ASIA/FILIPINAS - Mujer embarazada y sus dos hijos masacrados por el ejército en Mindanao

jueves, 25 octubre 2012

Columbio (Agencia Fides) – Una familia tribal ha sido masacrada por los soldados del Ejército de Filipinas en la zona de Columbio (provincia de Sultan Kundarat), en la isla de Mindanao, al sur de Filipinas. Según han confirmado fuentes locales de Fides, las víctimas son Juvy Capion, 27 años, embarazada de tres meses, y sus dos hijos, John Mark y Jordan Capion, de 13 y 8 años. Los tres fueron asesinados el 18 de octubre en su granja en la montaña. Según la reconstrucción de la Agencia Fides, el ejército estaba persiguiendo a Daguil Capion, esposo de Juvy, conocido como el líder de “Pangayaw” (en el idioma local “venganza”), una iniciativa de lucha puesta en marcha por las comunidades indígenas para combatir contra la gran empresa minera “SMI-Xstrata”. El hombre logró escapar, pero su esposa y sus hijos murieron por las ráfagas de disparos de los militares.
En algunos mensajes enviados a la Agencia Fides, los grupos tribales, las autoridades civiles, las asociaciones para los derechos humanos, los misioneros, la Iglesia local, expresan su indignación y tristeza profunda por lo sucedido. El padre Peter Geremia, misionero del PIME, director de los programas de desarrollo tribales en la diócesis de Kidapawan, recuerda afligido a la familia asesinada, a quienes conocía personalmente. En una nota enviada a la Agencia Fides el misionero dice: “El primer mandato que tienen los soldados, de acuerdo con su juramento constitucional es proteger a los civiles. Si ponen en riesgo la vida de los civiles, traicionan su juramento, dejan de ser soldados de las Filipinas y se convierten en mercenarios de una empresa extranjera que les paga para matar a cualquiera que se interponga en su camino”. El misionero dirige a los militares el grito lanzado por Mons. Oscar Romero: “Les ruego, les imploro, les ordeno en nombre de Dios: ¡Dejad de matar a vuestro pueblo!”
En un apremiante llamamiento a las altas autoridades de la Defensa y al Presidente Benigno Aquino, el p. Jeremías dice: “Si ordenáis matar a personas como Juvy y sus hijos, ¿no habéis perdido vuestra legitimidad? Se pueden encontrar las palabras para justificar las reglas de combate, pero no se puede justificar este crimen ante Dios y ante el pueblo. ¿No sabíais que había una familia en la casa?”. La compañía minera “SMI-Xstrata”, según el misionero, se convierte en “cómplice del asesinato de mujeres y niños. El oro, vuestros millones, vuestras manos están manchadas de sangre inocente”. El p. Jeremías concluye citando un pasaje del Evangelio: “Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, bienaventurados los constructores de paz”.
Esta masacre se ha producido un día después del primer aniversario del asesinato del padre Fausto Tentorio, misionero del PIME asesinado en Arakan el 17 de octubre de 2011. Según activistas locales del movimiento “Justice for Fr Pops”, el mismo Batallón, que entrena a soldados y grupos paramilitares “siembran el terror mientras afirma promover la paz y el desarrollo”. Aunque el Presidente Aquino ha pedido una investigación a fondo sobre el asesinato del padre Tentorio, hasta ahora no hay resultados creíbles, ya que, según los activistas, personas influyentes, en especial algunos militares están bloqueando las investigaciones. (PA) (Agencia Fides 25/10/2012)


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