VATICANO - La intercesión de los nuevos Santos fortalezca y sostenga a la Iglesia en su misión de anunciar el Evangelio al mundo entero

lunes, 22 octubre 2012

Ciudad del Vaticano (Agencia Fides) - La “feliz coincidencia” entre la Asamblea sinodal sobre la Nueva Evangelización y la Jornada Misionera, ha sido puesto de relieve por el Santo Padre Benedicto XVI durante la Celebración Eucarística que ha presidido el domingo, 21 de octubre, en el atrio de la Basílica de San Pedro, precedida por el rito de canonización de 7 Beatos. La Palabra de Dios proclamada en el XXIX Domingo del Tiempo Ordinario resulta “iluminadora para ambas” circunstancias. “Ella nos muestra el estilo del evangelizador, llamado a dar testimonio y a anunciar el mensaje cristiano conformándose a Jesucristo, llevando su misma vida – ha continuado el Papa -. Esto vale tanto para la misión ad gentes como para la nueva evangelización en las regiones de antigua tradición cristiana”.
Las palabras de Jesús – “El hijo del hombre ha venido a servir y dar su vida en rescate por la multitud (cf. Mc 10,45)” - “manifiestan el sentido de la misión de Cristo en la tierra, caracterizada por su inmolación, por su donación total – ha dicho el Santo Padre -. En este tercer domingo de octubre, en el que se celebra la Jornada Mundial de las Misiones, la Iglesia las escucha con particular intensidad y reaviva la conciencia de vivir completamente en perenne actitud de servicio al hombre y al Evangelio, como Aquel que se ofreció a sí mismo hasta el sacrificio de la vida”.
Estas palabras han constituido el programa de vida de los siete nuevos Santos, que “con valentía heroica gastaron su existencia en una total consagración a Dios y en un generoso servicio a los hermanos” ha dicho el Santo Padre, antes de leer algunos pasajes biográficos de los nuevos Santos: Jacques Berthieu (1838-1896), sacerdote jesuita, mártir en Madagascar; Pedro Calungsod (1654-1672), catequista laico, mártir; Giovanni Battista Piamarta (1841-1913), sacerdote, fundador de la Congregación masculina de la Sagrada Familia de Nazareth y de la Congregación de las Humildes Siervas del Señor; María del Carmelo Sallés y Barangueras (1848-1911), fundadora de la Congregación de Religiosas Concepcionistas Misioneras de la Enseñanza; Marianne Cope (1838-1918), religiosa profesa de la congregación de las hermanas de la Tercera Orden de San Francisco de Syracuse; Kateri tekakwitha (1656-1680), laica; Anna Schäffer (1882-1925), laica.
En particular, del p. Jacques Berthieu ha dicho “que su ejemplo ayude a los numerosos cristianos que hoy en día son perseguidos a causa de su fe. ¡Que su intercesión, en este Año de la fe, sea fructuosa para Madagascar y el continente africano!”. El Santo Padre ha terminado su homilía con este deseo: “Que el testimonio de los nuevos santos, de su vida generosamente ofrecida por amor de Cristo, hable hoy a toda la Iglesia, y su intercesión la fortalezca y la sostenga en su misión de anunciar el Evangelio al mundo entero”.
Al finalizar la Misa y antes de rezar el Ángelus, el Papa ha invitado a rezar por los misioneros con estas palabras: “hoy queremos confiar a la materna protección de la Virgen María a los misioneros y las misioneras –sacerdotes, religiosos y laicos– que en todas partes del mundo esparcen la buena semilla del Evangelio. Oremos también por el Sínodo de los Obispos, que en estas semanas se está confrontando con el desafío de la nueva evangelización para la transmisión de la fe cristiana”. Luego, hablando en polaco, ha dicho: “Los nuevos santos nos introducen hoy en la Semana Misionera. En particular, sustentarán espiritual y materialmente a los que anuncian a Cristo en los diferentes continentes. Doy las gracias a todos aquellos que, a través de las Obras Misionales Pontificias, cuidan de las misiones en todo el mundo. ¡Que el Año de la Fe reavive en Polonia el celo misionero de los sacerdotes y de los fieles laicos!. (SL) (Agencia Fides 22/10/2012)


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