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America

2004-02-04

AMÉRICA/CHILE - “A LA LUZ DE LA FE, TODO ES GRACIA”: MENSAJE A LOS PUEBLOS Y FAMILIAS DE AMÉRICA AL TERMINO DEL XXº CONGRASO INTERNACIONAL DE LA CIEC SOBRE LA FAMILIA EN EL TERCER MILENIO

Santiago de Chile (Agencia Fides) – Más de mil congresistas, entre los cuales figuraban Obispos, educadores, padres y madres de familia, provenientes de todas las naciones del Continente Americano, han participado en el XX Congreso Internacional de la Confederación Interamericana de Educación Católica (CIEC), desarrollado en Santiago de Chile durante el mes de enero con el tema: “Al encuentro con la familia, la familia del Tercer milenio”.
El Congreso ha sido el punto de llegada de un largo periodo de preparación, desde octubre del 2002 a enero del 2004, que ha tenido lugar a distintos niveles, locales y continentales. Durante los días del Congreso, los participantes han compartido experiencias, expectativas e ideas sobre la familia y los valores de la familia, intentando discernir los compromisos a los que todos son llamados, partiendo de las múltiples y diversas circunstancias que la atañan. Cada grupo regional ha llevado al Congreso una primera síntesis de los 25 temas de base sobre los que se ha profundizado en todos los países del área. Los resultados de este primer trabajo han sido entregados a los congresistas para una posterior profundización y enriquecimiento por parte de los cerca de 80 grupos de estudio.
Al término de los trabajos, los congresistas han redactado un mensaje oficial, dirigido a los pueblos y familias de América, con el sugestivo título “A la luz de la fe, todo es gracia”. En el mensaje se reafirma la urgencia de que la “familia sea más consciente de su entraña evangelizadora y formadora, con hambre y sed de justicia, activa y solidariamente presente en la sociedad...”.
Los congresistas afirman que “a pesar de todas las presiones que desde diversos frentes se hacen sobre ella, la familia americana sigue siendo, en líneas generales, una familia sana, responsable y generosa”. El documento se dirige por tanto a aquellos que tienen la posibilidad de intervenir en este campo: “la familia merece hoy nuestra máxima consideración, pues, dentro del conjunto posible de instituciones sociales, ella es, irrenunciablemente, la sociedad básica, el modelo de las demás sociedades y la primera escuela para la vida”. Viene así puesto de manifiesto que el futuro de los pueblos está en manos de la familia y de la escuela, porque solamente estas dos instituciones tienen la posibilidad de formar a las nuevas generaciones. Por tanto, “cada vez más, la familia y la escuela deben madurar juntas en un único proyecto de formación de la persona. Si bien la educación de los hijos es un derecho-deber de la familia, la optimización de este cometido requiere la convergencia de objetivos, fuerzas y recursos”.
En el mensaje los congresistas elevan su protesta respecto a los gobiernos o regímenes políticos que pretenden usurpar o dificultar el sagrado derecho de educar libremente a los hijos e invitan a todas las instituciones y organismos, públicos o privados, nacionales o internacionales, a asumir la causa de la familia con valentía, sinceridad y eficacia. Hacen también un llamamientos a las conciencias de dueños y productores de medios de comunicación masivos para que recuerden que la familia es uno de esos valores humanos básicos, con los que no se puede jugar, porque hacerlo significa poner en peligro el futuro mismo de la humanidad. “La ganancia económica o el simple rating no pueden seguir siendo el único criterio a la hora de crear programas, muchos de los cuales atentan contra la identidad, la dignidad, la estabilidad o la salud de la familia”.
El mensaje subraya finalmente que las dificultades que la familia vive hoy son reales y que la fe, ciertamente, no las hace desaparecer, pero “el ‘hoy’ que estamos viviendo nos brinda una situación propicia para dar este salto de confianza y rehacer nuestra opción fundamental de vida: ha llegado la hora de reencontrarnos con la familia que Dios quiere y que el hombre necesita”. (R.Z.) (Agencia Fides 4/2/2004; Líneas: 48; Palabras: 667)

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