ASIA/SIRIA - Llamamiento del Arzobispo Hindo al Premier iraquí al-Maliki y a la FAO: el trigo que nos saquean se vende a Turquía

miércoles, 2 enero 2013

Hassaké (Agencia Fides) – El Arzobispo Mons. Jacques Behnan Hindo ha lanzado dos llamamientos urgentes dirigidos a la Presidencia de la FAO - Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación ya la Agricultura, con sede central en Roma - y al Primer Ministro iraquí, Nuri al-Maliki, con la petición de una acción inmediata ante la emergencia humanitaria que está aplastando a cientos de miles de sirios en la región de Jazira, en la Alta Mesopotamia Siria. Mons. Jacques Behnan Hindo, titular de la Archieparquía siro-católica de Hassaké-Nisibis llama de nuevo la atención sobre uno de los muchos lados ocultos del drama sirio y dice: “las cosas están empeorando rápidamente, y la situación pronto podría convertirse en catastrófica”.
En el texto del llamamiento a la FAO, que también ha sido enviado a la Agencia Fides, se describe con detalle el deterioro de las condiciones de supervivencia de la población de la zona. A principios del invierno, la actividad económica parece paralizada. Las rutas de suministro hacia el oeste están interrumpidas desde hace más de un mes, y esto provoca el agotamiento de los artículos de primera necesidad y el aumento de precios de todas las mercancías. La falta de combustible impide el uso de la calefacción en los hogares y ha provocado la parálisis completa de todas las actividades agrícolas, precisamente en el momento que inicia la temporada de siembra.
“Los almacenes de grano – dice Mons. Hindo – han sido saqueados y el trigo ha sido vendido a comerciantes turcos que lo han transportado a Turquía, bajo la mirada de la aduana turca. Nuestro trigo ha sido vendido a un precio muy bajo”. La región de Jazira era famoso por la producción de trigo de alta calidad. En las últimas décadas, las políticas agrícolas del gobierno central de Damasco, retiraban a bajo precio el grano de alta calidad de la zona.
Además del grano saqueado, el Arzobispo Hindo denuncia la progresiva desaparición de otros productos vitales como la leche para los niños y las medicinas, comenzando por los antibióticos. La única ruta que conecta con el exterior sigue siendo la carretera internacional a Irak, que une la Alta Mesopotamia Siria con Mosul. En el texto de su segundo llamamiento, dirigido al Premier iraquí al-Maliki, Monseñor Hindo presenta al líder político del país vecino una petición concreta: “Les rogamos que nos ayuden a la mayor brevedad posible, mediante el envío de 600 tanques de combustible, 300 tanques de gasolina y algunas toneladas de harina”.
El Arzobispo sirio une el sufrimiento de su pueblo con el que los iraquíes han sufrido en un pasado reciente: “Nosotros - escribe Mons. Hindo a al-Maliki - sufrimos lo que sufrió el pueblo de Iraq por la imposición del embargo. Las primeras víctimas han sido los niños. Vosotros habéis sufrido en vuestros cuerpos, en vuestras almas y en vuestros niños, toda la injusticia resultante.
Porque quién es castigado es el pueblo, no el gobierno. Los Estados de esta forma ponen sus intereses por encima de los intereses de los hombres, e incluso por encima de los derechos que Dios tiene sobre lo que es obra Suya”.
La región de Jazira, con los centros urbanos de Kamishly y Hassake (capital del mismo gobernatorado) contaba con un millón y medio de habitantes, a los que desde el comienzo de la guerra civil se han agregado al menos 400 mil refugiados de Alepo, Homs, Deir-ez-Zor y Damasco. (GV) (Agencia Fides 2/1/2013).


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