VATICANO - El Papa a la Plenaria Cep: “Inspirados por la fuerza del Evangelio y el Espíritu Santo salgamos de nuestros recintos”

viernes, 4 diciembre 2015 congregación para la evangelización de los pueblos   obras misionales pontificias  


Ciudad del Vaticano (Agencia Fides) – “Oremos y trabajemos para que la Iglesia se conforme cada vez más al modelo de los Hechos de los Apóstoles. Inspirados por la fuerza del Evangelio y el Espíritu Santo; salgamos de nuestros recintos, emigramos de territorios en los que a veces tenemos la tentación de encerrarnos. De este modo seremos capaces de caminar y sembrar más allá”. Se trata de las palabras que que el Papa Francisco ha dirigido a los participantes en la asamblea plenaria de la Congregación para la Evangelización de los Pueblos, recibidos en audiencia el 3 de diciembre a última hora de la mañana.
Tras el saludo del Prefecto del Dicasterio Misionero, el Card. Fernando Filoni, el Santo Padre ha recordado en su discurso su primer viaje apostólico a África, que acaba de concluir, “donde he podido constatar tanto el dinamismo espiritual y pastoral de tantas Iglesias jóvenes – ha dicho - como las graves dificultades en que vive buena parte de la población. He podido ver, que allí donde hay necesidad, casi siempre hay una presencia de la Iglesia dispuesta a curar las heridas de los más necesitados, en los que reconoce el cuerpo llagado y crucificado del Señor Jesús. ¡Cuántas obras de caridad, de promoción humana! ¡Cuántos buenos samaritanos anónimos trabajan todos los días en las misiones!”.
La Asamblea Plenaria del Dicasterio Misionero ha inspirado sus trabajos en el 50° aniversario del Decreto conciliar Ad gentes y el 25° de la Encíclica Redemptoris missio, y, refiriéndose a estos documentes, el Papa ha reiterado que “la misión no responde a iniciativas humanas; el protagonista es el Espíritu Santo, el proyecto es suyo. Y la Iglesia está al servicio de la misión. No es la Iglesia la que hace la misión: es la misión la que hace la Iglesia. Por lo tanto, la misión no es la herramienta, sino el punto de partida y el fin”.
El mundo contemporáneo, “aún cuando se muestra acogedor con los valores evangélicos del amor, de la justicia, de la paz y de la sobriedad, no muestra la misma apertura a la persona de Jesús: no cree que sea ni el Mesías ni el Hijo de Dios. Todo lo más, lo considera un hombre iluminado. Separa, por lo tanto, el mensaje del mensajero, el don del Dador. En esta situación de separación, los missio ad gentes sirve como motor y horizonte de la fe… La misión, de hecho, es una fuerza capaz de transformar la Iglesia en su interior, incluso antes que la vida de los pueblos y de las culturas”.
Citando el ejemplo de Pablo y Bernabé que “no tenían detrás un Dicasterio misionero y sin embargo, anunciaron la Palabra, crearon diferentes comunidades y derramaron su sangre por el Evangelio”, el Papa Francisco ha dicho a los presentes: “'Ir' es inherente al Bautismo, y sus límites son los del mundo. Por lo tanto seguid esforzándoos para que el espíritu de la misión 'ad gentes' anime el camino de la Iglesia, y para que sea siempre capaz de escuchar el grito de los pobres y los alejados, que sepa encontrar a todos y anunciar la alegría del Evangelio”. (SL) (Agencia Fides 4/12/2015)


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