanmar”, escribe el arzobispo de Yangon, pidiendo al gobierno que “ponga fin a la ofensiva militar contra la población civil en el estado de Rakhine y en los estados de Kachin y Shan”. “La paz es posible sólo con la justicia”, declara.
El llamamiento también menciona el reciente asesinato del abogado musulmán U Ko Ni, al que califica como “un paso hacia atrás para Myanmar y un importante golpe a la esperanza de democracia y de paz en nuestro país” al tiempo que pide al gobierno que “permita el libre acceso a las agencias humanitarias, a los medios de comunicación y a los observadores de los derechos humanos en los estados de Rakhine, Kachin y Shan”.
El cardenal espera que el gobierno birmano “actúe junto con la comunidad internacional para investigar los crímenes denunciados por las Naciones Unidas” e invita a “la comunidad internacional a estar atentos” y a “apoyar al gobierno democrático actual de Birmania”.
“Tratemos de trabajar juntos – concluye el comunicado – para poner fin a la violencia y al terror en nuestro país, y para construir una nación donde cada hombre, mujer y niño, de todas las razas y religiones, sea reconocido como un vecino, y un hermano en humanidad”. En este espíritu, la Iglesia Bimana ha declarado el 2017 “Año de la Paz” para aportar su contribución. (PA) (Agencia Fides 8/2/2017)


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