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America

2003-11-28

AMERICA/GUATEMALA - “LA IGLESIA CENTROAMERICANA, EN SU VALIENTE COMPROMISO CON LA DEFENSA DE LA VIDA HASTA EL MARTIRIO, HA DADO TESTIMONIO DE SU FE PROFUNDA EN EL DIOS DE LA VIDA” - ENTREVISTA A LA PROF. ADELAIDA SUERIO CABREDO, RELATORA EN EL CONGRESO MISIONERO AMERICANO

Ciudad de Guatemala (Agencia Fides) - La profesora Adelaida Suerio Cabredo, laica peruana casada, con tres hijos, presentó el jueves 27 de noviembre en el Segundo Congreso Misionero Americano, una de las relaciones principales sobre le tema “La Misión anuncio del Evangelio de la Vida para todos en plenitud”. La Sra. Adelaida es miembro del Movimiento de los profesionales católicos, Docente de teología en la Universidad Pontifica católica de Perú, consultora del Departamento de pastoral sanitaria de la Conferencia Episcopal Peruana, relatora del Instituto Bartolomé de las Casas y coordinadora del proyecto de estudio “Nuevos movimientos religiosos en Perú”. La Agencia Fides le ha dirigido algunas preguntas.

¿Qué significa para usted el CAM-2 y que expectativas tiene de este congreso?
Es especialmente significativo que para el Segundo Congreso Americano de Misiones estemos convocados en Guatemala. Un pueblo y una tierra del Sur pobre del mundo globalizado,. El Señor nos ha convocado para, desde ahí, anunciar el evangelio de la vida. Este Congreso será un encuentro eclesial enmarcado por el cambio de época, situación especialmente desafiante en la historia de nuestros pueblos. Como miembros de la iglesia tendremos una oportunidad para reflexionar y celebrar nuestra fe. Mirar nuestra realidad a la luz de la Palabra de Dios nos permitirá descubrir los rostros de los pobres, de los que sufren, y escuchar la voz del Señor que nos llama e interpela. La Conferencia de Santo Domingo nos recuerda que el Señor nos convoca a un compromiso fraterno y solidario para defender la vida de tantos hombres y mujeres, cotidianamente golpeados por la pobreza, la violencia y la exclusión; sufrimientos que enfrentan las grandes mayorías en este continente.
Pondremos delante del Señor, en actitud de oración, el camino recorrido. Será una oportunidad de darle gracias por su presencia fiel en medio de este pueblo. Agradeceremos también por el testimonio terco y persistente de los hombres y las mujeres que, día a día, se comprometen con los pobres y hacen, de esta iglesia nuestra, un signo de salvación en medio de la historia.

¿Cuáles son los aportes primordiales que esta Iglesia de centro americana puede brindar a la misión universal desde su experiencia particular de fe?
La historia de la Iglesia centroamericana guarda en sus páginas muchos testimonios de fidelidad al Señor. Creo que en las últimas décadas, en su valiente compromiso con la defensa de la vida, donde no ha faltado la muerte martirial, esta Iglesia ha dado, con acciones y palabras, testimonio de su fe en el Dios de la vida. Es esta experiencia su mas rico tesoro. Desde ahí el Señor les dice vayan y cuenten lo que han vivido, que los pobres toman conciencia de que su pobreza es inmerecida; que las victimas de la violencia toman la palabra para reclamar sus derechos; que las mujeres despiertan a reclamar por su dignidad, tantos siglos desconocida; que el miedo no hace renunciar a la búsqueda de los seres queridos desaparecidos en tiempo de violencia; que hombres y mujeres de buena voluntad comparten sus bienes con los necesitados, que los pueblos buscan perdonarse las deudas; ¡Que el Señor Jesús vive, y anuncia que el Reino de Dios está cerca, que está en medio de la historia!

¿Cuál es la importancia de la mujer en la misión ad gentes y la nueva evangelización hoy?
Las mujeres, mayoritariamente pobres, con diferentes raíces culturales, orígenes étnicos o credos religiosos, han ido descubriendo y conquistando un nuevo rol a su condición de mujeres en la sociedad. Afirmando su derecho a ser personas, van aprendiendo a expresar su capacidad de pensar, opinar, decidir, organizarse. Las mujeres se van haciendo dueñas de su historia. En esta conquista de su dignidad y de lucha para salir de la pobreza, la fe va siendo un pozo inagotable de reserva espiritual que alimenta el compromiso y la esperanza de acabar con las inhumanas condiciones de vida. Esta experiencia espiritual permite a las mujeres encontrar su verdadera vocación, y descubrir en su ser mujer dimensiones nuevas del misterio inagotable de Dios. En la Iglesia, donde las mujeres han estado siempre presentes, aunque de manera silenciosa y anónima, y las mas de la veces relegadas por su condición de mujeres, hoy día se vive como una novedad la presencia de las mujeres asumiendo responsabilidades eclesiales, dando dinamismo y vitalidad a la vida eclesial y abriendo nuevos caminos al trabajo pastoral. y su misión evangelizadora.

¿En qué aspectos concretos, hombres y mujeres adultos, jóvenes y niños pueden contribuir decididamente a la Evangelización?
El Vaticano II alimentó en el laicado una conciencia mayor como miembros del pueblo de Dios y les abrió espacios significativos para una presencia efectiva en la misión de la Iglesia. Los laicos y laicas están llamados a no olvidar su responsabilidad en el mundo. Mas bien ellos y ellas deben asumir la construcción del mundo inspirado en los valores del Reino.

¿Cómo es posible hacer calar en el corazón de los hombres y mujeres del mundo el Evangelio de la Vida, en una cultura impregnada de signos y símbolos de muerte?
Sin duda, los signos y símbolos de muerte nos hieren los ojos y el corazón. Pero, como nos decía Juan XXIII, hay que “mirar el presente y el futuro con los ojos de la fe y la razón”. Agudizar nuestra mirada nos permitirá descubrir los signos del Espíritu que conduce la historia. La historia humana, impregnada muchas veces de “signos y símbolos de muerte”, guarda en ella también la presencia de Dios que se hace carne en el gesto fraterno y solidario del que se acerca a recoger al herido que está medio muerto en el camino. La Iglesia está para llevar al mundo un mensaje de salvación frente a todos los problemas que aquejan hoy a la humanidad. Es desde la esperanza que los hombres y mujeres descubren en sus corazones la fuerza de la vida, y del amor.

¿Usted va al congreso con un equipo de mujeres peruanas o lleva su representación? ¿Cuál es el aporte de este equipo a la Evangelización?
He sido invitada a participar en el Congreso con la ponencia “La misión, anuncio del evangelio de la vida”. Hace 32 años, con un conjunto de agentes pastorales - hombres y mujeres - compartimos la experiencia y reflexión, a la luz de la fe, de nuestro trabajo en diferentes diócesis de la Iglesia peruana. Entre otras, una preocupación es alimentar relaciones de respeto e igualdad en las relaciones entre hombres y mujeres, tanto en la construcción de la sociedad como en sus responsabilidades eclesiales. Desde el punto de vista de la evangelización, una riqueza, en este grupo, es el intercambio de experiencias que vienen de diferentes iglesias locales, tanto de peruanos como de extranjeros. Este intercambio alimenta una mirada abierta y responsable a la dimensión universal de nuestra fe.

¿Qué cosa nos puede decir en relación a las campañas anticoncepcionales a las cuales fueron sometidas muchas mujeres?
En el Perú, a partir del año 1996, en el contexto de un gobierno dictatorial se implementaron campañas de anticoncepción quirúrgicas voluntarias como una política de Estado. En dichos programas nacionales de control de natalidad se practicó la ligadura de trompas a madres de familia que tuvieran dos o más hijos o hijas. Estos programas, apoyados por organismos internacionales, se han implementado en forma masiva y principalmente a mujeres de sectores pobres y de zonas rurales con educación incompleta. Esas condiciones las hicieron vulnerables a las acciones de manipulación y presión que ejercían sobre ellas. Estas campañas, que menosprecian la dignidad de las mujeres, se han aplicado en condiciones de alto riesgo para sus vidas y constituyen, además, un atentado contra su integridad física y su derecho a la salud.
La Conferencia Episcopal Peruana y otros organismos de la sociedad civil tuvieron que acudir a instancias internacionales para detener finalmente estas campañas. (RZ) (Agencia Fides 28/11/2003 Líneas: 106: Palabras: 1.346)

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