VATICANO - El Papa Francisco: “tantas religiosas, tantos sacerdotes, tantos religiosos queman su vida para anunciar a Jesucristo”

jueves, 3 diciembre 2015 misioneros   animación misionera   institutos misioneros  

Ciudad del Vaticano (Agencia Fides) – En la audiencia general del miércoles 2 de diciembre, el Santo Padre Francisco se ha detenido a hablar sobre su visita pastoral en África, que acaba de terminar, dedicando parte de su discurso a los misioneros. Estas han sido sus palabras: “Querría decir una palabra sobre los misioneros. Hombres y mujeres que han dejado la patria, todo... Siendo jóvenes fueron allí teniendo una vida con tanto trabajo, a veces durmiendo en el suelo. En un determinado momento me encontré en Bangui con una religiosa, era italiana. Se veía que era anciana: '¿Cuántos años tiene?', le pregunté. '81'
- 'No son tantos, dos más que yo'. Esta religiosa estaba allí desde sus 23 o 24 años de edad:¡toda la vida!. Y como ella tantas otras. Estaba con una niña. Y la niña en italiano le decía: 'nonna'. Y la religiosa me dijo: 'Pero yo no soy de aquí, sino de un pueblo cercano, del Congo; y he venido en canoa con esta niña'. Así son los misioneros: llenos de coraje. '¿Y qué hace usted hermana?' - 'Soy enfermera, y luego estudié un poco aquí y me hice obstétrica y he hecho nacer a 3.280 niños'. Así me dijo. Toda su vida para la vida de los otros. Y como esta religiosa, hay tantas, tantas: tantas religiosas, tantos sacerdotes, tantos religiosos que queman su vida para anunciar a Jesucristo. Es bello ver ésto. Es bello.
Quisiera decir una palabra a los jóvenes. Pero hay pocos, porque la natalidad es un lujo, parece que en Europa la natalidad es cero, natalidad del uno por ciento. Me dirijo a los jóvenes, piensen qué cosa están haciendo con su propia vida. Piensen en esta religiosa y en tantas como ella que han dado la vida y en tantas que han muerto allá. Se es misionero no para hacer proselitismo: me decía esta monja que las mujeres musulmanas van donde ellas porque saben que las religiosas son buenas enfermeras que curan bien, y no le hacen la catequesis ¡para convertirlas! Dan testimonio, y a quien quiere le enseñan el catecismo. Pero el testimonio es éste, la gran misionariedad heroica de la Iglesia. Anunciar a Jesucristo con la propia vida. Me dirijo a los jóvenes: piensen qué quieren hacer de la propia vida. Es el momento de pensar y pedir al Señor que os haga sentir su voluntad. Pero sin excluir, por favor, esta posibilidad de volverse misionero, para llevar el amor, la humanidad, la fe a otros países. No para hacer proselitismo, no. Ésto lo hacen otros para buscar otra cosa. La fe se predica antes con el testimonio y después con la palabra. Lentamente”. (SL) (Agencia Fides 3/12/2015)


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