AFRICA/CONGO RD - El “diálogo nacional” promovido por Kabila no consigue despegar

viernes, 5 febrero 2016 elecciones  

Kinshasa (Agencia Fides) - El 16 de enero, la Presidente de la Comisión de la Unión Africana (UA), Nkosazana Dlamini-Zuma, designó a Edem Kojo, ex Primer ministro de Togo, como enviado de la UA encargado de conducir las consultas necesarias para tratar de dar inicio al “diálogo político nacional” lanzado por el Presidente Joseph Kabila, con el fin de buscar como resolver ciertas dificultades de orden económico, político, logístico y de plazos en vista de la organización de las próximas elecciones.
Los partidos de la oposición miembros de la Dinámica de la Oposición, del G-7 y del Frente Ciudadano 2016 no han aceptado reunirse con Edem Kodjo, ni siquiera para informarle de las razones de su negativa a participar en el diálogo.
“Su posición es clara: el respeto a la Constitución pasa a través de la organización de las elecciones presidenciales y legislativas nacionales dentro de los plazos previstos por la Constitución, es decir, antes de noviembre de 2016. Esto implica el aplazamiento de las elecciones locales a después del 2016”, explica en una nota enviada a la Agencia Fides la Red Paz para el Congo.
Su objetivo principal es asegurar la alternancia democrática de los líderes del estado, de acuerdo con los artículos de la Constitución según los cuales el Presidente de la República es elegido por un período de cinco años, renovable una sola vez.
Temen que las conclusiones y recomendaciones del diálogo lleguen a sancionar el aplazamiento indefinido de las elecciones y, por lo tanto, la extensión del mandato del actual Presidente de la República o incluso la legitimidad de un posible tercer mandato, en violación de la Constitución.
Su estrategia es la negativa al diálogo propuesto por el presidente Kabila. Esta negativa supone para ellos la única manera de evitar caer en la trampa de tener que apoyar las conclusiones y recomendaciones que no comparten. Ellos esperan el final del actual y último mandato constitucional del presidente Joseph Kabila para decretar su ilegitimidad como Jefe de Estado.
Esto contrasta con la estrategia de la Unión para la Democracia y el Progreso Social (UDPS) de Étienne Tshisekedi, que a raíz de las numerosas irregularidades y numerosos fraudes electorales del 2011, nunca ha reconocido los resultados de esas elecciones, que no corresponden a la “verdad de las urnas”. La UDPS cree que el diálogo no debe ser convocado y moderado por Joseph Kabila, considerado como una de las partes en causa, sino por las Naciones Unidas. No está del todo claro cómo el UDPS pretende resolver la famosa “disputa electoral del 2011”; algunos miembros del partido estarían a favor de un período de transición con nuevos líderes.
“El pueblo congoleño sigue siendo el dato impredecible del rompecabezas. Lo único que se sabe es su voluntad de hacer cumplir la constitución, de cambiar los actuales dirigentes de las instituciones, de pasar de una democracia de fachada a una democracia genuina basada en la justicia y no en la impunidad, en la honestidad y no en la corrupción, en una economía que ponga las cuestiones sociales en el centro de sus preocupaciones y no en una economía centrada en el saqueo de los recursos naturales del país por parte de las multinacionales, con la complicidad interna de ciertas figuras políticas, militares y empresariales congoleñas” concluye la nota. (L.M.) (Agencia Fides 5/2/2016)


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