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Asia

2004-02-12

ASIA/IRAK - “Es curioso ver como apenas se abre una rendija de normalización, intervienen manos de asesinas para sembrar la muerte, la destrucción y el terror”, comenta a la Agencia Fides el P. Nizar Semana, sacerdote iraquí.

Bagdad - “Estos crímenes o son cometidos por extranjeros o bien por iraquíes que no son patriotas y que no quieren el retorno de la paz a su propio país”, así declara a la Agencia Fides el P. Nizar Semana, sacerdote sirio de la diócesis de Nínive, expresando la condena de la comunidad cristiana iraquí ante los recientes atentados de Bagdad y de Iskandariya (a 40 Km. Al sur de Bagdad) que han provocado más de cien muertos. “Los cristianos iraquíes expresan la más viva condena por estos crímenes, tanto cuando golpean a iraquíes como cuando golpean a soldados de la Coalición Internacional”, dice el P. Nizar. “Se trata de actos dirigidos a desestabilizar la frágil situación iraquí. Es curioso ver como apenas se abre una rendija de normalización, intervienen manos de asesinas para sembrar la muerte, la destrucción y el terror”.
El martes 10 de febrero un coche bomba explotó frente a un centro de reclutamiento de la policía iraquí en Iskandariya, matando a más de 50 personas. No habían pasado todavía 24 horas cuando otro coche bomba explotaba entre los jóvenes que formaban fila ante la puerta de un centro de reclutamiento del ejército iraquí en Bagdad. El atentado ha provocado unos 50 muertos y numerosos heridos. “Se busca golpear precisamente a aquellos que deben reinstaurar la soberanía iraquí, de modo que el país continúe en el caos”, afirma el padre Niza. “A pesar de todo ha habido algún progreso. En Mosul, por ejemplo, la electricidad ha vuelto desde hace ya algún tiempo, se están reparando edificios públicos, cómo las escuelas. Las autoridades provisionales han distribuido a los maestros cuestionarios para saber cuáles son los trabajos más urgentes a realizar en sus escuelas, para así racionalizar y acelerar las intervenciones de los equipos de manutención”. “Irak está intentando fatigosamente salir del caos, aunque desgraciadamente la seguridad es todavía un problema”.
Con muchas dificultades se están constituyendo en Irak cuatro fuerzas de seguridad: la policía iraquí (con una plantilla de 67.000 hombres), La Defensa Civil (19.000 unidades), la Fuerza de Protección (40.000 hombres), y la Guardia de Fronteras (9.000 hombres). El nuevo ejército iraquí contará con una plantilla de 50.000 unidades. (L.M) (Agencia Fides 12/2/ 2004; Líneas: 33; Palabras: 397)

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