VATICANO - LAS PALABRAS DE LA DOCTRINA a cargo de Nicola Bux y Salvatore Vitello - La Iglesia universal precede a todas las iglesias particulares desde Pentecostés

viernes, 9 mayo 2008

Ciudad del Vaticano (Agencia Fides) - Las tres Personas actúan juntas en la resurrección de Cristo según aquello que les es propio: el Padre manifiesta su potencia, el Hijo “retoma” la vida que libremente ofreció (Jn 10,17) reuniendo su alma y su cuerpo que el Espíritu vivifica y glorifica (Compendio del Catecismo de la Iglesia católica, 130; cfr CCC 648-650). Entre la Resurrección y la Eucaristía existe una relación analógica. En consecuencia, la transubstanciación del pan y del vino se realiza a causa de la eficacia de la palabra de Cristo en el relato de la institución y la acción del Espíritu Santo (Comp.284; CCC 1376-1377; 1413). Esta es la Eucaristía que la Iglesia apostólica recibió del Señor y llegó hasta nosotros. En torno a ella la Iglesia, una y católica, se reúne en todos los lugares.
Es el célebre verso de los Hechos de los Apóstoles que describe con extrema y eficaz síntesis la vida de los discípulos del Señor: “Acudían asiduamente a la enseñanza de los apóstoles, a la comunión, a la fracción del pan y a las oraciones” (2,42). La descripción presenta cuatro elementos fundamentales que no pueden estar colocados en el texto sin una precisa razón; el mismo orden de los datos no es casual: el ser asiduos en el «escuchar la enseñanza de los apóstoles» es la condición de la «unión fraterna», de la auténtica fractio panis y de la fidelidad orante. Emergen tres características de la Iglesia: apostólica, una y orante. Pero se debe considerar una cuarta descrita también por los Hechos (1,12-14; 2,1), la presencia del Espíritu Santo: apareciendo con el don de las lenguas “Él invirtió los eventos de Babilonia; la nueva comunidad, el nuevo pueblo de Dios, habla en todas las lenguas y de este modo es presentando desde el primer momento de su existencia como ‘católica’. La realización del dinamismo que está presente en este signo y que obliga a la Iglesia a ir hasta los confines del espacio y del tiempo es el tema más profundo de todos los capítulos de los Hechos de los Apóstoles (…) En tal sentido, Roma, aquella realidad que une a todos los pueblos, tiene una importancia teológica… esta no debe ser puesta entre paréntesis dada la idea que tiene Lucas de la catolicidad” (Joseph Ratzinger, La comunión en la Iglesia, Cinisello B., 2004, pp. 60-61). Por esto se habla de “comunión en el Espíritu Santo”: Él mismo es, y hace, la communio. “La doctrina de los apóstoles es el modo concreto de su presencia duradera en la Iglesia” que debe ser mantenida presente por los presbíteros (Ivi, p. 63).
Es este el sentido de la tradición. Por lo tanto se puede decir que la communio es recibida para ser transmitida integralmente y para ser acrecentada.
Pentecostés indica que Jesucristo precede siempre a los hombres a quienes manda su Espíritu: el que dice “os he amado primero”. Por ello la Iglesia afirma la precedencia de Dios en la sucesión de los hombres: “Sobre los jefes de las comunidades, Clemente explicita claramente la doctrina de la sucesión apostólica. Las normas que la regulan derivan a fin de cuentas de Dios mismo. El Padre ha enviado a Jesucristo, quien a su vez envió a los apóstoles. Estos enviaron a los primeros jefes de las comunidades, y establecieron que a estos los sucedieran otros hombres dignos. Todo procede por lo tanto ‘ordenadamente por voluntad de Dios’ (42). Con estas palabras y frases, san Clemente destaca que la Iglesia tiene una estructura sacramental y no una estructura política. El actuar de Dios que sale a nuestro encuentro en la liturgia precede nuestras decisiones y nuestras ideas. La Iglesia es sobre todo don de Dios y no criatura nuestra, por eso esta estructura sacramental no garantiza solamente el orden común, sino también esta precedencia del don de Dios, del cual necesitamos todos” (Papa Benedicto XVI, Audiencia del 7 marzo 2007). Es por esto que la Iglesia universal precede y crea a una iglesia particular (cf Idem, Carta por el 50º aniversario de la diócesis de Essen, 16 de diciembre 2007). (Agencia Fides 9/5/2008; líneas 43, palabras 639)


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